Energética 252. Diciembre 2025
BALANCE 2025 Y PERSPECTIVAS 2026 energético. La narrativa dominante apuesta por la electrificación integral, cuandomás del 50% de la energía consumida en Europa es calor, gran parte aún cubierta con combus- tibles fósiles. Sin una descarbonización pro- funda del sector térmico, no alcanzaremos los objetivos de 2030 y 2050. En edificación, la demanda de Agua Calien- te Sanitaria (ACS) sigue siendo el principal consumo energético. España fue referente internacional gracias al CTE, con sistemas solares que alcanzaban altos niveles de co- bertura. Sin embargo, la prioridad otorgada a soluciones exclusivamente eléctricas no aprovecha todo el potencial. La hibridación —solar térmica + bombas de calor + otras renovables— es la vía más eficaz hacia los NZEB, combinando eficiencia, almacena- miento térmico y estabilidad. El marco actual permite cubrir mínimos con una sola bomba de calor, cuando un sistema híbrido bien di- mensionado puede multiplicar la aportación renovable y reducir de forma notable las emisiones de CO₂. Hoy por hoy, no hay tec- nología más eficiente para producir ACS que la solar térmica, tanto por rendimiento como por huella de carbono. Es esencial que el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana, bajo el liderazgo de Isabel Rodríguez García, integre plenamente esta visión en la transposición de la nueva Di- rectiva Europea de Eficiencia Energética de los Edificios (EPBD), que se materializará en una próxima actualización del CTE. La nor- mativa española debe reconocer el papel protagonista de la energía solar térmica en la descarbonización de los edificios. Según nuestra visión, las demandas de calor deben cubrirse en primera instancia con renovables térmicas, reservando otras fuentes solo para el complemento o respaldo. De este modo, España no solo consolidará su liderazgo histórico, sino que impulsará una transición energética más equilibrada, resiliente y justa. La fabricación nacional es un activo estra- tégico: la mayor parte de los equipos solares térmicos instalados en la UE procede de pro- ducción europea, con materiales reciclables y abundantes. Apostar por la solar térmica es apostar por industria, empleo local e inde- pendencia tecnológica, plenamente alinea- da con la economía circular. En el sector industrial, la solar térmica con- tinúa expandiéndose con fuerza. Sectores como alimentación, bebidas, química o tex- til integran soluciones solares para procesos entre 30°C y 400°C, con plantas de gran es- cala que alcanzan más de 30 MWth y costes del calor en torno a 20–30 €/MWh. Las redes de calor de nueva generación incorporan ya campos solares junto a biomasa o geoter- mia, descarbonizando barrios y polígonos industriales. Mandato Solar de la UE: transposición urgente y neutralidad tecnológica real Es imprescindible que España adopte e im- plemente sin demora el Mandato Solar pre- visto en la EPBD, que exige la instalación de energía solar en edificios nuevos y en reno- vaciones importantes. El mandato cubre fo- tovoltaica (PV), solar térmica (ST) y sistemas híbridos (PVT), con el objetivo de aumen- tar la proporción de renovables y reducir emisiones. Para que sea eficaz y no una formalidad, deben garantizarse neutralidad tecnológica y eficiencia real: para que el Mandato Solar sea realmente eficaz, debe aplicarse con plena neutralidad tecnológica y criterios de eficiencia, reconociendo explícitamente que ST, PV y PVT cumplen el mandato; priorizan- do la solar térmica cuando el servicio princi- pal es el calor; fomentando la hibridación en edificios con alta demanda; estableciendo criterios de dimensionamiento neutrales y equivalentes; asegurando una integración ar- quitectónica que maximice el autoconsumo y el almacenamiento térmico; y garantizando mecanismos de verificación y monitorización sencillos que aseguren su cumplimiento real. Estas pautas siguen la Estrategia Solar de la UE, que pide igualdad de condiciones para todas las tecnologías solares, promoviendo la solución más eficiente para cada caso. Su correcta transposición acelerará la descarbo- nización y fortalecerá la industria nacional. Las prioridades regulatorias alineadas con el PNIEC pasan por reforzar el CTE y el RITE en su Fase II con mayores exigencias en re- novables térmicas e hibridación, impulsar programas de apoyo y fiscalidad verde que favorezcan soluciones híbridas, redes de ca- lor y aplicaciones industriales, y garantizar que la compra pública aplique el Mandato Solar con criterios neutrales y centrados en el calor útil. A ello se suma la necesidad de avanzar en digitalización, control energético, mantenimiento profesional y formación téc- nica, así como promover la economía circu- lar mediante la valorización de la baja huella de carbono y la fabricación europea. Una visión plenamente alineada con las conclusiones del IDAE Durante nuestro Congreso en GENERA 2025, la Directora de Energías Renovables y Merca- do Eléctrico del IDAE subrayó mensajes que refuerzan esta visión: la transición energética requiere un uso eficiente de las renovables térmicas para reducir el consumo de com- bustibles fósiles en la generación de calor; la solar térmica es una tecnología madura, sostenible y fabricada en Europa, esencial en los sectores residencial, industrial y tercia- rio; y su hibridación con biomasa, bombas de calor o redes de calor permite aumentar la eficiencia y reducir emisiones. Estas con- clusiones avalan, sin matices, la relevancia estratégica de nuestro sector. La transición europea necesita a todas las renovables. La solar térmica, por su densidad energética, capacidad de almacenamiento, fiabilidad y fabricación local, debe ocupar el lugar que le corresponde. Su despliegue re- duce emisiones, mejora la eficiencia y forta- lece la seguridad de suministro. Por último, destacar la actualización 2025 del Observatorio de Tecnologías de Energía Limpia CETO de la Comisión Europea que refuerza de forma clara la importancia es- tratégica de la energía solar térmica para la transición energética. El informe confirma que la UE alcanzó 41,7 GWth en 2024 —el 7,5 % del total mundial— evidenciando la ne- cesidad urgente de mayor apoyo político y estabilidad regulatoria. A pesar del contexto internacional adverso, las exportaciones eu- ropeas crecieron un 30 %, y la UE ya dispo- ne de capacidad industrial de fabricación de captadores solares para cubrir dos tercios de sus necesidades futuras, muy por encima del objetivo del 40 % fijado por la NZIA. El estu- dio destaca que la solar térmica es esencial para descarbonizar edificios e industria, es- pecialmente en demandas de baja y media temperatura, y que su papel complementario con bombas de calor, redes de calor y electri- ficación es determinante. Además, prevé un crecimiento global del 9 % para 2034, lo que subraya la oportunidad que representa la próxima Estrategia Europea de Calefacción y Refrigeración para impulsar definitivamente esta tecnología. En conjunto, el informe de la Comisión valida plenamente la tesis central de este artículo: la solar térmica es una tec- nología madura, europea y estratégica, cuya contribución al calor renovable debe ocupar un lugar central en la política energética ◉ 99 ENERGÉTICA XXI · 252 · DIC 25
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