Revista Energética. Diciembre 2024
BALANCE 2024 Y PERSPECTIVAS 2025 El almacenamiento: clave para la estabilidad El almacenamiento de energía es una pieza fundamental para equilibrar la oferta y la de- manda en un sistema con alta penetración de renovables. Tecnologías como baterías avan- zadas, almacenamiento por bombeo hidráu- lico y soluciones innovadoras son esenciales. Las baterías permiten almacenar electricidad en momentos de alta producción y liberarla en los picos de demanda, mientras que el bombeo hidráulico aprovecha excedentes eléctricos para almacenar energía potencial. El PNIEC establece como objetivo alcanzar 22,5 GW de capacidad de almacenamiento para 2030, un salto significativo frente a las cifras actuales. Sin embargo, la implemen- tación masiva enfrenta barreras como altos costes, falta de incentivos claros y un marco regulatorio insuficiente. Para acelerar su de- sarrollo, es vital incluir el almacenamiento en las subastas de renovables y crear progra- mas específicos de apoyo. Sin estas medi- das, corremos el riesgo de desaprovechar la generación renovable en momentos de baja demanda, aumentando vertidos de energía y perdiendo competitividad. Autoconsumo: pilar fundamental para la electrificación La electrificación es esencial para la tran- sición energética y el autoconsumo juega un papel crucial en este proceso. Con un aumento previsto del 34% en la demanda eléctrica para 2030 respecto a 2019, la electri- cidad se perfila como la solución más rápida y eficiente para sustituir combustibles fósiles en sectores clave. El sector industrial ha liderado la adopción de soluciones de autoconsumo, reducien- do su huella de carbono y logrando ahorros económicos significativos. Sin embargo, para alcanzar los objetivos climáticos, es necesa- rio ir más allá, electrificando sectores como el transporte y los usos térmicos en hogares e industrias. Esto requiere desplegar infraes- tructuras de carga para vehículos eléctricos y sustituir sistemas de calefacción basados en combustibles fósiles por soluciones eléc- tricas avanzadas como las bombas de calor. Para sostener este incremento en la de- manda, es crucial reforzar las redes de trans- porte y distribución eléctrica, optimizando su gestión con digitalización, redes inteligentes y almacenamiento distribuido. Además, las políticas públicas deben incentivar la adop- ción de tecnologías limpias y garantizar que todos los consumidores puedan beneficiarse de estos avances. Biocarburantes y biogás: soluciones complementarias y necesarias Con más de 34 millones de vehículos en circulación, los biocarburantes ofrecen una solución inmediata para reducir emisiones mientras se acelera la transición hacia vehí- culos eléctricos. No se trata de elegir entre electrificación o biocarburantes, sino de aprovechar ambas soluciones para cumplir con los objetivos de alcanzar un 48% de energías renovables en el consumo final para 2030. El biogás y el biometano también son cla- ves para descarbonizar sectores difíciles de electrificar, como la industria pesada y el gas residencial. Aunque el PNIEC duplicó su obje- tivo para el biometano en 2030, pasando de 10,4 TWh a 20 TWh, seguimos lejos de alcan- zar su potencial real. Se necesita un marco de apoyo que facilite su integración en el siste- ma energético, promoviendo proyectos de economía circular y aprovechando infraes- tructuras existentes. Hidrógeno renovable: una apuesta a largo plazo El hidrógeno renovable representa una promesa para la descarbonización total, especialmente en sectores donde la electri- ficación directa no es viable. Aunque su de- sarrollo está en etapas iniciales, su potencial para transformar la industria y el transporte pesado es enorme. Para convertir esta visión en realidad, es necesaria una planificación estratégica que incluya inversión en inves- tigación y desarrollo y un marco regulatorio que incentive su producción y uso. Además, la coordinación a nivel europeo será clave para garantizar acceso a financiación, merca- dos e infraestructuras. Al igual que ocurre con la electricidad reno- vable, que se convierte por sus costes com- petitivos en un buen argumento de venta para desarrollar industria a nivel nacional que tenga altos consumos de electricidad, como los conocidos centros de datos; el de- sarrollo del hidrógeno debe ir acompañado por un desarrollo industrial. Las renovables deben convertirse así en una palanca para la reindustrialización de nuestro país. Un futuro renovable lleno de oportunidades El éxito de 2024 demuestra el compromiso del sector renovable con la transición energé- tica. Sin embargo, la fragmentación autonó- mica y propuestas como la obligatoriedad de participación local en proyectos deben revi- sarse para evitar efectos contraproducentes. Es fundamental trabajar juntos en el diseño de políticas que beneficien tanto a las comu- nidades locales como al sector. Cerrar 2024 con un nuevo récord de gene- ración renovable es motivo de orgullo, pero también un recordatorio de que queda mu- cho por hacer. Desde el almacenamiento hasta la electrificación masiva, pasando por los biocarburantes, el biogás y el hidrógeno renovable, cada paso es crucial. Con un mar- co regulatorio adecuado, el sector renovable puede liderar la transformación del sistema energético, contribuyendo a los objetivos cli- máticos y construyendo un futuro más soste- nible y competitivo para todos ◉ 95 ENERGÉTICA XXI · 242 · DIC 24
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