Energetica 213 enero febrero 2022

Microgrids y prosumidores: el binomio con mucho futuro Contar con una microgrid permite gestionar y optimizar de manera inteligente los recursos de almacenamiento y de generación de energía onsite (fotovoltaica o eólica, principalmente, o incluso minimizar la utilización de sus generadores diésel) así como gestionar las cargas flexibles. PEDRO MORENO NEW BUSINESSES & CUSTOMER SOFTWARE TRANSFORMATION MANAGER EN SCHNEIDER ELECTRIC IBERIA E l panorama energético está en pleno proceso de cambio, impulsado por la demanda eléctrica. Este escenario, sumado a la volatilidad de los precios de la energía y la necesidad de luchar contra el cambio climático y descarbonizar la ener- gía, muestran la urgencia de un cambio en los modelos energéticos. Para ello, serán fundamentales dos aspectos: la transición a un modelo de fuentes renovables y la ne- cesidad de evolucionar hacia una red más descentralizada. Ejemplo de ello es la reciente inaugurada microgrid en una fábrica española, concre- tamente en la planta de Schneider Electric en Puente la Reina (Navarra). Las micro- grids facilitan la integración de elementos importantes para la transición energética, como las renovables, el vehículo eléctrico y el almacenamiento, y proporcionan más resiliencia y fiabilidad en el suministro, faci- litando una gestión activa de la energía para optimizar los costes. De esta forma, la micro- grid de Schneider Electric permite maximizar la autonomía de la fábrica y optimizar su consumo de red, reduciendo los costes ener- géticos y la huella de carbono. El objetivo final del proyecto, replicable en cualquier fábrica, es seguir avanzando en la transición energética, combinando recursos energéticos distribuidos (solar, almacena- miento, coche eléctrico), sostenibilidad y digitalización, para crear una infraestruc- tura energética más rentable, resiliente y sostenible. Diseñada por Acciona Energía para Schnei- der Electric, la microgrid de Puente La Reina es un enfoque de “energía como servicio”. En este modelo, Acciona Energía tiene la pro- piedad de la instalación y asume el mante- nimiento y gestión, con lo que el cliente no debe preocuparse de la inversión, ni de la gestión o los costes de operación de la mi- crogrid. Únicamente hace frente al pago del servicio. Energía sostenible y fiable Asociamos con facilidad los modelos de descentralización de la energía con el des- pliegue de energías renovables, y, en efecto, se trata del cambio de paradigma más im- portante. Sin embargo, la descentralización no se limita a las fuentes de energía sino al propio control de esa red. A diferencia del simple autoconsumo, una microgrid tiene inteligencia y capacidad de control de todo el sistema energético de un edificio, como es el caso de una fábrica. Contar con una micro- grid permite gestionar y optimizar demanera inteligente los recursos de almacenamiento y de generación de energía onsite (fotovol- taica o eólica, principalmente, o incluso mi- nimizar la utilización de sus generadores dié- sel) así como gestionar las cargas flexibles. De esta manera los consumidores pueden tomar decisiones sobre su propia energía, convirtiéndose en prosumidores activos. La capacidad de control de la microgrid garantiza en cada momento la optimización de los costes energéticos de un edificio y su factura eléctrica, maximizando la sostenibi- lidad al tener en cuenta múltiples paráme- tros, como las necesidades de la instalación, la previsión meteorológica, el precio de la energía u otros. Empoderamiento del consumidor Este modelo implica también el desarrollo de otro aspecto muy interesante, y es que los consumidores se están empezando a empoderar, convirtiéndose en prosumido- res activos, capaces de generar, almacenar y redistribuir energía cuando sea necesario, es decir, capaces de gestionar activamente sus propios recursos energéticos, no solo consumir la energía que les llega de la red. Evolucionaremos de consumidores energé- ticos unilaterales a prosumidores energéti- cos multidireccionales. Gracias a la digitalización, los prosumido- res se convierten en piezas claves del puzle energético: activos inteligentes, flexibles y controlables, capaces de coordinarse y de ajustar de forma dinámica sus consumos en beneficio de la estabilidad de la red eléctri- ca con tres objetivos finales: maximizar sus ahorros energéticos, minimizar su huella de carbono y garantizarse la continuidad de su- ministro eléctrico. Aquí es importante destacar que, en 2022, está previsto que se active de forma efectiva la figura del agregador independiente, que permitirá a cualquier consumidor o comu- nidad energética participar en los mercados de flexibilidad, proporcionando servicios a la red negociables y monetizables en dife- rentes mercados. En definitiva, el rápido desarrollo de las tecnologías está haciendo posible acelerar de forma extraordinaria la introducción de energías limpias en el sistema eléctrico y favoreciendo la figura del prosumidor. Este cambio drástico de paradigma en el sector energético contribuirá a una mayor eficien- cia del sistema eléctrico y a la democratiza- ción del acceso a las energías renovables ◉ Autoconsumo 59 ENERGÉTICA XXI · 213 · ENE/FEB 22

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