Hoy en día no es difícil que el poder de la innovación, el desarrollo tecnológico o la capacidad de un robot se hayan convertido, entre otros muy similares, en unos de los principales temas de conversación en los cafés, tertulias en los medios de comunicación y en las agendas políticas, pero ¿somos realmente innovadores en España?
Según el índice de innovación que cada año elabora Bloomberg, en esta ocasión España vuelve a aprobar por los pelos. Y es que nuestro país se sitúa en el puesto 30 de países innovadores, por detrás de Rumanía, Malasia o Rusia, con un resultado del 64,52 sobre 100. De nuevo, Corea del Sur se lleva la medalla de oro de países innovadores, con 87,38 puntos, seguido muy de cerca por Alemania.
Con este preámbulo, el panorama de nuestro país parece desolador, sin embargo, existen muchos casos en los que el empujón por la innovación es perseverante, hasta el punto de que, en algunas cuestiones, España puede incluso presumir de ser un centro de desarrollo de innovación. Ejemplo de ello es el caso de los motores de Siemens Engines que, nacen en el País Vasco, concretamente se desarrollan en su centro de I+D de Miñano y se construyen en su fábrica de Zumaia. De hecho, casi el 90% de la producción de Siemens Engines se exporta al resto del mundo, convirtiendo estos sistemas en referentes a nivel mundial. Euskadi, en concreto, es un territorio atractivo para las inversiones productivas, por su facilidad de acceso a los mercados, cualificación de los trabajadores y buenas conexiones de transporte con el exterior: Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Alemania, China, Rusia, u Oriente Medio son territorios clave para la exportación de estos motores.
Pero, además, la contaminación es otro de los temas que hoy están de moda en las calles, aunque ¿somos realmente conscientes de lo que todo ello implica?
Hace sólo unos días, Greenpeace, a través de su estudio ‘Living. Moving Breathing’, que analiza los niveles de contaminación de las principales ciudades a nivel mundial, anunciaba que España es la séptima capital de Europa más contaminada y no sólo eso, sino que sus niveles ha aumentado con respecto a 2017. Así las cosas, cualquier medida que reduzca la emisión de residuos a la atmósfera, por pequeña que sea, es una gran oportunidad. Y en este caso, los motores SL de Siemens Engines vuelven a ser ejemplo de ello y España protagonista. En esta ocasión lo es no sólo por innovar, sino por hacerlo en herramientas que sean verdaderamente eficientes. Y es que, este motor tiene una gran flexibilidad de combustible y con la disponibilidad de mezcla de combustible para aplicaciones de gas natural/biogás, se ha convertido en una solución ecológica. Además, cuenta con una alta disponibilidad de arranque rápido y una gran calidad de aceptación de carga. Esta serie de motores Otto, con motor turboalimentado y enfriador de aire, cuenta con un sistema de refrigeración de circuito simple o doble, con una opción de alta temperatura en el circuito de enfriamiento principal, con temperatura de hasta 120º posibles, siendo posible la administración de una temperatura diferente por parte del refrigerador auxiliar, si ello fuera necesario.
Y es que, si los datos arrojados por el estudio de Greenpeace han llamado la atención sobre la necesidad de ser más eficientes en todo el mundo, este motor incluye un control de emisiones y cumple con las normas de emisiones impuestos por Estados Unidos, ya que cuenta con un colector de escape seco o húmedo, un enfriador de aire de carga de etapa simple o doble y un consumo reducido de aceite.
Más rapidez gracias al cumplimiento de NFPA110-10
La buena noticia es que estos motores viven en constante fase de mejora, en este caso, la serie de motores SL destinado a aplicaciones de Standby y emergencia en el mercado de 60Hz ya cumple con la normativa americana NFPA110-10, lo que le hace ser capaz de arrancar y estar listo para asumir carga en un tiempo inferior a 10 segundos. El requerimiento exigido en esta normativa depende, en última instancia, de las características del generador acoplado al motor, pero esta actualización de esta serie de motores SL, hace que el motor esté diseñado de acuerdo con los requerimientos de dicha normativa, un hecho que contribuye a su cumplimiento por el grupo motogenerador.
Los motores SL destinados a aplicaciones de Standby y emergencia cuentan con una combustión interna de cuatro tiempos, ciclo Otto, mezcla pobre y encendido por chispa. Están equipados con turbocompresor y enfriador de aire, cuentan con un circuito de refrigeración único, tienen un sistema de autocarburación integrado y funcionan con gas natural. Además, disponen del certificado EPA emisiones y una unidad de control sobre motores GCSe. En definitiva, la fiabilidad, la robustez y la alta disponibilidad son las tres cualidades principales de este producto.
Esta tecnología está desarrollada para aplicaciones de emergencia. En estas aplicaciones, los grupos electrógenos son los encargados de reestablecer el suministro eléctrico cuando hay una caída de la red. Esto se convierte en un requisito fundamental en el caso de hospitales o procesos industriales, entre otros, en los que el restablecimiento del servicio de manera casi inmediata es crítico.
Miñano y Zumaia, cunas de los motores SL Engines
El mercado energético se enfrenta a nuevos retos y para dar respuesta a todos ellos, en 2015, Siemens adquirió el negocio Dresser-Rand, como parte de su expansión y diversificación en el sector Oil&Gas. El antes llamado Guascor, en aquel momento era ya Dresser-Rand, fue adquirido por Siemens para crear el ya hoy Siemens Engines. El resultado de esta nueva era ha sido la incorporación sincronizada, coordinada y rápida de los más de 270 trabajadores y el afrontar de una forma más eficaz nuevos retos en el mercado energético, entre ellos, la actualización de los motores SL Engines para alcanzar el cumplimiento de esta normativa NFPA110-10. La excelencia en ingeniería, la combinación de sus carteras de productos y unos ámbitos geográficos de actuación complementarios son los que hacen a Siemens Engines contar con un excelente potencial de futuro.
La realidad es que nos enfrentamos ante un cambio de escenario en el que estamos pasando de la generación fósil centralizada, a la generación de energía renovable y distribuida y los motores no están exentos de este cambio. Y es que se espera que el mercado de los motores de gas experimente un crecimiento de entre el 3 y el 5% anual. Para hacer frente a ello, en Siemens ya nos hemos subido al carro de la digitalización, de la mejora continua y de la estandarización del producto. Además, la cultura de cero accidentes, la orientación al cliente y la cadena de suministro efectiva y fiable son ya parte de nuestro ADN. Por ello, el enfoque para este 2019 es la implementación de SAP, la definición de una estrategia de contenerización de grupos electrógenos y la redefinición de conceptos logísticos. Y de cara a 2020, el objetivo está en el aumento de la capacidad productiva, la estandarización de productos y la optimización de la cadena de suministros y recambios. En definitiva, un incremento en la creación de valor.
Ser pioneros pasa por innovar aún más y enfocarse a una tecnología de motores y digitalización y pensar más allá de los combustibles fósiles. En definitiva, el camino correcto está en promover más actividades de investigación, potenciar la conectividad de los productos para optimizar nuestros procesos de diseño y desarrollo, incrementar la presencia en foros de energía y desarrollar alianzas de innovación en mercados estratégicos y otras tecnologías.
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