Revista Energética. Diciembre 2024
BALANCE 2024 Y PERSPECTIVAS 2025 línea con las propuestas que ASIT trasladó al Ministerio, cabe destacar la Medida 1.11. Marco para el desarrollo de las energías reno- vables térmicas, que establece: "No obstante, será necesario revisar y ele- var las exigencias en eficiencia energética y energías renovables del CTE y del RITE en una fase II, para todos los edificios nuevos y rehabilitaciones, incluyendo modificaciones de carácter más técnico y también objetivos de digitalización, además de los referentes a energías renovables y eficiencia energética.“ En particular, se crearán líneas específicas para hibridación de tecnologías renovables para alcanzar el “edificio de energía casi nulo”. Para lograr tal objetivo indicativo en el por- centaje de energías renovables en la edifica- ción, España pondrá en marcha una serie de políticas y medidas indicadas en la Medida 1.11. Marco para el desarrollo de las ener- gías renovables térmicas del presente Plan, concretamente a través del despliegue y la integración a gran escala de las tecnologías renovables térmicas en todos los sectores de la economía (bombas de calor de ener- gía ambiente y geotérmicas, energía solar térmica con y sin concentración, geotermia uso directo o biomasa), la renovación del parque solar térmico instalado, la sustitu- ción de equipos de energía ambiente ob- soletos por otros de alta eficiencia, la reno- vación de equipos de biomasa por otros de altas prestaciones o la hibridación de tecno- logías renovables para alcanzar el “edificio de energía casi nulo”. El PNIEC actualizado eleva al 48% el por- centaje de renovables sobre energía final, con el 81% de renovables en la generación eléctrica, y dicho objetivo necesita un consu- mo de renovables para el consumo final en términos térmicos por encima del 50% de renovables térmicas: la energía solar térmica está preparada para conseguirlo y respaldará la consecución de los objetivos del PNIEC, pues solamente con la electricidad renova- ble no se podrán conseguir. Por otra parte, la Directiva relativa a la Efi- ciencia Energética de los Edificios (EPBD) exi- ge que los Estados miembros deben imple- mentar las medidas administrativas, técnicas y financieras necesarias para apoyar el des- pliegue solar en los edificios, incluso en com- binación con sistemas técnicos de edificios o calefacción urbana eficiente. Además, exige que los Estados garanticen una igualdad de condiciones entre las tecnologías solares, de acuerdo con el principio de neutralidad tec- nológica entre tecnologías que no producen emisiones in situ. Los estados miembros tendrán que garanti- zar el despliegue de cualquier tecnología de energía solar (solar térmica, fotovoltaica o la combinación de ambas, PVT) en edificios pú- blicos y no residenciales nuevos y existentes, así como en nuevos edificios residenciales y estacionamientos con techo con diferentes plazos a partir de diciembre de 2026 hasta diciembre de 2030. El mandato solar se complementa con las normas de permisos simplificadas y más rá- pidas para los equipos de energía solar intro- ducidas por la Directiva revisada de Energías Renovables, que se adoptó en 2023. Con un rendimiento 3 veces más efectivo que el fotovoltaico para la misma superficie, y con tecnologías híbridas como el PVT, que com- bina la generación de electricidad y calor, el potencial para el calor solar es grande. En los edificios de consumo casi nulo, la demanda de climatización (frío y calor) se reduce gracias a mejores aislamientos en fachadas y ventanas, pero la necesidad de agua caliente sanitaria se mantiene y se con- vierte en la principal demanda del edificio. La energía solar térmica es la más eficiente para calentar agua debido a su alta densidad energética. Esto permite cubrir las necesida- des de agua caliente utilizando mucho me- nos espacio en la azotea, en comparación con la energía fotovoltaica, que es ideal para generar electricidad, pero no eficiente para calentar agua. Desafíos pendientes A pesar de los avances, el sector solar térmico enfrenta varios retos: • Competencia con otras tecnologías renovables: la creciente popularidad de la fotovoltaica ha relegado, en ocasio- nes, el reconocimiento de los beneficios específicos de la solar térmica, especial- mente en aplicaciones industriales. • Falta de conocimiento técnico: mu- chos instaladores, arquitectos y respon- sables de proyectos desconocen las ventajas y el potencial de esta tecnolo- gía. Este déficit de información limita su adopción. • Costes del mercado: la inflación y el aumento de los precios de los materiales han incrementado los costes de instala- ción, lo que dificulta su competitividad frente a otras alternativas renovables. • Mantenimiento del parque existente: muchas instalaciones solares térmicas requieren renovación o mantenimiento avanzado para garantizar su eficiencia y competitividad a largo plazo. • Falta de incentivos constantes: la in- termitencia en las ayudas económicas genera incertidumbre y dificulta la plani- ficación a largo plazo tanto para empre- sas como para consumidores. • Escalabilidad en proyectos industria- les: aunque hay avances, aún es necesario demostrar el impacto a gran escala de la solar térmica enprocesos industriales com- plejos para fomentar su adopciónmasiva. Perspectivas para 2025 ymás allá De cara a 2025 y más allá, el sector se enfo- cará en: • Impulso a las comunidades energé- ticas: se trabajará en la integración de la solar térmica en comunidades energéti- cas locales y redes de calor de 4ª y 5ª ge- neración. Estas redes no solo descarbo- nizan el suministro de energía, sino que también promueven la eficiencia energé- tica a nivel comunitario. • Simplificación de trámites adminis- trativos: colaborar con las adminis- traciones para agilizar los procesos de solicitud y tramitación de ayudas será fundamental para aumentar el número de proyectos. • Digitalización del sector: el desarrollo de herramientas digitales permitirá a los usuarios monitorizar sus ahorros energé- ticos y económicos, además de su contri- bución a la sostenibilidad. • Educación y divulgación: incrementar la sensibilización sobre los beneficios de la solar térmica, tanto a nivel económico como ambiental, entre consumidores, empresas y profesionales del sector. • Innovación tecnológica: potenciar el desarrollo de sistemas más eficientes y soluciones híbridas que combinen múl- tiples tecnologías renovables. • Desarrollo de mercados específicos: identificar y fomentar el uso de la solar térmica en sectores donde su aplica- bilidad sea particularmente ventajosa, como procesos industriales de baja tem- peratura y climatización en sectores ter- ciarios ◉ 99 ENERGÉTICA XXI · 242 · DIC 24
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