Energetica. Edición de diciembre 2020

BALANCE 2020 Y PERSPECTIVAS 2021 ANTONIO LÓPEZ-NAVA GERENTE DE A3E (ASOCIACIÓN DE EMPRESAS DE EFICIENCIA ENERGÉTICA) El gran reto que tenemos es hacer realidad los planes Se ha desarrollado una gran labor desde la Administración para alcanzar los objetivos climáticos comprometidos tanto en la UE como en España, pero ahora debemos volcarnos en hacer realidad todos los planes que se han puesto en marcha. A pocos días de finalizar el año 2020, el Consejo Eu- ropeo acordaba elevar el objetivo de reducción de emisiones de GEI del 40% al 55% en 2030. La Unión Europea persigue con ello asegurar la neutralidad climática en 2050 y liderar la lucha contra el cambio climático, generando crecimiento económico sostenible basado en el fomento de la inno- vación en tecnologías ecológicas. Se estima que al menos el 30% del presupuesto de la Unión Europea deberá ir destinado a acciones que tengan impacto en la lucha contra el cambio climático. No sabemos todavía cómo afectará esta intensificación de la ambición climática eu- ropea, en los objetivos y planes de España, pero sin duda lo hará. De hecho el Consejo Europeo ha invitado a la Comisión a que evalúe la mejor manera de que todos los sectores económicos contribuyan al objeti- vo de 2030, y a que presente las propues- tas necesarias a tal fin, acompañadas de un examen en profundidad del impacto económico, medioambiental y social en cada Estado Miembro. Desde la aprobación, a finales de 2016 del Clean Energy Package, siendo Arias Cañete comisario de Energía y Clima, se ha venido trabajando intensamente tanto en la Unión Europea como en cada uno de los Estados miembros en dar forma a los planes y estra- tegias para el decenio 2021-2030 que aho- ra comienza. Independientemente de los cambios que se puedan hacer ahora como consecuencia de este incremento del obje- tivo de reducción de GEI, lo cierto es que la hoja de ruta está trazada. En España en 2020 se ha terminado de definir el Plan Nacional Integrado de Ener- gía y Clima (PNIEC), que es la clave de bó- veda de nuestra política energética para los próximos años y que previsiblemente nos conducirá a alcanzar los objetivos energé- ticos y medioambientales en 2030. Acom- pañando y complementando el citado Plan, durante 2020 se han terminado de definir o aprobar también otros documentos fun- damentales que conformarían ese ‘paquete climático español’, entre los que destacaría la ERESEE y el PREE que son la Estrategia y el Plan para la Rehabilitación Energéti- ca de Edificios; las Estrategias de Transición Justa y la de Pobreza Energética; la Estrategia de des- carbonización, la Estrategia para una economía española moder- na, competitiva y climáticamente neutra, o el recientemente apro- bado Plan para la Recuperación, Transformación y Resiliencia, que es esa guía para la ejecución de los fondos europeos, que tiene como objetivo paliar los efectos de la pandemia, a través de in- versiones en lucha contra el cambio y digi- talización fundamentalmente. Finalmente mencionaría el Proyecto de Ley de Cambio Climático y Transición Energética, que está en fase de tramitación y que definirá dere- chos y obligaciones de los distintos agentes que participarán en esta transformación del mercado. Se ha desarrollado una gran labor desde la Administración urdiendo estos mimbres, que son la base para alcanzar los objetivos climáticos comprometidos tanto en la UE como en España, pero ahora debemos vol- carnos en hacer realidad los planes. En 2021 empieza un decenio que será fundamental para conseguir esa gran transformación que 66 energética XXI · 192 · DIC 19

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