Energética 250. Octubre 2025
a poco más de un 20% de rendimiento de la energía fotovoltaica. Un captador solar térmico promedia un 75% de rendimiento, mientras que un módulo solar fotovoltaico un 20%. De esta forma, a igualdad de metros cuadrados de superficie y de radiación de un captador estándar (2,2m 2 ), un captador so- lar térmico puede producir más de un 50% de energía frente a un módulo fotovoltaico, por lo que esto supondría que, por cada captador térmico, se precisan 3 ó 4 módulos fotovoltaicos. Mientras que en un sistema de calenta- miento de ACS con energía solar fotovoltaica se puede sobredimensionar y ceder así la energía sobrante a la vivienda o a la red eléc- trica, en la energía solar térmica el sobreca- lentamiento genera vaporización del fluido y, consecuentemente, los problemas típicos de sobrepresión, pérdida del fluido y aire. Estos incidentes en los sistemas solares tér- micos se producen cuando se sobre dimen- sionan las instalaciones, que en condiciones normales y con una adecuada optimización de cálculos, no deberían suceder. Si se tiene en cuenta la cantidad de tecnologías y dis- tintos sistemas de producción de ACS dis- ponibles actualmente en el mercado, con la energía solar térmica existe un gran abanico de opciones para producir ACS sin inconve- nientes si se lleva a cabo un análisis eficiente de las necesidades y un buen dimensiona- do del circuito. Por lo tanto, el verdadero inconveniente de la inmensa mayoría de instalaciones solares térmicas es el sobre- dimensionamiento. Asimismo, en las insta- laciones solares térmicas, deben calcularse de manera correcta el resto de elementos de la instalación: bombas, intercambiadores, válvulas, etc. Estos deben transferir el calor del captador solar al acumulador de forma eficiente. Todos estos ingredientes, son los argumentos para tomar una decisión infor- mada sobre la solar térmica y no decantarse por la aerotermia con solar fotovoltaica. Así pues, los argumentos utilizados en este tipo decisiones nunca suelen ser técnicos, guar- dan relación con la sencillez y comodidad, sin importar cuál es la tecnología más con- veniente en cada caso. Papel fundamental de la solar térmica en la transición energética La transición energética en la que nos en- contramos actualmente se centra en la descarbonización y electrificación globales. Cabe puntualizar que la descarbonización no comporta la electrificación, no son sinó- nimos. Con todo, más allá de la descarboni- zación, podemos considerar que el modelo actual se centra en la sostenibilidad como palanca de un proceso de transformación energético hacía un modelo verdadera- mente sostenible. En este periodo de tran- sición la atención se ha centrado en la elec- trificación global , y no se debería jugarlo todo a una carta, aunque se considere la ganadora. Hoy por hoy, la electrificación global en Es- paña es inviable, las ciudades, las viviendas e incluso las industrias, no están preparadas para alcanzar, siquiera, el 50% de electrifica- ción, por lo tanto, para llegar a la transición energética sostenible, eficiente y renovable, todas las fuentes de energía renovable debe- rían tener cabida, todas. Con la electrificación de los vehículos, las viviendas, los procesos industriales, los siste- mas de climatización y producción de agua caliente sanitaria, etc. se generará un déficit energético insostenible e inalcanzable a día de hoy. Por consiguiente, las políticas ener- géticas deberían orientarse hacia un con- texto en el que se electrifique lo justo y ne- cesario y que no se pueda obtener con otras energías renovables y sostenibles. Es, en este punto, en el que entran en juego todas esas tecnologías, no eléctricas como la energía solar térmica, biomasa, la geotermia, los biogases y los gases renovables (biometano e hidrógeno verde), los biocarburantes o los residuos. La hibridación de tecnologías renovables térmicas como solución Para alcanzar los objetivos europeos en ma- teria de energía y avanzar en una transición energética más sostenible, la hibridación de tecnologías resulta fundamental. Para usos térmicos, por una parte, se puede contar con una hibridación de energía solar térmica con aerotermia, las más rentable y eficiente. Por otra parte, cabría contemplar la opción de la energía solar térmica y biomasa, solar térmica con geotermia, entre otras combina- ciones, pueden resultar soluciones eficientes en determinados entornos. Otra solución técnica adicional, son las nuevas tecnologías como los captadores solares híbridos (panel solar térmico y fo- tovoltaico en un mismo captador), que, junto a la aerotermia, se convierten en una opción muy interesante. Con esta solución obtenemos un rendimiento muy superior a igualdad de metros cuadrados instalados, con un aporte solar térmico y fotovoltaico instantáneo. Como ya hemos citado anteriormente, la hibridación de la aerotermia, únicamente con energía solar fotovoltaica, es una op- ción que funciona, ahora bien, esta alterna- tiva no es la única, ni la más eficiente, ni la más rentable. La solar térmica del boom a la actualidad En la década de los 80 y 90, varias decenas de empresas nacionales, tanto fabricantes, como distribuidores e instaladores, empe- zaban a respaldar esta tecnología cuando era totalmente desconocida. En la actua- lidad, todavía permanecen en el mercado con el mismo propósito comercial. La ener- gía solar térmica adquirió notoriedad entre los años 2004 y 2010, cuando se ampliaron las ayudas estatales y locales y por la obli- gatoriedad del código técnico del año 2006. El mercado subió exponencialmente hasta posicionarse como la tecnología renovable más utilizada debido a la lluvia de ayudas y subvenciones primero, y la obligatoriedad con el código técnico de la edificación más tarde. Este auge supuso la creación de infi- nidad de empresas instaladoras que, guia- das por la oportunidad de negocio, acaba- ron extinguiéndose poco después cuando desaparecieron las ayudas y con la gran recesión española del 2008. No obstante, este boom tuvo un aspecto negativo en la tecnología solar térmica debido a las malas praxis de muchas empresas que acabaron por generar incerteza, desconfianza y mala reputación al sector a la que todavía, ac- tualmente, acompaña esta tecnología. Con todo esto, cuando hablamos de ener- gía solar térmica hablamos de una tecnolo- gía consolidada, rentable, eficiente, reno- vable, sostenible, hibridable, mantenible, inagotable, con bajo impacto medio am- biental, no contaminante y sobre todo térmi- ca, no electrificada. Hablamos de una huella de carbono mínima, ya que en España y en Europa se fabrican todos los componentes. Y, especialmente, hablamos de economía circular ya que el dinero de las ayudas y sub- venciones locales, nacionales o europeas re- vierte en la generación de riqueza y bienestar en nuestro país o en Europa ◉ solar térmica 105 ENERGÉTICA XXI · 250 · OCT 25
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