Revista Energética. Enero-febrero 2025
Fotovoltaica flotante: innovación y sostenibilidad en la energía solar Desde sus inicios en la década de 1950, la fotovoltaica ha evolucionado significativamente. Lo que comenzó con pequeños módulos solares utilizados en satélites, es ahora una de las principales fuentes de energía renovable a nivel global. Sin embargo, a medida que la demanda de energía solar crece, surgen desafíos vinculados al uso del espacio, la eficiencia y la reducción del impacto ambiental. CUERVA A sí, la fotovoltaica flotante se presen- ta como una solución innovadora que maximiza el uso de superficies acuáticas y contribuye a mitigar problemas como la escasez de terreno disponible para instalaciones terrestres. Esta tecnología consiste en la instalación de paneles solares sobre superficies acuá- ticas como embalses, lagos o incluso mar abierto, aprovechando espacios que de otro modo serían inutilizables para satisfacer la creciente demanda de energía solar. Asi- mismo, es una alternativa para aquellas re- giones donde la disponibilidad de suelo es limitada o las condiciones del terreno no son adecuadas para la instalación de sistemas solares convencionales. Principales diferencias con la fotovoltaica convencional • Ubicación: la fotovoltaica flotante se ins- tala en cuerpos de agua, optimizando espacios no utilizados por la tecnología terrestre. • Estructura: los sistemas flotantes requieren plataformas especializadas, que deben ser resistentes a las condiciones acuáticas, lo que implica unamayor complejidad y cos- te respecto a los sistemas terrestres. • Costes: la inversión inicial es mayor de- bido a la necesidad de componentes adaptados a condiciones acuáticas. Funcionamiento En este sistema, los paneles solares se mon- tan sobre pontones (plataformas flotantes que deben soportar el peso de los paneles y resistir las fluctuaciones del nivel del agua). Estas estructuras pueden estar hechas de materiales como plásticos reforzados o me- tales, y están ancladas mediante un sistema de amarres para garantizar la estabilidad. Los paneles solares, generalmente de tipo cristalino, se colocan con una inclinación óp- tima para maximizar la captación de radia- ción solar. La energía generada se transporta a través de cables submarinos que conectan la instalación flotante con la red eléctrica te- rrestre, cumpliendo estrictos estándares de impermeabilidad y durabilidad. Ventajas • Optimiza el uso del espacio: ideal para zonas con limitaciones territoriales. • Reducción de evaporación: protege los cuerpos de agua, especialmente en cli- mas cálidos. • Control del crecimiento de algas: la som- bra generadamitiga la eutrofización, me- jorando la calidad del agua. • Prevención de erosiones: protege las ori- llas de los embalses contra el viento. • Mayor eficiencia energética: la refrige- ración natural del agua mejora el rendi- miento de los paneles. • Ahorro en limpieza: los paneles ubicados sobre agua acumulan menos suciedad. Desafíos • Altos costes iniciales: la instalación es más cara que la terrestre debido a la complejidad de sus componentes. • Impacto en aguas saladas: la corrosión reduce la eficiencia, lo que limita su uso en estos entornos. • Complejidad técnica: requiere estudios exhaustivos de emplazamiento y con- diciones ambientales, lo que retrasa su implementación y aumenta los costes. Perspectivas de crecimiento y regulación del sector La fotovoltaica flotante está experi- mentando un rápido crecimiento. Se espera que la capacidad instalada global supere los 11 GW para 2025, con un impulso significativo en países como China, Japón y Estados Unidos. Según proyeccio- nes de la International Energy Agency (IEA), la capacidad mundial podría superar los 40 GW en 2030. En cuanto a la regulación, la fotovoltaica flo- tante está bajo un marco normativo en evo- lución. La Directiva 2018/2001/UE sobre ener- gías renovables establece un marco favorable para las energías renovables en la UE, impul- sando el desarrollo de tecnologías flotantes. A nivel nacional, en países como España, se están ajustando las normativas para facilitar su implementación, como se evidencia en el Real Decreto 23/2020, que simplifica la inte- gración de tecnologías solares. Además, la Directiva Marco del Agua de la UE y las leyes nacionales sobre costas y aprovechamientos hidráulicos juegan un pa- pel crucial en la evaluación de los impactos ambientales de estos proyectos, asegurando que no afecten negativamente a los ecosiste- mas acuáticos. Alternativa clave para la transición energética La fotovoltaica flotante representa una opor- tunidad para incrementar la generación re- novable y avanzar en la descarbonización. Su potencial para diversificar el uso del espacio y aumentar la eficiencia energética la con- vierte en una tecnología clave. La investiga- ción y desarrollo seguirán siendo esenciales para superar barreras y consolidarla como una opción habitual en el mix energético global ◉ fotovoltaica flotante 80 ENERGÉTICA XXI · 243 · ENE/FEB 25
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