Energetica. Edición de diciembre 2020

BALANCE 2020 Y PERSPECTIVAS 2021 MARTA MARGARIT SECRETARIA GENERAL DE SEDIGAS Un 2020 de transición con la mirada puesta en los gases renovables Toca cerrar este 2020. Un año complicado, lleno de retos y desafíos de una pandemia que ha afectado a nivel global y a los que hemos tenido que hacer frente. El sector gasista no ha sido ajeno a estos cambios, y de la dolorosa realidad social y sanitaria, ha tenido que adaptarse y seguir trabajando aportando toda su dedicación. E l sector del gas ha demostrado ser uno de los más fiables a nivel inter- nacional. Ha continuado con la dis- tribución de gas incluso en los momentos más duros de la pandemia, contribuyendo a que la economía continuase en funcio- namiento y garantizando el suministro para todas las familias. Por otra parte, podemos afirmar que el hito más relevante en España ha sido el proceso de aprobación de la nueva Ley de Cambio Climático y Transformación Energética, el cual sigue en curso y del que no se conoce el tex- to definitivo. No obstante, nos encontramos ante la gran oportunidad de mejorar el mix energético nacional, para sí conseguir el obje- tivo de neutralidad energética para 2030 y el más ambicioso de cero emisiones para 2050. Para ello, el sector gasista lleva años trabajan- do en ofrecer soluciones respetuosas con el medio ambiente, económicamente sosteni- bles y que contribuyan a la economía circular. España, al igual que otros muchos países, sufre un proceso de despoblamiento de sus zonas rurales frente a las grandes ciudades, cuya economía se basa principalmente en los servicios. Este proceso está generando una serie de desigualdades geográficas que cons- tituyen un serio problema para el país. En este sentido, la generación de gas re- novable a partir de los residuos orgánicos constituye una gran oportunidad para el país que, entre todos, debemos ser capaces de aprovechar. Estos mismos deshechos prove- nientes de la agricultura o la ganadería son imprescindibles para la consecución de biogás y constituye un fuerte impulso para la econo- mía circular, la cual es una de las prioridades de la UE y uno de los puntos más importantes en el reparto de los fondos de ayuda. Por otra parte, el país encara un nuevo año teniendo la oportunidad de adquirir un ma- yor papel como exportadora de gas renovable gracias a su alto peso en el sector primario y a la facilidad de transporte de este tipo de ener- gía (marítimo, por carretera o canalizado). La potenciación de este sector, además de ge- nerar empleo joven y altamente cualificado, mitigaría una de las grandes debilidades es- tructurales de España como es la dependen- cia energética. A pesar de todas las oportunidades que re- presentan los gases renovables para la econo- mía española, se puede caer en la tentación de una excesiva electrificación, lo cual genera- ría efectos contrarios tanto para la economía, como para la consecución de los objetivos de desarrollo sostenible. En primer lugar, la industria sería una de las grandes damnifica- das, ya que para aquellas industrias como la cerámica o la automoción, con la electricidad difícilmente se pueden alcanzar las altas tem- peraturas que estas empresas necesitan para operar. Todo ello sin contar el cuello de botella existente dentro de la capacidad de las exis- tentes redes eléctricas. Por otro lado, la electrificación no ayudará a reducir la dependencia en materia energética del exterior. La necesidad de baterías para su almacenamiento, cuya producción se concen- tra principalmente en Asia, suponen un riesgo estratégico importante, ya que condenan al sector energético a continuar dependiendo de proveedores externos extracomunitarios, alejándonos de la ansiada autonomía energé- tica que buscamos para el continente euro- peo. Además, su producción está ligada a la extracción de minerales con un alto impacto ambiental y su tratamiento como residuo re- presentan una amenaza especial, ya que con- tienen un alto porcentaje de metales pesados peligrosos. A modo de conclusión, el sector gasista ha continuado trabajando duramente en el fomento de las nuevas tecnologías que ayu- den a contribuir a la descarbonización de la economía, todo ello sin dejar de atender las necesidades de suministro en un confina- miento que comenzó en pleno invierno. Todo ello en un contexto de incertidumbre debido a la pandemia, así como al texto final de la Ley de Cambio Climático. Esperamos que al cierre de 2021, podamos afirmar que España haya dado los pasos necesarios para el apro- vechamiento de todas las oportunidades que ofrecen los gases renovables 95 energética XXI · 192 · DIC 19

RkJQdWJsaXNoZXIy OTAxNDYw