Energética XXI. Octubre 2024

La calidad del cable solar determina la optimización de la instalación fotovoltaica El cable representa un pequeño porcentaje del presupuesto total de una instalación. No obstante, su buen funcionamiento y su conservación dependen, en gran medida, de una correcta selección de dichos cables. TOP CABLE E n una instalación fotovoltaica, la energía solar se transforma directa- mente en energía eléctrica. El cable por el que circula esta energía eléctrica es, por tanto, uno de los elementos más críti- cos en una instalación solar. La óptima se- lección del cable fotovoltaico optimizará el rendimiento de la instalación a corto, medio y largo plazo. El diseño y material con el que se ha producido el cable determinará la ido- neidad de su selección para cada proyecto. Conductor de cobre La normativa EN 50618 especifica que los cables en instalaciones de sistemas fotovol- taicos deben tener una tensión continua no- minal de hasta 1,5 kV. Por su lado, la norma internacional de cualificación de seguridad para módulos fotovoltaicos (IEC 61730) exige que un cable fotovoltaico se ajuste a la nor- mativa EN 50618. Esta normativa concreta que en el proyecto de una instalación solar fotovoltaica el con- ductor debe ser de cobre flexible (clase 5) recubierto de estaño. Por ello, para que la instalación solar cumpla con la norma EN 50618 se descarta el uso de un cable con conductor flexible de aluminio para la cone- xión de paneles solares. El conductor de cobre electrolítico estaña- do ofrece diferentes ventajas. Evita el paro galvánico, permite obtener una instalación más sufrida, con una mayor resistencia a la corrosión y la tracción y no precisa de siste- mas de conducción de grandes dimensiones. Además, si comparamos el cobre con el aluminio, el primero cuenta con una mayor conductividad, es más flexible (ofrece mayor resistencia a los alambres), ofrece mayor re- sistencia térmica (muy importante en cables expuestos a la intemperie) y mayor sensibili- dad a la compresión (una vez prensado e ins- talado, no se producirá pérdida de calidad de conexión causada por la deformación del cable). Cable resistente al fuego Las altas temperaturas son una de las prin- cipales amenazas de los cables solares. La larga exposición se convierte en una amena- za clara para los cables y una posible causa de incendio en la instalación. Es por eso que contar con un cable lomás seguro posible en caso de incendio proporciona una seguridad muy importante en una instalación solar. Siguiendo la regulación europea CPR (por sus siglas en inglés Construction Product Regulation), la clasificación Cca representa el más alto nivel de seguridad en caso de incendio, ofreciendo una alta protección, evitando la propagación del fuego y garanti- zando una menor afectación a la instalación. Más allá de la regulación CPR, el cable tam- bién cuenta con la certificación de no pro- pagación de la llama (según UNE 60332-1 / IEC 60332-1) y no propagación de incendio (según UNE 60332-3-24 / IEC 60332-3-3-24 y EN 50399). El cable Topsolar H1Z2Z2-K está diseñado cumpliendo esta clasificación, garantizando un elevado grado de seguridad en caso de incendio. Es capaz de resistir a los rayos ul- travioleta, al ozono, a la abrasión de la arena y a la absorción de agua. Además, ofrece una alta flexibilidad, facilitando el trabajo del ins- talador y minimizando el tiempo destinado a la ejecución del proyecto. Capacidad de instalación en diferentes entornos Los diferentes tipos de instalación solar (planta fotovoltaica, techo solar o instalación flotante) pueden convertir en imprescindible la necesidad de disponer de una variedad de cables solares en función del entorno en el que se realizará la instalación. Así, contar con un cable solar con capacidad de adaptarse a cualquier ambiente puede ser muy útil y práctico para el instalador. El cable Heavy Duty, de la gama Topsolar, ofrece la posibilidad de soterrar los cables directamente sin que sea necesario ningún tipo de aporte externo de material. Su geo- metría permite emplear accesorios estándar, manteniendo la estanqueidad y simplifican- do las conexiones. Este cable mantiene la alta resistencia a los golpes y fricciones, añadiendo además la capacidad de ser instalado bajo agua (AD8), pudiendo usarse en instalaciones flotantes sin perder la garantía de un buen funcionamiento y conectividad. En un proyecto fotovoltaico, independien- temente del tipo de instalación que se quie- ra llevar a cabo, el cable representa un por- centaje poco relevante en el presupuesto global de la instalación. No obstante, como hemos visto, el correcto funcionamiento de la instalación y óptima conservación a me- dio o largo plazo depende, en buena parte, del propio cable y de una correcta selección del producto ◉ fv: cables y conectores 53 ENERGÉTICA XXI · 239 · SEP 24 53

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