Revista Energética. Enero-febrero 2025
la mejor forma coste beneficio, generando riqueza nacional, regional y local, y sobre todo, la bien nombrada, competitividad. Tal como confirmó, Víctor Marcos, direc- tor general de planificación y coordinación energética del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, el pasado mes de noviembre en nuestro II Congreso de “Descarbonización y sostenibilidad”, “los Certificados de Ahorro Energético son la he- rramienta estrella. En 2024 hemos superado las expectativas”. Este año, los sujetos obligados han afron- tado una obligación de ahorro equivalente a 4.300 GWh, la cual se traduce en un aporte económico al FNEE de 784 millones de euros, duplicándose respecto al 2023 (394 millones de euros). Los sujetos obligados han cumpli- mentado parte de su obligación (65%) pre- sentando CAE, determinando un potencial de 2.800 GWh en actuaciones de eficiencia ener- gética para el corriente año, situación que se incrementará en los años venideros, produc- to de una mayor ambición en los objetivos de ahorro energético de España derivados de la directiva de eficiencia energética. Aunque se encuentre en una fase tempra- na de implementación, el mercado CAE es ya una realidad a fecha de hoy, donde se han solicitado desde su inicio más de 500 expe- dientes de CAE, con la expectativa de finali- zar el año logrando alcanzar 2.000 GWh. A pesar de ello, todavía hay margen para mejorar en aspectos como la homologación de los sujetos delegados y la facilitación del acceso a la financiación, especialmente en proyectos de menor envergadura. Las ESEs están adaptando sus estrategias para ser más eficientes y competitivas, y los CAE son una herramienta crucial para continuar ese camino. Para concluir el capítulo sobre los CAE, me gustaría hablar de la Comisión de Certificados de Ahorro Energético constituida este año por A3E (Asociación Nacional de Empresas de Eficiencia Energética), AMI (Asociación de Em- presas de mantenimiento Integral y Servicios Energéticos) y ANESE, con el objetivo princi- pal de aunar fuerzas y criterios entre las tres asociaciones referentes del sector para ayu- dar al desarrollo, implantación y divulgación de los CAE en España. Son varias las líneas en desarrollo en esta comisión, en la que desta- camos la participación de todos los agentes del sistema, puesto que no concebimos el de- sarrollo de un mercado si no somos capaces de poner de acuerdo y en común a todos los implicados en el mismo, son las sinergias y el esfuerzo de todos lo que da sus frutos en pro de un bien común mayúsculo. Muchos retos por delante tiene esta comi- sión, en la que persigue la consolidación del sistema CAE, ayudar al sector desde la di- vulgación y colaboración, a la participación activa de la mejora del mismo, y por poner algunos ejemplos, la labor desarrollada en- tre las 3 asociaciones en la incorporación en los pliegos del sector público la inclusión de los CAE, recogida en la propia web del mi- nisterio, o en fase de desarrollo, las guías de medidas singulares o la guía de contratación tanto pública como privada. El refuerzo de los objetivos climáticos y energéticos del PNIEC Un hito importante de este curso fue la aprobación en septiembre del Real Decreto que actualiza el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC 2023-2030) con un evidente refuerzo de los objetivos climáticos y energéticos. Mientras que, el primer PNIEC planteaba una reducción del 23% de las emisiones de gases de efecto invernadero para 2030 respecto a 1990, esta actualización aumenta la ambición en nueve puntos más, hasta el 32%. También incrementa el peso de las renovables hasta el 48% del consumo final de energía –alcanzando un 81% de la electricidad– y mejora la eficiencia energéti- ca hasta el 43%. El eje central de la descarbonización descansa en la eficiencia energética Durante este ejercicio cabe destacar igual- mente el impulso de la Unión Europea en implementar diversas políticas en aras de alcanzar un continente neutro en emisiones al 2050. El eje central de la descarbonización descansa en la eficiencia energética, asu- miendo un rol transversal en la planificación, políticas y grandes decisiones de inversión en sistemas energéticos y sectores no ener- géticos, la cual se materializa normativa- mente con la entrada en vigor en septiembre del 2023, de la versión refundada de la Direc- tiva de Eficiencia Energética 2023/1791/UE. Esta directiva establece objetivos ambicio- sos de ahorro de energía para todos los es- tados miembros, los cuales se canalizan en España a través de un objetivo de ahorro de energía final acumulado vinculante para el período 2021-2030 de 53.593 ktep. Quedan en el tintero para el 2025, ciertos desafíos relacionados con el proceso de transposición de la mencionada directiva, que marcarán sin duda la senda de un cre- ciente mercado, entre los que se pueden enumerar, las obligaciones de auditorías energéticas y sistemas de gestión de la ener- gía, el rol de la ESE y el impulso a los contra- tos de rendimiento energético, el principio rector de eficiencia energética primero, el rol ejemplar del sector público y sus objetivos de monitorización y reducción de consumo energético, el desarrollo de planes de cale- facción y refrigeración a nivel nacional, las redes de calor y frío, el impulso de la eficien- cia energética en centro de datos, entre otros pilares. En busca de financiación No podemos concluir este artículo sin hablar de la Conferencia de las Naciones Unidas so- bre el Cambio Climático de 2024 (COP29) ce- lebrada en Bakú (Azerbaiyán), y en la cual se abordó la crisis climática y se concluyó que el cambio climático ya no es un futuro incier- to, sino una realidad ineludible. Y uno de los temas claves fue la negociación del Nuevo Objetivo Cuantitativo Colectivo (NCQG), des- tinado a movilizar la financiación necesaria para que los países en desarrollo reduzcan sus emisiones y puedan adaptarse al cambio climático. Con estas premisas, creemos que 2025 seguirá siendo un año con grandes oportu- nidades para las ESEs, teniendo el foco en la eficiencia energética, y en el acompaña- miento en la descarbonización de distintos sectores claves de la economía, donde sin duda creemos indiscutiblemente que los CAE seguirán actuando como protagonistas. En esta línea, destacamos con relevancia la reciente reorganización del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico liderado por Sara Aagesen, como Vicepresi- dencia tercera del Gobierno y del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demo- gráfico (MITECO), y por Joan Groizard, como secretario de estado de energía, con el mejor de los deseos de su desempeño al frente del Ministerio, siendo beneficioso para todo el sector, valoramos positivamente el reconoci- miento al trabajo desarrollado previamente y la garantía en la continuidad de las políti- cas y medidas desarrolladas en los últimos años para fomentar la eficiencia energética y la lucha contra el cambio climático ◉ CAE en el sector industrial 29 ENERGÉTICA XXI · 243 · ENE/FEB 25
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