Energética XXI. Junio-julio 2024

Hidrógeno verde y gases renovables derivados para una economía descarbonizada El mundo se enfrenta a una necesidad urgente de descarbonización. Las emisiones globales de CO 2 deberían reducirse a la mitad antes de 2030 si queremos mantenernos en el camino correcto y que la temperatura global no aumente más de 1,5ºC este siglo. SCHNEIDER ELECTRIC L os compromisos actuales solo supo- nen un tercio de la reducción nece- saria para esta década. Es decir, tene- mos que ir tres veces más rápido. ¿Esto qué implica? Debemos adoptar de forma acele- rada aquellas tecnologías que ya existan, y aumentar las soluciones que llegan al mer- cado, como el hidrógeno verde y otros gases renovables como el biometano. El papel del hidrógeno verde En la futura economía de carbono cero, o Net-Zero, la electricidad se convertirá en la fuente de energía dominante, estimada en un 70%, complementada por el hidrógeno verde y los combustibles derivados de este. Pero, actualmente, el hidrógeno se utiliza principalmente como materia prima o cata- lizador en procesos químicos y de refinado. La mayor parte de este hidrógeno es gris, es decir, derivado de combustibles fósiles. Para contribuir a un futuro neto cero, hay que ha- cer la transición del hidrógeno gris al verde, producido por electrólisis del agua y alimen- tado por electricidad renovable. La electricidad sigue siendo la energía más eficiente y el mejor vector de descarboniza- ción (siempre y cuando esta electricidad sea de origen renovable). Combinada con tecno- logía digital, o Electricidad 4.0, ofrece el ca- mino más rápido hacia el objetivo Net-Zero. Sin embargo, es improbable que la electrifi- cación sea aplicable en todos los sectores, y las proyecciones estiman una cuota de elec- tricidad del 50-70% para 2050. Por lo tanto, el hidrógeno verde puede jugar un papel complementario importante, especialmente para la descarbonización de sectores difíci- les de desfosilizar, como la industria quími- ca, la siderurgia, y el transporte marítimo y aéreo de larga distancia. La creciente presencia de las energías re- novables conllevará una mayor intermiten- cia en la generación eléctrica y en algún caso incluso a la saturación de la red por exceso de generación. El hidrógeno verde será un complemento a esta situación, ayudando a descongestionar la red eléctrica con el consumo eléctrico de plantas renovables cercanas e incluso potencialmente como almacenamiento y generación reversible en momentos puntuales. Se espera que la demanda de hidrógeno aumente a medida que avanzamos hacia una economía descarbonizada, con proyec- ciones de hasta 30-100 millones de tonela- das para 2030 y 300-500 millones para 2050. Algunos retos a los que el hidrógeno todavía debe hacer frente Si bien hace unos años el hidrógeno se vis- lumbraba como una solución global, su im- plementación en España está siendo más lenta de lo esperado. Uno de los principales retos del hidrógeno verde es la construcción de una infraestructura nacional que facilite su transporte y distribución, desde los puntos de generación hasta las zonas industriales donde se requiere su uso. Esta infraestructura debe estar conectada a una red europea que per- mita la exportación del excedente y el aprove- chamiento de economías de escala. Además, es fundamental asegurar un su- ministro de electricidad renovable a precios estables y competitivos. Se debe encontrar un equilibrio entre la generación eléctrica local y los contratos de compra de energía a distancia, paramaximizar las horas de opera- ción y lograr un coste óptimo de hidrógeno, gestionando adecuadamente la relación en- tre los costes operativos, principalmente de electricidad, y la demanda de producción. Por último, es necesario que la tecnología de los electrolizadores evolucione para re- ducir su coste y aumentar su flexibilidad y escalabilidad. El hidrógeno verde y los gases renovables de- rivados son pilares fundamentales en la transi- ción hacia una economía descarbonizada. La magnitud del retomundial de la descarboniza- ción requieremultitudde soluciones y el hidró- geno verde será una de ellas, sin lugar a dudas. La colaboración del sector privado junto con el apoyopolíticoes fundamental para impulsar el aumentode laproduccióndehidrógeno verde, para ayudar al mundo a cumplir los objetivos de descarbonización necesarios para 2030. La clave está en la colaboración y en la innovación para superar los retos actuales y aprovechar el potencial de estas energías renovables◉ Hidrógeno y gases renovables 61 ENERGÉTICA XXI · 237 · JUN/JUL 24

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