Revista Energética. Abril 2026

EN CENTROS DE DATOS El reto energético en el desarrollo de centros de datos en España El crecimiento del mercado de Data Centers en España está estrechamente ligado a la disponibilidad energética y a la capacidad de integrar criterios de sostenibilidad desde fases tempranas. Episodios recientes de interrupciones eléctricas han reforzado la relevancia de la resiliencia energética en un contexto de fuerte demanda. CARLOTA GONZÁLEZ DEL VALLE BARRERA DIRECTORA DE COMUNICACIÓN Y MARKETING DREES & SOMMER ESPAÑA E n los últimos años, el mercado de data centers en España ha experimen- tado un notable impulso, princi- palmente debido a la creciente digitalización de la economía, la expansión de los servicios en la nube, y el desarrollo de tec- nologías como la inteligencia artificial. Este auge ha converti- do al país en un mercado emergente clave en el sur de Europa, atrayendo a inverso- res internacionales y fomentando nuevos desarrollos. Madrid se ha establecido como el principal centro a nivel nacional, concentrando gran parte de la actividad, y se ha posicionado como un nodo estratégico de interconexión. Barcelona también mantiene un papel des- tacado, mientras que otras regiones como Aragón o la Comunidad Valenciana empie- zan a ganar protagonismo en el mapa de im- plantación de estas infraestructuras. Sin embargo, el desarrollo del sector ya no depende únicamente de factores tradiciona- les como la localización o la conectividad: en el contexto actual, la disponibilidad de energía se ha convertido en uno de los prin- cipales condicionantes para la viabilidad de nuevos proyectos. El acceso a la potencia eléctrica, los plazos asociados a nuevas conexiones a la red y la creciente competencia por recursos ener- géticos limitados están marcando el ritmo del desarrollo del mercado. En determina- das ubicaciones la capacidad de acceso a la energía puede suponer una limitación real, lo que está impulsando la exploración de nuevas localizaciones con mayor disponibi- lidad energética. En paralelo, episodios recientes de inte- rrupciones en el suministro eléctrico han puesto de manifiesto la importancia de la continuidad energética en infraestructuras críticas. Sin entrar en el análisis de causas, estos eventos evidencian la dependencia del entorno digital respecto a la estabilidad del suministro, así como la necesidad de reforzar la fiabilidad de los sistemas asociados. En el caso de los data centers, esta realidad se traduce en la necesidad de diseñar insta- laciones con altos niveles de disponibilidad. La redundancia en el suministro eléctrico, la integración de sistemas de respaldo y la planificación de escenarios de contingencia son elementos esenciales para garantizar la continuidad operativa. Este escenario obliga a integrar el com- ponente energético desde fases muy tem- pranas del proyecto. La planificación del suministro, la evaluación de alternativas de conexión y la incorporación de fuentes reno- vables forman parte ya de las decisiones es- tratégicas iniciales. Asimismo, instrumentos como los acuerdos de compra de energía a largo plazo (PPA) están adquiriendo un papel cada vez más relevante en la estructuración de los proyectos. A ello se suma la creciente exigencia en materia de sostenibilidad. Los Data Centers, como infraestructuras intensivas en consumo energético y opera- ción continua, deben adaptarse a criterios cada vez más estrictos en eficiencia y reducción de impacto ambiental. Indicadores como el Power Usage Effectiveness (PUE), la optimización de los sistemas de refrigeración o la gestión eficiente del consumo hídrico son aspectos clave en el diseño y operación. Otro elemento determinante es la disponibilidad de suelo ade- cuado. No se trata únicamente de superficie, sino de emplazamientos que cumplan condiciones técnicas específicas, como proximidad a infraestructuras eléctri- cas, capacidad de conexión, accesibilidad y viabilidad urbanística. La complejidad de estos requisitos hace imprescindible un aná- lisis integral en fases tempranas. En este contexto, el desarrollo de data cen- ters requiere un enfoque multidisciplinar que combine planificación estratégica, cono- cimiento técnico y capacidad de gestión. Las decisiones adoptadas en etapas iniciales, especialmente en relación con la ubicación y el modelo energético, tienen un impacto directo en la viabilidad a largo plazo. La clave está en la coordinación entre los diferentes agentes involucrados. Por ejem- plo, promotores, operadores, administracio- nes públicas y compañías energéticas tienen que trabajar en conjunto. Esto ayudará a re- ducir incertidumbres, optimizar plazos y ase- gurar que los desarrollos sean sostenibles. España tiene una oportunidad clara de consolidarse como un centro neurálgico para data enters en Europa. Su éxito, sin embargo, dependerá de cómo se enfrenten los retos energéticos, regulatorios y técnicos actuales. Además, es vital fortalecer la resi- liencia de las infraestructuras que sostienen este ecosistema digital ◉ eficiencia energética 46 ENERGÉTICA XXI · 255 · ABR 26

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