Energetica XXI. Mayo 2024

Objetivo: lograr la descarbonización en la actividad empresarial La sociedad demanda productos más responsables con el medio ambiente, premiando a las organizaciones que incorporan la variable carbono en su gestión y políticas. Y es que, el cambio climático se ha constituido como uno de los mayores retos que hay que afrontar durante las próximas décadas, por lo que es un asunto prioritario de las agendas de gobiernos y organizaciones. IGNACIO BAÑERES MANAGER DE SOSTENIBILIDAD AMBIENTAL DE AENOR E n este escenario se han ido incor- porando al vocabulario empresarial conceptos asociados a la reducción de las emisiones de dióxido de carbono y del resto de gases de efecto invernadero, ade- más de términos como derechos de emisión, compensaciones, huella de carbono, cam- bios tecnológicos, mercados de emisiones o aumento de eficiencia. AENOR, para dar respuesta a estas necesi- dades, cuenta con la plataforma de confian- za: ‘Descarbonizar la actividad empresarial’ que reúne diferentes soluciones de certifi- cación que contribuyen a generar confianza entre organizaciones y personas. Son solu- ciones transversales a todo tipo de organiza- ciones relativas a la gestión de su huella de carbono: calcular, reducir y llegar a ser neu- tra. Pero también soluciones concretas para determinados sectores, como el certificado de huella de carbono CO 2 Validada, dirigida a organizaciones que promocionan o gestio- nan eventos. Algunas de estas soluciones se focalizan en la verificación de cada una de las etapas de la gestión del carbono. Esto es: • CO 2 Calculado. Se calcula la huella de carbono con los referenciales reconoci- dos internacionalmente y se concede su derecho de uso anualmente. • CO 2 Reducido. Se calcula la huella de carbono con los referenciales recono- cidos internacionalmente y la organiza- ción tiene que demostrar que ha reduci- do sus emisiones. • CO 2 Compensado. Se calcula la huella de carbono con los referenciales reconoci- dos internacionalmente y las toneladas de CO 2 resultantes se compensan con créditos de carbono como VER o CER u otras acciones (por ejemplo, fijaciones de CO 2 efectivas). • CO 2 Validado. Dirigida a organizaciones que promocionan o gestionan eventos. Permite a una organización previamente a la organización de un evento disponer de este sello. Una vez finalizado dicho evento, debe calcular su huella de carbo- no y conseguir la certificación AENOR de Huella de Carbono CO 2 Calculado. • Carbono Neutro. Se calcula la huella de carbono con los referenciales reconoci- dos internacionalmente, y siguiendo el orden jerárquico se lleva a cabo un Plan de reducción de emisiones, y las emisio- nes residuales se compensan a través de los mecanismos de compensación reco- nocidos. En este caso el referencial exis- tente en la actualidad es la Norma PAS 2060:2014 (norma ISO en desarrollo). Los productos también se suman al reto Los productos no son ajenos a este compro- miso, por lo que se está observando un cre- ciente interés empresarial en alcanzar pro- ductos neutros en carbono. AENOR también realiza esta actividad desde 2009, habiendo verificado más de 100 productos de distintos sectores, fundamentalmente agroalimenta- rios y de la construcción. El certificado AENOR de Huella de Carbono CO 2 Calculado acredita la veracidad del cál- culo de la huella de carbono de un producto. Es decir, el conjunto de emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) que genera un producto durante todo su ciclo de vida. Una organización que cuenta con el certi- ficado de CO 2 reducido tiene que demostrar que en su producto se han reducido emisio- nes respecto al año anterior y se concede su derecho de uso anualmente. Muchas de las acciones de reducción se centran en ámbi- tos de la energía, pero cada vez son más las sinergias y posibilidades que ofrece la eco- nomía circular. Así se ha podido comprobar con la verificación de prácticas asociadas a la mejora de packaging, con la sustitución de materias primas por otras más adecua- das ambientalmente o con la mejora en la gestión de los residuos provocados, por ejemplo. Por su parte, la certificación de Carbono Neutro calcula la huella de carbono con los referenciales reconocidos internacional- mente y, siguiendo el orden jerárquico, se lleva a cabo un Plan de reducción de emisio- nes. Las emisiones residuales se compensan a través de los mecanismos de compensa- ción reconocidos. En este caso el referencial existente en la actualidad es la Norma PAS 2060:2014. Durante este proceso, no se debe ser ajeno a otros esquemas de certificación y verifica- ción para encontrar sinergias. Es el caso de las Declaraciones Ambientales de Producto (DAP). Ya son varias las empresas que en el marco del Programa AENOR Global EPD al- canzan y verifican la neutralidad climática de sus productos partiendo de su DAP ◉ descarbonización 68 ENERGÉTICA XXI · 236 · MAY 24

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