Energética 249. Septiembre 2025

Industria y cogeneración: inversiones listas para relanzar la competitividad Tras años de incertidumbre y retrocesos, la industria española está lista para dar un paso al frente. Las empresas cogeneradoras planean inversiones por más de 1.300 millones de euros para modernizar sus instalaciones, descarbonizar sus procesos y recuperar competitividad. Solo falta un elemento clave: que el marco regulatorio para la cogeneración, ya ultimado y prometido por el Gobierno, vea la luz y se promulgue cuanto antes. JAVIER RODRÍGUEZ DIRECTOR GENERAL DE ACOGEN (ASOCIACIÓN ESPAÑOLA DE COGENERACIÓN) L as asociaciones del sector, ACOGEN y Cogen España, presentaron en junio al Ministerio para la Transición Ecoló- gica y el Reto Demográfico los resultados de una encuesta sectorial sin precedentes entre las industrias cogeneradoras sobre su par- ticipación en las subastas de cogeneración previstas para 2025, 2026 y 2027. En el estudio, 82 instalaciones industriales manifiestan su compromiso firme para con- currir a las próximas subastas de 1.200 MW de cogeneración, con inversiones previstas superiores a 1.300 millones de euros. La mayoría de estos proyectos (el 82%) se ejecutarán en plantas existentes a gas, que serán adaptadas para operar a futuro con hi- drógeno y otros gases renovables, un 15% se desarrollará con biomasa y un 3% en nuevos emplazamientos. En conjunto, representan 1.224 MW de nueva capacidad de cogenera- ción, listos para modernizar procesos indus- triales, generar empleo cualificado y reforzar la base productiva del país. Cogeneración: tecnología esencial para la competitividad La cogeneración es una tecnología madura, eficiente y perfectamente integrada en la industria. Aporta simultáneamente calor y electricidad en el punto de consumo, evitan- do pérdidas en transporte y reduciendo las necesidades de infraestructura de red. Ade- más, es un 30% más eficiente que los ciclos combinados y proporciona energía firme, síncrona y distribuida, contribuyendo a la estabilidad de la red eléctrica. A escala global, aporta el 15% de la genera- ción eléctrica. En la Unión Europea produce el 12% de la electricidad y, concretamente, en Alemania el 20% y en Italia el 23%. Es- paña, en cambio, ha dejado caer su cuota al 6%, situándose muy por debajo de sus socios europeos y de sus propios niveles his- tóricos, situados en el 12% de la producción eléctrica de nuestro país. Efecto tractor sobre la industria y el empleo Las inversiones previstas por el sector -supe- riores a 1.300 millones de euros- no solo reac- tivarán las plantas cogeneradoras, sino que im- pulsarán toda una cadena de valor industrial. Se prevé una fuerte movilización de ingeniería, bienes de equipo, montaje, servicios industria- les y mantenimiento especializado, generando actividad económica y empleo estable y cuali- ficado a lo largo de toda la geografía española. Las empresas españolas que emplean la co- generación producen el 20% del PIB industrial y sostienenmás de 200.000 empleos directos y de calidad en sectores punteros como alimen- tación, química, papelero, cerámica, refino, residuos y automóvil, entre otros. Su moder- nización permitirá, además, avanzar hacia la electrificación y la integración de gases reno- vables, claves para alcanzar los objetivos de neutralidad climática. Este efecto tractor será especialmente rele- vante en las pymes, columna vertebral de la economía de nuestro país, y que constituyen el 60%del parque de cogeneración. Muchas de ellas han sufrido cierres en los últimos años — el 58%de las plantas de 0 a 5MWhanparado— y la convocatoria de las subastas representa para ellas una oportunidad de supervivencia y relanzamiento. Condiciones clave: un marco para la cogeneración que permita una gestión flexible El principal riesgo identificado por las industrias en la encuesta sectorial es el posible endure- cimiento de las condiciones de acceso a las subastas de cogeneración, que modificarían sustancialmenteelmarcodeoperaciónenvigor. Dos medidas propuestas por el MITERD ge- neran especial preocupación a las industrias: • Imposición del autoconsumo obligato- rio: eliminaría la opción actual de expor- tar toda la electricidad generada a red y obligaría a consumirla internamente, algo inviable para muchas plantas que dificulta la gestión eficaz y flexible de las curvas de producción de electricidad y añadiría riesgos y pérdida de valor en los consumos eléctricos de las industrias. • Incremento del 50%en los requisitos de efi- ciencia respecto a la Directiva de Eficiencia Energética, creando una desventaja com- petitiva frente a otras industrias europeas. El 60% de las plantas interesadas queda- ría excluido si se impusiera el autoconsumo obligatorio, y el 50% tendría serias dificulta- des para alcanzar los nuevos umbrales de eficiencia. Además, estas restricciones in- terferirían con contratos firmados de Power Purchase Agreements (PPA), con la produc- ción de las instalaciones fotovoltaicas exis- tentes en las fábricas y con el Estatuto de Consumidores Electrointensivos. Discrimi- naría el acceso a la subasta de cogeneración en igualdad de condiciones a las diferentes industrias, premiando paradójicamente a las que menor autoconsumo tuvieran en detri- mento de actividades más electrointensivas como el papel o la química. Confianza, calendario y visión de país Las asociaciones del sector urgen al Gobier- no a actuar con decisión y visión industrial. Tras más de cuatro años de retraso, la defi- nición del marco regulatorio y el anuncio del calendario de subastas para adjudicar 1.200 MW de cogeneración son condiciones im- cogeneración 76 ENERGÉTICA XXI · 249 · SEP 25

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