Revista Energética. Abril 2025

neutralidad climática? Encontrar soluciones a los desafíos comple- jos que implica la reducción de emisiones requiere una colaboración estrecha entre ac- tores de todas las industrias. Ningún sector puede abordar este reto en solitario, ya que las emisiones y los impactos ambientales es- tán interconectados. El sector energético enfrenta un doble desafío: abandonar progresivamente los combustibles fósiles sin comprometer el su- ministro, e introducir nuevas soluciones que puedan ser adoptadas por otras industrias y sectores. Para lograrlo, se necesita innova- ción constante. ¿Qué retos específicos enfrenta la descar- bonización del sector industrial? Descarbonizar la industria es más complejo y depende mucho del tamaño y el tipo de actividad. Los que más problemas afrontan son industrias estratégicas, como la quími- ca o la del acero, entre otras, que requieren un suministro energético continuo y de alta intensidad. Para estos sectores, las solucio- nes tradicionales no son suficientes, y es ahí donde entran actores emergentes como el hidrógeno verde o el biometano, que pue- den jugar un papel transformador, temáticas que vamos a analizar ampliamente durante Net Zero Tech. ¿Hay diferencias sectoriales en el avance hacia la neutralidad climática? Sí, existen marcadas diferencias. Por ejemplo, las medidas de descarbonización en el ám- bito de los edificios han avanzado bastante. Existen soluciones maduras, tanto directas como indirectas, que ya están llegando al público general. Desde el aislamiento de la envolvente, el uso de leds, medidas de clima- tización y ACS eficiente, el autoconsumo…Un edificio eficiente, contamina menos, mejora la calidad de vida urbana y hace que las ciu- dades sean más atractivas y habitables. Este mensaje ya ha calado entre los ciudadanos, arquitectos y promotores inmobiliarios, aun- que falta mucho camino por recorrer. ¿Qué papel juega la eficiencia energética en estos procesos? Sigue siendo válida una máxima esencial: la mejor energía es la que no consumimos. La eficiencia energética nos permite mantener el mismo nivel de confort con un consumo menor. Esto no solo reduce las emisiones, sino también la dependencia de recursos energéticos externos. Según mi punto de vista, es una de las estrategias más efectivas y económicas. Por esta razón, creo que el tema de los Certificados de Ahorro Energéti- co (CAE) es un catalizador para que muchas empresas en España emprenden medidas para reducir su huella ambiental. ¿Qué impacto tiene el actual contexto económico y geopolítico en las políticas climáticas? En 2025, mantenemos el mismo objetivo de descarbonización, aunque el entorno econó- mico se ha vuelto más complejo. La reciente guerra de aranceles anunciada por el gobier- no estadounidense añade incertidumbre al ya delicado panorama internacional. Si bien es difícil predecir exactamente cuánto influi- rá esto en el progreso de las políticas de neu- tralidad climática. De momento Europa ha dejado claro que tiene la voluntad de seguir adelante. En los últimos años el mundo ha avanza- do de manera significativa en tecnologías y soluciones sostenibles. Energías renovables, eficiencia energética, movilidad eléctrica, nuevos materiales... también en los EE.UU . existe ya una infraestructura empresarial im- portante involucrada en estos temas. No tie- ne sentido que den marcha atrás en un mun- do que reclama nuevas fuentes de energía y una mayor protección del medio ambiente, a pesar de abandonar el Acuerdo de París. De hecho, incluso si elimináramos el com- ponente medioambiental del debate, segui- rían existiendo razones de peso para avanzar: la independencia y la seguridad energética, así como la competitividad futura de nues- tras empresas, son argumentos clave que impiden a los países quedarse atrás en esta transformación. ¿Una oportunidad para Europa? Cada día podemos leer que Europa se ha quedado atrás en la competitividad y el dis- curso de todos los políticos europeos va en la misma línea. Si queremos dejar de ser meros consumidores de productos no fabri- cados por empresas europeas, tenemos que apostar por caminos nuevos. Por supuesto, es necesario asegurar a las empresas el su- ministro de energía a buen precio. A nivel tecnológico, necesitamos un marco definido que nos dé el “empujón competiti- vo” que motive a científicos, ingenieros, star- tups y gobiernos a ponerse en marcha. Por otra parte, hay que colaborar mucho más entre los países europeos. Europa siem- pre se enfrenta a un doble hándicap, compe- timos con los países no europeos y a la vez entre nosotros. Si no podemos competir con los precios te- nemos que conseguir adelantarnos tecnoló- gicamente a nuestros competidores. De esta manera, nuestros productos serán superio- res y serán atractivos en otros mercados. Por último, creo que, si demostramos que la transición energética es viable, se impon- drá, incluso en empresas y países que hoy parecen mirar hacia otro lado. Hay que actuar, invertir y conectar. Por eso, animo a todos, desde empresas hasta profe- sionales y responsables políticos, a partici- par activamente en Net Zero Tech, el 4 y 5 de junio en Barcelona ◉ 13 ENERGÉTICA XXI · 245 · ABR 25

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