Energetica 213 enero febrero 2022

STI Norland, la innovación en el ADN En activo desde 1996, STI Norland afronta una nueva etapa tras la adquisición por parte de Array Technologies. Y a en 2002, STI Norland construyó en Navarra la primera planta de mundo de seguimiento solar. Desde enton- ces, ha participado en el desarrollo y ejecu- ción de muchas de las plantas fotovoltaicas más importantes del mundo, suministrando tanto seguidores como estructuras fijas, y ejecutando su montaje electromecánico cuando el cliente así lo requiere. Con más de 25 años de experiencia a sus espaldas, STI Norland acaba de ser adquiri- da por el también fabricante de seguidores solares Array Technologies. Afronta así un nuevo futuro habiendo cosechado buenos resultados a pesar de la difícil situación de suministro derivada de la crisis de los conte- nedores, con el objetivo de seguir apostando por la innovación como una de sus señas de identidad, y de seguir creciendo y aumen- tando su cuota de mercado. No en vano, de acuerdo con datos de la consultora Wood Mackenzie, tanto Array Te- chnologies como STI Norland forman parte del top mundial de fabricantes de seguido- res solares, destacando especialmente el continente americano. La innovación forma parte del ADN de STI Norland, que a lo largo de estas dos déca- das y media de historia ha introducido en el mercado solar multitud de novedades. Actualmente, la compañía invierte más del 2% de su facturación en I+D, apostando de- cididamente por el desarrollo de producto como instrumento de mejora continua para conseguir la posición de liderazgo con la que cuenta en el sector. Esta apuesta viene de lejos, prácticamente desde su fundación, y está avalada por varios hitos a lo largo de su historia. Posiblemente el más importante fue en 2017, cuando sor- prendió a clientes y competidores con el de- sarrollo del primer seguidor solar bifila del mercado, el STI-H 2 50. Este seguidor de un eje horizontal cuenta con un brazo que trasmite el movimiento de un tubo de torsión al otro, uniendo dos filas de módulos fotovoltaicos. STI Norland ha instalado este seguidor, que ya va por la sexta generación, en más de 250 plantas fotovoltaicas repartidas por todo el mundo. Gracias a esta continua evolución e innova- ción, los seguidores solares de STI Norland son hoy en día los más versátiles y eficientes del mercado. Poseen un consumo energéti- co reducido, se adaptan a los terrenos más irregulares y son estructuras muy duraderas. STI Norland ha participado en algunos de los proyectos fotovoltaicos más emblemáti- cos alrededor del mundo, como la planta fo- tovoltaica Moura (Portugal), que con 46 MWp de potencia, era en 2008 la mayor planta solar del mundo; Calama Solar 3, la primera planta fotovoltaica construida en Latinoá- merica, ubicada en el desierto de Atacama; o Sishen, de 96 MWp, en operación desde 2014 en Sudáfrica y que fue en su día la de mayor potencia del continente africano. En la actualidad, con la adquisición de Array, STI Norland sigue creciendo, refren- dando así algunos de los reconocimientos recibidos el último año, como su inclusión en la lista CEPYME500 de las empresas de mayor crecimiento en España, y en la FT1000, de empresas de mayor crecimiento de Europa, del Financial Times. Además, Ac- ciona, uno de sus principales clientes y con el que llevan casi dos décadas de relación, les ha concedido el premio al ‘Mejor Provee- dor de Producto’. STI Norland suministra seguidores solares de manera activa en los cinco continentes. Con sede central en Pamplona (España), cuenta con filiales en São Paulo (Brasil), Ciu- dad de México, Santiago de Chile, Los Ánge- les (Estados Unidos), Bangalore (India), Mel- bourne (Australia) y Port Elizabeth-Gqeberha (Sudáfrica) ◉ en portada 10 ENERGÉTICA XXI · 213 · ENE/FEB 22

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