Revista Energética - abril 2020
ENERGÍA Y MEDIO AMBIENTE La importancia de la valorización energética, también, en momentos de crisis La valorización energética siempre ha jugado un papel importante al ser un complemento del reciclaje y una solución al problema de la gestión de residuos como única alternativa a los vertederos. RAFAEL GUINEA PRESIDENTE DE ASOCIACIÓN DE EMPRESAS DE VALORIZACIÓN ENERGÉTICA DE RESIDUOS URBANOS (AEVERSU) E l mes de marzo se ha presentado muy convulso ante el cambio eco- nómico y social causado por la pan- demia mundial del Covid-19. Semanas de incertidumbre que han llevado a España y a otros lugares del globo a cambiar sus há- bitos diarios y a parar, en gran medida, la economía. Sin embargo, los servicios esen- ciales, tal y como indica su nombre, conti- núan trabajando para hacer frente a una crisis de gran calado y, todavía, incierta en muchos casos. Son los servicios sanitarios, las fuerzas y cuerpos de seguridad del es- tado o la industria alimentaria, entre otros, los que se esfuerzan para no paralizar el país. Y aquí, en este grupo también entran los gestores de residuos, una actividad siempre esencial y necesaria y que, ahora más que nunca, se convierte en primordial ante cualquier emergencia sanitaria. Tanto desde el punto de vista medioam- biental como desde el de la salud pública, la correcta gestión de residuos es una ac- tividad sustancial en la sociedad y un ver- dadero ejemplo de colaboración público- privada en lo que respecta a su gestión, planificación y desarrollo tecnológico. De hecho, las instalaciones de valorización energética de residuos urbanos –12 in- tegradas en Aeversu– continúan a pleno rendimiento y sin descanso eliminando los residuos habituales, a la vez que destruyen con todas las garantías sanitarias suficien- tes los residuos procedentes de centros sanitarios o de hogares con enfermos por coronavirus. La valorización energética siempre ha ju- gado un papel importante al ser un com- plemento del reciclaje y una solución al problema de la gestión de residuos como única alternativa a los vertederos. De he- cho, en España estos emiten alrededor de 11 millones de toneladas de CO 2 , 19 veces más que las plantas de valorización. Todos los residuos sin posibilidad de ser reciclados se convierten, en estas insta- laciones, en energía, ya sea en forma de electricidad, vapor o agua caliente para suministrar a hogares o industrias. Concre- tamente, y basándonos en datos de 2019, las plantas trataron 2.504.443 toneladas de residuos no reciclables, con lo que pro- dujeron 1.762.585 MWh de energía, sufi- ciente para abastecer a aproximadamente 500.00 viviendas. Si estos residuos no hu- bieran sido tratados, hubieran terminado en un vertedero. Por ello, cabe destacar el indudable papel de la valorización energética, no solo por la sostenibilidad, el medioambiente y lucha contra el cambio climático, sino también en la sociedad y en el paradigma actual en el que nos encontramos. Lamentablemente, la falta de conoci- miento sobre la contribución en la reduc- ción de gases de efecto invernadero de la valorización en España ha provocado, y continúa provocando, el desbordamiento de los vertederos y la aparición de otros nuevos, algo inadmisible para la consecu- ción de los objetivos de la Agenda 2030. Todavía muchas comunidades autónomas son reacias a la construcción de este tipo de instalaciones en favor de espacios don- de se desechan toneladas de residuos sin miramientos y sin tener en cuenta la soste- nibilidad y el cuidado del entorno. No obstante, y como nota positiva, es importante recalcar que los niveles de ver- tido en el norte de Europa son inferiores al 3%. De hecho, la cultura de la valorización energética asociada a la protección del en- torno está muy asentada en los países eu- ropeos más avanzados y comprometidos con el medioambiente, pues los países que más reciclan son también los que más va- lorizan. Podemos contabilizar más de 590 plantas en la región europea, frente a las 11 situadas en España. En este sentido, y aunque nos encontremos varios pasos por detrás de nuestros homólogos europeos, tenemos una gran oportunidad por delan- te y un punto en el que apoyarnos para caminar hacia una mejora sustancial. Ahora, y ante la situación actual, vemos una oportunidad perfecta para ponernos manos a la obra e impulsar las plantas de valorización energética como elementos esenciales para la sociedad, tal y como se está demostrando con la crisis sanitaria. Y no solo esto. También se convierten en una palanca de activación económica al gene- rar empleo. Es el momento de pedir a las instituciones españolas una planificación para comenzar a construir estas instalaciones para cumplir con la normativa de la UE, donde se da prioridad a la reutilización, el reciclado y la valorización, frente al depósito en vertede- ros, como última opción. El medioambiente no espera. El futuro es hoy y ahora La cultura de la valorización energética asociada a la protección del entorno está muy asentada en los países europeos más avanzados y comprometidos con el medioambiente, pues los países que más reciclan son también los que más valorizan 74 energética XXI · 195 · ABR 20
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