Energética 252. Diciembre 2025

BALANCE 2025 Y PERSPECTIVAS 2026 de ENTRA se articula en torno a tres tipos de conexión complementarios, diseñados para responder a distintas realidades operativas y necesidades de la red. Tipo 0+: flexibilidad programada y despliegue inmediato El Tipo 0+ representa una evolución simpli- ficada y realista del modelo planteado ini- cialmente por los distribuidores. Su diseño permite implantarse desde 2026 y se basa en un único punto de conexión que combina potencia firme y flexible, evitando así la nece- sidad de duplicar acometidas o instalar posi- ciones dedicadas en subestación. En media tensión, incorpora un sistema de control local programable mediante tecnología co- mercial —como PLC o relés de corte— super- visado por un organismo de control autoriza- do, mientras que en baja tensión apuesta por un esquema de control ex post que aplica penalizaciones en caso de incumplimiento. El corazón del modelo es un patrón de con- sumo estacional, ajustado a la disponibilidad de generación renovable, que permite hasta 6.717 horas de consumo al año, equivalentes al 67,4% del total. Además, el distribuidor puede ajustar un pequeño porcentaje de ho- ras según la congestión específica de cada zona. Con este enfoque, la industria puede disponer de potencia flexible con certidum- bre horaria y con un marco operativo sencillo y seguro. Tipo 1: flexibilidad para contingencias N-1 El Tipo 1 introduce flexibilidad asociada a si- tuaciones de indisponibilidad en la red, pero ENTRA propone una serie de ajustes que lo convierten en una opción viable y eficiente. Entre ellos se incluye su aplicación a conexio- nes iguales o superiores a 1 kV, la eliminación de la obligación de disponer de una posición dedicada en subestación y la centralización del control en el propio distribuidor median- te un dispositivo ubicado en el punto de conexión. El criterio de desconexión se basa en el principio LIFO, lo que significa que la última instalación en obtener acceso flexible será la primera en ser interrumpida en caso de contingencia. Para asegurar la consisten- cia técnica, este modelo requiere también una metodología clara para determinar la afección al transporte y el nivel de potencia flexible admisible en cada nudo. Con estas mejoras, el Tipo 1 se convierte en una he- rramienta útil para dar entrada a nuevas de- mandas sin comprometer la seguridad del sistema eléctrico, y aporta flexibilidad opera- tiva en escenarios donde la capacidad firme está limitada. Tipo 2: flexibilidad completa y dinámica en tiempo real El Tipo 2 es la modalidad más avanzada del modelo diseñado por ENTRA. Propone un sistema de flexibilidad dinámica en el que el distribuidor publica consignas en D-1 y las actualiza a lo largo del día, generalmente en intervalos de quince minutos. En baja ten- sión, la ejecución de estas consignas se rea- liza a través de agregadores independientes o comercializadoras, que asumen la respon- sabilidad sobre su cumplimiento. En media tensión, los clientes con potencias contrata- das superiores a 1 MW quedan sujetos al tele- control directo del distribuidor, mientras que los de menor potencia operan a través de agregadores. Este enfoque se inspira en los Dynamic Operating Envelopes implantados en Australia y Nueva Zelanda y anticipa un escenario en el que la flexibilidad se integra de forma natural con los futuros mercados locales de flexibilidad, favoreciendo la opti- mización continua de la red y una utilización más eficiente de sus capacidades. La demanda: un recurso flexible por naturaleza Gran parte de la demanda que pretende conectarse a la red dispone de un grado significativo de flexibilidad intrínseca que la hace especialmente adecuada para estos modelos. El almacenamiento detrás del con- tador ofrece ventanas operativas que pueden oscilar entre 2 y 12 horas, según la tecnolo- gía; la producción de RFNBOs está regulato- riamente limitada a menos de 5.000 horas anuales, lo que la convierte en un consumo modulable; las flotas de vehículos eléctricos permiten adaptaciones horarias sin afectar a la operativa; y muchos procesos industriales tipo batch pueden reorganizarse sin pérdida de productividad. Aprovechar estas caracte- rísticas no solo es razonable, sino esencial para fomentar un uso eficiente de las redes existentes e incrementar las inversiones en redes de manera óptima. Un enfoque alineado con Europa y validado por estudios independientes La propuesta de ENTRA se alinea plena- mente con el marco regulatorio y técnico europeo. Responde a los principios de la Directiva (UE) 2024/1711, que impulsa la integración de recursos flexibles en los sis- temas eléctricos. También se nutre de la ex- periencia de países que ya han desplegado modelos avanzados de flexibilidad y redes inteligentes con resultados positivos. A este respaldo internacional se suman las conclu- siones de estudios elaborados por EY y el IIT de la Universidad Pontificia de Comillas, que estiman que la adopción generalizada de conexiones flexibles permitiría retrasar un año el plan de inversiones en distribución y reducir hasta en un 16% la inversión nece- saria hasta 2030, demostrando su potencial para mejorar la eficiencia del sistema. El siguiente paso: un marco común para las conexiones flexibles Para que esta propuesta pueda consolidar- se como un estándar operativo en todo el sistema eléctrico, ENTRA plantea la creación de un grupo de trabajo específico que per- mita fijar criterios homogéneos y aplicables a nivel nacional. Este espacio debería abor- dar, de manera coordinada, aspectos como la definición de los umbrales de capacidad y las señales de activación asociadas a cada tipo de conexión, la estructura de peajes y posibles descuentos vinculados a la flexibili- dad, así como un régimen claro de penaliza- ciones acompañado de métricas de calidad como TIEPI-flex o NIEPI-flex que garanticen transparencia y trazabilidad. También sería imprescindible establecer reglas comunes de comunicación entre los distribuidores, los agregadores y los futuros mercados lo- cales de flexibilidad, de modo que todos los actores operen bajo un marco coherente, interoperable y orientado a maximizar la efi- ciencia de la red. Del patrón fijo a la flexibilidad gestionada España ya dispone del conocimiento téc- nico, la tecnología y el respaldo regulatorio necesario para desplegar conexiones flexi- bles de forma masiva. La propuesta de EN- TRA, con los Tipos 0+, 1 y 2, ofrece una hoja de ruta realista para liberar capacidad desde 2026, impulsar la electrificación industrial y avanzar hacia un sistema eléctrico más di- námico, eficiente y resiliente. La flexibilidad no es un complemento: es la llave para con- vertir la red en un habilitador del crecimien- to industrial y energético del país ◉ 103 ENERGÉTICA XXI · 252 · DIC 25

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