Revista Energética. Diciembre 2024
BALANCE 2024 Y PERSPECTIVAS 2025 para movilizar inversio- nes, la complejidad y la falta de experiencia han alargado excesi- vamente los plazos, generando incertidum- bre y un alto riesgo de devolución de fondos. Con el horizonte de la primavera de 2026 acercándose rápida- mente (fecha impro- rrogable del PRTR), el sector necesita accio- nes urgentes por parte de las Comunidades Autónomas y el Minis- terio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico para que estos proyectos se ejecuten en los plazos requeridos. Otro de los grandes hitos de este 2024 ha sido la actualización del Plan Nacional Inte- grado de Energía y Clima, que ahora reco- ge con mayor claridad las necesidades de flexibilidad no fósil del sistema. Este docu- mento establece un objetivo de 22,5 GW de almacenamiento, distribuidos en 10 GW para almacenamiento estacional y 12,5 GW para almacenamiento diario o semanal. Estos ob- jetivos quedan de este modo definidos como “objetivos provisionales de flexibilidad no fósil” y abren la puerta a establecer mecanis- mos económicos como pagos por capacidad o la incorporación de estos objetivos bajo el futuro mercado de capacidad. Este concepto de flexibilidad no fósil, intro- ducido en la modificación del mercado eléc- trico europeo de este año, se perfila como la herramienta clave para permitir un desplie- gue efectivo del almacenamiento. Frente a un estricto mercado de capacidad enfocado en la seguridad de suministro, la flexibilidad no fósil aparece como un mecanismo adap- tado a los retos de descarbonización e inte- gración renovable en el sistema eléctrico. Ya hemos mencionado los desequilibrios en el sistema, con precios bajos y recursos de fle- xibilidad saturados en primavera y muchos fines de semana. Durante 2025, este fenóme- no se dará también en muchos días de vera- no, lo que hace urgente la activación de estas nuevas herramientas de flexibilidad. En el ámbito regulatorio, 2024 ha marcado el inicio de importantes transformaciones en el diseño del mercado eléctrico, cuyo alcance comenzará a materializarse plenamente en 2025. Entre los cambios más destacados se encuentra la implementación del mercado eléctrico con intervalos de 15 minutos, tanto en OMIE como en la liquidación de desvíos, medida que obliga a mejorar la precisión en las ofertas de generación renovable. Asimis- mo, está prevista la incorporación de España al mercado europeo de regulación secun- daria PICASSO (aFRR), plataforma compar- tida físicamente con Portugal y Francia que optimizará la operación de los servicios de ajuste y aportará nuevas dinámicas al sector, cuyos primeros impactos ya lo estamos vien- do a través del SRS (Servicio de Regulación Secundaria), que homologa estas nuevas reglas, pero manteniendo su ámbito de ac- tuación solo en el sistema peninsular espa- ñol. Por último, la introducción de un nuevo servicio de control de tensión terminará por configurar un escenario en el que el almace- namiento desempeñará un papel esencial. El almacenamiento detrás del contador tam- bién está llamado a desempeñar un papel cla- ve. Su capacidad para gestionar la demanda y reducir la presión en las horas punta es inmen- sa. Aprovechar excedentes de autoconsumos, reducir las necesidades de red de distribución, electrificar consumos térmicos con calderas eléctricas y bombas de calor gracias al uso de almacenamiento térmico, dotar de infraes- tructura de recarga de vehículos eléctricos de muy alta potencia, dotar de flexibilidad a la demanda y facilitar su agregación… Este al- macenamiento, ya sea residencial, comercial o industrial, puede ca- talizar un cambio tras- cendental en la dinámi- ca del sistema eléctrico español a medio plazo y los fondos FEDER deberán desempeñar un papel crucial en la aceleración de esta transformación. En cuanto a las su- bastas de energías renovables, 2025 se perfila como un año en el que el almacena- miento normalizará su papel, tanto en hibri- daciones como en pro- yectos independientes. Las modificaciones del Régimen Económico de Energías Renovables (REER) y del Régimen Retributivo Específico (RECORE) deben abrir la puerta a subastas de generación renovable con almacenamiento, en instalaciones nuevas y en existentes. Cada vez queda menos tiempo para aprovechar la oportunidad de ampliar las centrales termo- solares existentes con nuevo almacenamiento que traslade su generación a la noche, susti- tuyendo al gas natural, frente a “curtailments” para permitir fotovoltaica no gestionable du- rante el día. Finalmente, el año 2025 debe ser el año del cambio para el desarrollo de proyectos de bombeo. Estas instalaciones no solo re- presentan soluciones de almacenamiento de larga duración, necesarias para dar una respuesta efectiva a la integración de ener- gías renovables, sino que son esenciales para garantizar la seguridad del suministro y la descarbonización acelerada. Sin embargo, su avance requiere una coordinación más eficaz entre las políticas de agua, energía y desarrollo de red. La reciente designación de Sara Aagesen como vicepresidenta tercera y ministra del MITERD ofrece una oportunidad única para lograr esa tan necesaria alineación entre las áreas de Energía y Medio Ambiente, clave para desbloquear estos proyectos de almacenamiento de larga duración con cen- trales hidroeléctricas reversibles, alineando la concesión de aguas, la tramitación ambiental, el acceso a red y los procesos administrativos. Yo lo noto, el almacenamiento está al al- cance de la mano, y a través de él, la ansiada descarbonización eléctrica ◉ 97 ENERGÉTICA XXI · 242 · DIC 24
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