Energética 250. Octubre 2025
crítica no toleran interrupciones. La inte- rrupción del suministro, incluso por unos pocos milisegundos, puede provocar el reinicio o fallo del equipo. Por ello, el es- tándar de la industria exige sistemas que operen con cero tiempo de transferencia. • Grid Forming y calidad de Energía: Más allá de la conmutación, el inversor debe tener capacidad de generación de red (Grid-Forming), es decir, debe ser capaz de detectar la anomalía de red y crear una referencia de tensión y frecuencia robusta para alimentar las cargas críticas. Además de esta capacidad de generación de red, se debe garantizar la calidad mediante la limitación de la distorsión armónica total (THD) a valores inferiores habitualmente inferiores al 3% durante la operación en modo isla. De esta manera se asegura la protección de la delicada electrónica de los servidores frente a armónicos y mi- croflucitaciones. Esto es crucial, ya que los equipos de TI y servidores son extre- madamente sensibles a perturbaciones de onda, que pueden provocar fallos de hardware y una operación ineficiente. • Doble mando operativo: El sistema de gestión de energía (EMS) debe gestionar el BESS bajo un marco muy estricto de prioridades que equilibra la seguridad y la optimización económica. Como priori- dad uno, se encuentra la seguridad y res- paldo, manteniendo el SOC mínimo de reserva para el peor escenario de corte de suministro de la red eléctrica. Como prioridad dos, la optimización econó- mica, utilizando la capacidad restante para operar en modo autoconsumo, peak-shaving o arbitraje. La integración con el autoconsumo FV, peak-shaving y arbitraje La necesidad primordial de los datacenters es la disponibilidad energética ininterrumpi- da (resiliencia). Precisamente, es la naturale- za dual del BESS lo que lo convierte en un ac- tivo estratégico: mientras la red está activa, el sistema opera con un mandato de gestión económica para acelerar la amortización. La integración con la generación FV, la reduc- ción de costes mediante arbitraje energético (aprovechando la discriminación horaria) y el peak-shaving para optimizar la potencia contratada son aplicaciones esenciales que permiten extraer el máximo rendimiento económico de la inversión. • Habilitación de infraestructura (peak shaving): el peak shaving es vital para la viabilidad de la infraestructura. La alta demanda de potencia de un datacenter a menudo exige una costosa y demorada ampliación de la red eléctrica. El BESS se dimensiona para operar en modo limi- tador, cubriendo con la energía almace- nada los picos de potencia que superen el umbral de conexión disponible. Esto habilita la construcción del proyecto, resolviendo el cuello de botella de la in- fraestructura y reduciendo drásticamente la inversión inicial (CAPEX). • Arbitraje, autoconsumo y ROI: en el marco tarifario español con discriminación hora- ria, el BESS permite el arbitraje de precios (cargando en horas valle y descargando en horas punta). La integración con la FV maximiza el factor de autoconsumo direc- to y permite el cumplimiento de los obje- tivos de PPA (Power Purchase Agreement) internos al asegurar la disponibilidad de energía renovable incluso en las horas sin sol. El análisis de Retorno de la Inversión (ROI) debe incluir el ahorro por peak sha- ving y arbitraje, lo que acelera la amortiza- ción del BESS. • Futura monetización. Servicios de Fle- xibilidad (Regulación de Frecuencia): el rendimiento de respuesta ultra-rápida del BESS no solo sirve para el back-up, sino para la participación en los servicios de ajuste de la red eléctrica (REE). La figura del Agregador de Recursos Distribuidos (DER) está avanzando en España, permi- tiendo que activos como el BESS del sec- tor C&I ofrezcan servicios de regulación de frecuencia, tensión o factor de poten- cia. Este servicio crea una nueva vía de ingresos por disponibilidad para una ins- talación como el datacenter, posicionan- do la alta especificación del BESS como una inversión en infraestructura rentable a largo plazo. Seguridad y gestión térmica En una aplicación de misión crítica como es el caso de los datacenters la seguridad y la gestión térmica adquieren una importancia máxima. Un fallo del equipo BESS represen- ta una interrupción del back-up y, por tanto, un riesgo directo de pérdida de datos o de continuidad operativa. Este riesgo debe ser minimizado a toda costa, con un diseño que debe priorizar la monitorización constante de las celdas y la implementación de sistemas de extinción y detección de gases especializados. • Sistema de gestión de baterías (BMS): mo- nitoriza la tensión, corriente y temperatu- ra de cada celda y módulo. Ante cualquier desviación fuera de los umbrales de segu- ridad el BMS inicia protocolos de parada y aislamiento del origen del problema, asegurando la integridad del sistema y la continuidad en el funcionamiento. Esta capacidad de diagnóstico predictivo es vital para la mitigación de riesgos de fallo. • Sistema de gestión térmica (TMS): el ob- jetivo del sistema de gestión térmica es refrigerar el BESS, ya sea mediante refri- geración líquida o a base de aire forzado, paramantener la temperatura siempre en el rengo de operación. Las desviaciones fuera de este rango reducen drásticamen- te la vida útil de las celdas y, en casos ex- tremos, puede provocar fuga térmica. • Mitigación de riesgos: el diseño y la insta- lación del BESS deben cumplir con nor- mativas de seguridad industrial específi- ca (ej. NFPA 855) que rigen la separación entre racks, los sistemas de ventilación de emergencia o los sistemas de detec- ción de gases de fuga térmica y extinción de incendios. Estos requisitos no son negociables para proteger el activo más valioso de un datacenter: la continuidad y la integridad de los datos. • Ciberseguridad: el BESS es un activo crí- tico de la red de Tecnología Operacional (OT) del datacenter. Si bien la Directiva europea NIS2 (cuyo objetivo es asegurar la ciberseguridad) se aplica directamente al datacenter como entidad esencial, esta normativa impone indirectamente requi- sitos de diseño sobre sus infraestructuras de soporte energético. Es vital que el BESS y su Sistema de Gestión de Energía (EMS) cuenten con protocolos robustos (ej., cifra- do de comunicaciones, autenticación, seg- mentación de red) para prevenir ciberata- ques que comprometan la disponibilidad de la energía o la seguridad del datacenter. En conclusión, el BESS ha trascendido su rol inicial como sistema de almacenamiento de energía para convertirse en un activo estraté- gico en el segmento C&I. Su capacidad para abastecer cargas críticas, resolver cuellos de botella de infraestructura de red y generar ahorro adicional lo convierten en un actor clave en la operación de datacenters y en la flexibilidad del sistema eléctrico en general ◉ autoconsumo 85 ENERGÉTICA XXI · 250 · OCT 25
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