Revista Energética. Mayo 2025

patentes españolas. Esto convierte a nuestro país en el primer desarrollador mundial de prototipos de esta tecnología, que será clave para el aprovechamiento del recurso eólico en zonas de gran profundidad, como muchas de las que se encuentran en nuestras costas. Además de dominar los procesos de desa- rrollo y gestión de proyectos, nuestras empre- sas destacan en la ingeniería, la construcción naval, la producción industrial, la logística y la innovación tecnológica. Esta posición privile- giada no solo refuerza nuestro liderazgo in- ternacional, sino que también nos ofrece una oportunidad de atraer inversión extranjera, impulsar el crecimiento económico y generar empleo cualificado en sectores estratégicos. Es fundamental, por tanto, que se refuerce la visibilidad del sector y que se continúe fortale- ciendo la cadena de valor nacional. Invertir en tecnología eólicamarina es apostar por un fu- turo seguro, sostenible y competitivo. El desa- rrollo industrial asociado a la eólicamarina no solo dinamiza la economía a nivel nacional, regional y local, sino que mejora la resiliencia energética del país, reduce la dependencia de combustibles fósiles y contribuye de manera directa a los objetivos de descarbonización. El objetivo fijado para España en materia de eólica marina es alcanzar hasta 3 GW instala- dos en 2030, lo que supondría aproximada- mente la instalación de unos 200 aerogene- radores flotantes con la tecnología disponible actualmente. Esta infraestructura ocuparía únicamente el 0,09% de la superficie mari- na nacional, una cifra muy reducida que de- muestra la viabilidad de su implantación des- de el punto de vista territorial. El desarrollo de la eólica marina flotante se realizará de forma cuidadosa y con todas las garantías ambientales. Antes de autorizar la construcción y operación de un parque, se deberán llevar a cabo estudios de impacto ambiental rigurosos y multidisciplinares, que pueden extenderse durante varios años. Estos estudios incluirán análisis detallados sobre el hábitat y las comunidades marinas, la macro- fauna, el ruido submarino, los recursos pes- queros, las actividades de acuicultura y ma- risqueo, así como el impacto socioeconómico en la zona. Además, estos estudios estarán sujetos a procesos de participación pública, en los que cualquier persona o entidad podrá aportar observaciones, sugerencias o pro- puestas que ayuden a enriquecer el análisis y facilitar una decisión fundamentada por parte de la administración competente. Es importante destacar que estos estudios deben centrarse en los emplazamientos con- cretos donde se prevea la instalación de los parques, lo que actualmente no es posible al no haberse celebrado aún las subastas. Por ello, es imprescindible que se mantenga un enfoque riguroso en los análisis, sin caer en la generalización de preocupaciones ambien- tales que, en muchos casos, carecen de una base empírica en esta fase del proceso. Uno de los aspectos que suele generar in- quietud es el posible impacto visual de los aerogeneradores marinos sobre el paisaje y el turismo costero. Sin embargo, los parques eólicos marinos se ubicarán a grandes distan- cias de la costa, lo queminimiza su visibilidad. En promedio, las zonas identificadas en los Planes de Ordenación del Espacio Marino (POEM) para el desarrollo de esta tecnolo- gía se encuentran a unos 15,6 km de la cos- ta. Esta distancia es más que suficiente para garantizar un impacto visual muy limitado o imperceptible. En cuanto a la convivencia con el sector pes- quero, es esencial establecer un diálogo tem- prano y constructivo. La mayoría de las artes de pesca son perfectamente compatibles con la presencia de parques eólicos marinos. Solo la pesca de arrastre, que representa apenas el 9%del total de embarcaciones que operan en aguas españolas, requerirá soluciones especí- ficas. En cualquier caso, el sector eólico está comprometido con encontrar fórmulas de co- existencia que aseguren el mantenimiento de la actividad pesquera tradicional, ofreciendo además oportunidades de diversificación y colaboración para el futuro. La experiencia internacional demuestra que es posible lograr una convivencia armó- nica entre la eólica marina y las actividades existentes en el mar, siempre que se actúe con respeto, flexibilidad y rigor. Es funda- mental que se priorice la comunicación, la transparencia y la búsqueda de consensos como pilares para la toma de decisiones. El objetivo último es que todos los sectores im- plicados salgan beneficiados y que la biodi- versidad marina se preserve. La aceptación social será otro de los gran- des retos. Para afrontarlo con éxito, debe- mos apostar por la pedagogía, la informa- ción veraz y la participación ciudadana. Es fundamental escuchar las preocupaciones legítimas de la sociedad, ofrecer respues- tas claras y construir, entre todos, un es- pacio de diálogo que permita avanzar con garantías. En definitiva, el desarrollo de la eólica ma- rina flotante en España es un proyecto de país. Requiere visión a largo plazo, voluntad política, planificación inteligente y, sobre todo, una implicación activa de todos los actores. Solo así podremos garantizar que esta fuente de energía limpia contribuya a una transición justa, generadora de empleo y de valor, respetuosa con el medio ambien- te y beneficiosa para nuestras comunidades costeras. La eólica marina flotante es parte de la solución al cambio climático. Pero también puede ser una palanca de transformación económica y social. España tiene los recur- sos, el conocimiento y la capacidad para li- derar esta revolución ◉ Parque eólico marino flotante de WindFloat Atlantic de Ocean Winds eólica flotante 123 ENERGÉTICA XXI · 246 · MAY 25

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