Revista Energética. Marzo 2025

Autoconsumo C&I y el papel del almacenamiento energético en España El autoconsumo en el sector comercial e industrial ha experimentado un crecimiento notable en España y en toda Europa, impulsado tanto por la necesidad de reducir costes energéticos como por el impulso hacia la descarbonización. En este contexto, el almacenamiento se posiciona como un elemento esencial para optimizar la generación fotovoltaica, incrementar la independencia de la red y, en ciertos casos, habilitar nuevos modelos de negocio. JULIAN DOGLIANI DIRECTOR TÉCNICO DE PREVENTA EN FÁILTE SOLAR IBERIA E xisten diversas tecnologías de alma- cenamiento, cada una con caracte- rísticas que las hacen idóneas para distintos tipos de aplicaciones en el ámbito comercial e industrial (C&I): 1. Baterías de ion-litio Actualmente, las baterías de ion-litio son la tecnología dominante en almacenamiento, gracias a su alta eficiencia, larga vida útil y gran densidad energética. Dentro de esta ca- tegoría se destacan dos tipos: • LFP (litio-ferro fosfato): conocidas por su mayor seguridad y estabilidad térmica, así como por ciclos de vida pro- longados, lo que las hace ideales para aplicaciones estacionarias (sistemas fi- jos, tanto residenciales como C&I). Esta tecnología es la más utilizada en España y Europa debido a su fiabilidad y compe- titividad en costes. • NMC (níquel-manganeso-cobalto): utilizadas en entornos comerciales e in- dustriales, donde se requiere un buen equilibrio entre energía y potencia, aun- que presentan un menor enfoque en se- guridad comparado con las LFP. Tipos de celdas y aplicaciones Las baterías de ion-litio varían en su capaci- dad y formato de celda, lo que determina su aplicabilidad: • Sistemas residenciales: utilizan celdas con capacidades típicas en el rango de 50–140 Ah, diseñadas para cubrir cargas menores y proporcionar un almacena- miento eficiente a pequeña escala. • Aplicaciones C&I: requieren celdas de mayor capacidad, generalmente en el rango de 280–315 Ah, que permiten una mayor densidad energética, profundida- des de carga/descarga elevadas y una estabilidad superior bajo demandas energéticas intensas. Es un error común pensar que las solucio- nes residenciales pueden escalarse direc- tamente al entorno C&I; estas baterías, por su arquitectura y limitaciones térmicas, no están diseñadas para soportar las elevadas cargas y la exigencia operativa propia de instalaciones industriales, donde además se requiere una gestión térmica avanzada y me- didas de seguridad reforzadas. 2. Seguridad en el almacenamiento de energía El almacenamiento de energía implica desa- fíos técnicos y de seguridad que deben ser autoconsumo c&i 42 ENERGÉTICA XXI · 244 · MAR 25

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