253 magazine

Las baterías como infraestructura clave del sistema eléctrico El despliegue acelerado de la generación renovable ha modificado el funcionamiento del sistema eléctrico y ha puesto de relieve la necesidad de nuevas soluciones de flexibilidad. En este contexto, el almacenamiento energético se consolida como un elemento clave para seguir integrando mayores volúmenes de renovables, favorecer la electrificación industrial, reducir restricciones operativas y garantizar la estabilidad del sistema. GERMÁN PACHECO RESPONSABLE DE DESARROLLO DE NEGOCIO PARA ESPAÑA EN ATLANTICA E l despliegue masivo de instalaciones fotovoltaicas y eólicas en el periodo 2020-2025 ha transformado de ma- nera estructural el mercado eléctrico. La cre- ciente penetración de generación renovable incrementa la disponibilidad de energía y reduce el coste marginal en determinadas franjas horarias, favoreciendo la electrifica- ción industrial y la incorporación de nue- vos consumidores electro-intensivos. Sin embargo, también pone de manifiesto una limitación inherente a estas tecnologías: su producción no es gestionable y se concentra en momentos concretos del día o del año. En el caso de la energía solar, la generación se concentra en las horas centrales del día, mientras que la eólica depende de episodios de mayor intensidad de viento. Esta falta de sincronía entre producción y demanda ge- nera en muchas ocasiones excedentes de energía, episodios cada vez más frecuentes de precios cero o negativos y un incremento progresivo de restricciones técnicas o cur- tailment. En otras ocasiones ocurre lo con- trario, las necesidades de demanda se sitúan por encima de la producción renovable, de- biéndose arrancar centrales térmicas a pre- cios muy elevados. En este contexto, el almacenamiento ener- gético deja de ser una solución complemen- taria para convertirse en un componente esencial del sistema eléctrico. La incorpo- ración de sistemas de almacenamiento que actúan como demanda flexible, absorbien- do energía en momentos de excedente y suministrándola posteriormente al sistema cuando la producción disminuye o la de- manda aumenta, tiene un impacto sistémico relevante, ya que permite integrar mayores volúmenes de renovables y reduce el uso de generación convencional, con impacto positivo tanto en el precio final de la energía como en la reducción de emisiones. El alma- cenamiento contribuye a mejorar la flexibili- dad operativa, reforzar la seguridad de sumi- nistro y aumentar la resiliencia del sistema. El almacenamiento en baterías se despliega principalmente bajo dos configuraciones. La primera es la hibridación con instalaciones renovables existentes, que permite reutilizar infraestructuras ya disponibles, como puntos de conexión, accesos y terrenos, reduciendo plazos y costes. A nivel técnico, la hibridación optimiza el uso del punto de evacuación y li- mita la necesidad de refuerzos de red, mejo- rando la eficiencia global del sistema. La segunda configuración corresponde al almacenamiento standalone. Estas instala- ciones pueden ubicarse estratégicamente en zonas con congestión de red o elevada demanda, incluso sin generación renova- ble cercana. Su función es aliviar restriccio- nes técnicas, reforzar la red y proporcionar servicios de flexibilidad, sustituyendo en algunos casos soluciones tradicionales ba- sadas en generación térmica. En sistemas con alta penetración renovable, el almace- namiento standalone se consolida como una herramienta relevante de planificación y operación. La experiencia de Atlantica en el desarrollo y operación de sistemas de almacenamiento ofrece ejemplos técnicos de ambas configu- raciones. La compañía ha desarrollado pro- yectos de baterías a escala industrial tanto en modalidad standalone como hibridada. En 2025, en Estados Unidos, ha puesto en operación instalaciones standalone de 100 MWh y 80 MWh, mientras que en Chile com- pletó la hibridación de una planta fotovoltai- ca mediante la incorporación de 60 MW. En España, impulsa tanto hibridación en plantas solares como almacenamiento stan- dalone y, a comienzos de 2025, constituyó una joint venture para desarrollar hasta 2,2 GW de almacenamiento en baterías. Actual- mente, cuenta con más de 500 MW en pro- yectos de almacenamiento, todos con per- misos de acceso y conexión, y prevé iniciar próximamente la construcción de su primer proyecto standalone en España de alrededor de 60 MWh. Las baterías ya no son una solución teóri- ca, sino una herramienta operativa capaz de aportar flexibilidad, aliviar restricciones de red e integrar mayores volúmenes de gene- ración renovable. Su despliegue será deter- minante para avanzar hacia un sistema eléc- trico más eficiente, seguro y alineado con los objetivos de descarbonización ◉ almacenamiento 26 ENERGÉTICA XXI · 253 · ENE/FEB 26

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