Revista Energética. Marzo 2026

Real Decreto 997/2025: adaptación del sistema a una nueva arquitectura energética El Real Decreto 997/2025 profundiza en la modernización del sistema eléctrico y esta‑ blece una serie de ajustes técnicos orienta‑ dos a adaptar la regulación a la nueva reali‑ dad energética. Entre otros aspectos, esta norma introduce modificaciones en la definición de potencia instalada y en los criterios técnicos aplica‑ bles a la operación del sistema eléctrico. Es‑ tos cambios buscan facilitar la integración de nuevas tecnologías energéticas y mejorar la coherencia del marco regulatorio en un en‑ torno cada vez más descentralizado. La evolución normativa refleja un cambio de paradigma en la concepción del sistema eléctrico. El modelo tradicional basado en grandes centrales de generación centraliza‑ da está dando paso a una arquitectura ener‑ gética más distribuida, donde generación renovable, almacenamiento y gestión activa de la demanda interactúan para mantener el equilibrio del sistema. En este nuevo escenario, los recursos distri‑ buidos adquieren una importancia creciente como elementos de flexibilidad que permi‑ ten gestionar la variabilidad de la generación renovable. Los SRAD y la gestión activa de la demanda En paralelo a estos cambios regulatorios, el sistema eléctrico español está avanzando hacia una mayor participación de recur‑ sos de flexibilidad en los mecanismos de balance. Uno de los instrumentos más relevantes en este ámbito es el Servicio de Respuesta Acti‑ va de la Demanda (SRAD), gestionado por el operador del sistema. El SRAD permite a determinados consumi‑ dores o agregadores ofrecer capacidad de reducción de consumo eléctrico cuando el operador del sistema necesita equilibrar ge‑ neración y demanda. Este servicio se activa en situaciones en las que es necesario refor‑ zar las reservas operativas del sistema o evi‑ tar desequilibrios que puedan comprometer la estabilidad de la red. Los participantes en este mecanismo reciben una compensación por su dispo‑ nibilidad para responder a las señales del operador del sistema y por las activaciones efectivas del servicio. Esta compensación ayuda a amortizar la instalación del BESS en menos de 3 años. Tradicionalmente, estos mecanismos de flexibilidad han estado dominados por gran‑ des consumidores industriales con capaci‑ dad para ajustar su demanda energética de forma significativa. Sin embargo, la digitalización del sistema eléctrico y la aparición de nuevas tecnolo‑ gías energéticas están ampliando el abanico de recursos que pueden participar en este tipo de servicios. El papel creciente de los sistemas BESS En este nuevo contexto, los sistemas de al‑ macenamiento energético mediante bate‑ rías están empezando a posicionarse como recursos de flexibilidad capaces de participar en los mecanismos de balance del sistema eléctrico. La rapidez de respuesta de los sistemas BESS permite que estos activos puedan aportar capacidad de regulación y contribuir a la gestión de desequilibrios en la red. Además, su capacidad para almacenar energía y liberarla en momentos concretos permite gestionar de forma activa la deman‑ da eléctrica y optimizar el uso de la energía disponible en el sistema. A medida que evolucione el marco regula‑ torio y se desarrollen los mercados de flexibi‑ lidad, es previsible que los sistemas de alma‑ cenamiento desempeñen un papel cada vez más relevante en la provisión de servicios al sistema eléctrico. Infraestructuras críticas y nuevos nodos energéticos La evolución del marco regulatorio coincide con el crecimiento de sectores con elevada demanda energética y requisitos estrictos de continuidad de suministro. Infraestructuras como centros de datos, ins‑ talaciones industriales avanzadas o nodos lo‑ gísticos operan con niveles muy elevados de disponibilidad y requieren sistemas energéti‑ cos capaces de garantizar la continuidad del servicio. En estos entornos, el almacenamien‑ to energético está empezando a desempeñar un papel relevante no solo como sistema de respaldo, sino también como herramienta de gestión energética avanzada. Los sistemas BESS permiten absorber picos de demanda, mejorar la calidad del suminis‑ tro eléctrico y facilitar la integración de gene‑ ración renovable local. De este modo, instala‑ ciones que tradicionalmente se consideraban grandes consumidores de electricidad co‑ mienzan a evolucionar hacia nodos energéti‑ cos más activos dentro del sistema eléctrico. La introducción del BESS en este tipo de consumidores les posibilita reducir sus cos‑ tes energéticos y participar en servicios de soporte a la red que les generan importantes ingresos. Hacia un sistema eléctrico más flexible La combinación de avances regulatorios y desarrollo tecnológico está situando al al‑ macenamiento energético en el centro del sistema eléctrico del futuro. A medida que aumente la penetración de energías reno‑ vables y crezca la electrificación de la eco‑ nomía, las necesidades de flexibilidad del sistema serán cada vez mayores. En este escenario, tecnologías y sistemas desarro‑ llados por SolaX Power desempeñarán un papel fundamental para garantizar la estabi‑ lidad y eficiencia del sistema eléctrico. El almacenamiento energético se perfila así como una de las infraestructuras esencia‑ les de la nueva arquitectura energética que está emergiendo en España y en el conjunto de Europa ◉ autoconsumo con almacenamiento C&I 63 ENERGÉTICA XXI · 254 · MAR 26

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