Energética 251. Noviembre 2025

“El reto está en conjugar fiabilidad y sos- tenibilidad sin comprometer la operación”, explica José Manuel Fernández. “Los equi- pos actuales ya son compatibles con bio- combustibles y estamos avanzando en so- luciones con hidrógeno o almacenamiento complementario, lo que nos permite redu- cir emisiones y ampliar la autonomía”. En el ámbito industrial, esta tendencia se observa de forma clara en cada vez más proyectos. En Genesal han trabajado en una planta de ciclo combinado en Bélgica, donde la instalación de dos grupos electró- genos de alta potencia incorporó sistemas de reducción catalítica selectiva (SCR) y fil- tros DPF. Además de cumplir con los límites de emisiones más exigentes del reglamento europeo (EU 2016/1628), la solución integró un sistema de calentadores de combustible con certificación ATEX, demostrando que la ingeniería ambiental y la seguridad indus- trial avanzan de forma paralela. De igual modo, en infraestructuras como la EDAR de Pinedo (Valencia), la tenden- cia hacia la autosuficiencia energética se tradujo en una configuración híbrida que combina generadores diésel con pro- ducción fotovoltaica y aprovechamiento de biogás. Este modelo muestra cómo el grupo electrógeno puede dejar de ser una fuente pasiva para convertirse en un ele- mento activo de la transición hacia la eco- nomía circular. Normativa y diseño: ingeniería al servicio de la integración El aumento de los requisitos normativos, tanto en materia de emisiones como de ruido o eficiencia, ha impulsado una evo- lución técnica significativa en el diseño de soluciones energéticas de apoyo. Hoy, la in- geniería acústica, la optimización térmica o la elección de materiales reciclables forman parte de un mismo proceso de desarrollo. Los proyectos de nueva generación tien- den a estructuras modulares y compactas, con envolventes adaptadas a los niveles de corrosión ambiental (hasta C5M) y siste- mas de insonorización que permiten operar en entornos urbanos o sanitarios. En este contexto, la personalización del diseño se convierte en una ventaja competitiva: no se trata solo de fabricar un generador, sino de desarrollar una solución que se adapte con precisión a la arquitectura energética y a las condiciones de cada emplazamiento. “La personalización y la ingeniería aplicada son el verdadero valor diferencial. No existen dos proyectos iguales: cada instalaciónplantea un equilibrio distinto entre potencia, espacio, ruido, emisiones y conectividad. Nuestra labor es que todo ese conjunto funcione como un sistema inteligente y coherente”, explica el CEO de la compañía gallega sobre uno de los princi- pales valores diferenciales de lamarca. De la potencia a la estrategia: el nuevo valor del respaldo Por último, el sector se dirige hacia una con- cepción más estratégica de la continuidad eléctrica. La disponibilidad, la eficiencia y la capacidad de integración con renovables son hoy parámetros que definen la competitivi- dad industrial tanto como el coste del kWh. “El objetivo no se centra únicamente en ga- rantizar el suministro, sino hacerlo de la for- ma más eficiente, conectada y sostenible. En el nuevo paradigma energético, la resiliencia se diseña desde el principio, no se improvi- sa”, concluye. La energía de respaldo atraviesa una etapa de profunda transformación técnica y con- ceptual. Su evolución hacia sistemas conec- tados, sostenibles y adaptativos la sitúa en el centro de la estrategia de resiliencia energé- tica de los sectores críticos. La experiencia demuestra que las tenden- cias más avanzadas son realidades que se están implementando en proyectos indus- triales de referencia. En este nuevo escenario, la combinación de innovación tecnológica, ingeniería aplica- da y visión estratégica definirá la capacidad de las empresas para garantizar continuidad eléctrica, junto a sostenibilidad operativa y competitividad a largo plazo ◉ grupos electrógenos 99 ENERGÉTICA XXI · 251 · NOV 25

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