Energética 252. Diciembre 2025
BALANCE 2025 Y PERSPECTIVAS 2026 JUAN VIRGILIO MÁRQUEZ DIRECTOR GENERAL DE LA ASOCIACIÓN EMPRESARIAL EÓLICA (AEE) 2026: un año decisivo para asegurar el liderazgo eólico de España Tras consolidarse como primera tecnología delmix en 2025, laAEE reclama seguridad jurídica, redes flexibles y el impulso definitivo a la eólica marina para mantener el liderazgo industrial de España ante los retos globales E spaña llega al final de 2025 con un dato significativo: la energía eólica vuelve a cerrar el año como la primera tecnología del sistema eléctrico y ya supera los 32 GW instalados, cubriendo cerca del 24% de la demanda. Es un logro que sitúa al país en la élite europea —segundo en poten- cia eólica solo tras Alemania— y demuestra una década de avance sólido. Pero el éxito convive con un escenario incierto: tensio- nes geopolíticas, competencia internacional agresiva y señales de alerta en el propio sis- tema eléctrico. El gran aviso del año llegó el 28 de abril, cuando un apagón nacional evidenció los retos técnicos a los que se enfrenta nuestro sistema para integrar la gran penetración de renovables con un crecimiento lento de la demanda y con una normativa técnica que tarda más tiempo en aplicarse. La operación reforzada que se activó tras aquel episodio ha evitado nuevos sobresaltos, pero a costa de encarecer el suministro, desaprovechar energía renovable y ralentizar la descarbo- nización. La eólica está preparada para con- tribuir más al equilibrio del sistema, pero reclama un marco técnico claro, dialogado, planificado y estable. La transición energé- tica no puede sostenerse sobre medidas ex- cepcionales que se perpetúen. El país también afronta un ritmo de instala- ción eólica insuficiente. Para crecer más, los inversores deben disponer de la regulación y las señales de mercado adecuadas: mayor electrificación del consumo, procedimien- tos administrativos homogéneos y ágiles, y seguridad jurídica en los territorios. A pesar de algunos avances, la realidad sigue siendo tozuda. La inseguridad jurídica se ha conver- tido en un lastre y Galicia es hoy el símbolo de ese problema: más de 90 proyectos eóli- cos siguen bloqueados por interpretaciones judiciales. El resultado es una parálisis que afecta a empresas, territorios y comunidades que dependen de esa actividad económica. El sector pide coherencia y certidumbre. Todo esto ocurre mientras Europa vive un pulso industrial y tecnológico con China. El gigante asiático compite con una agresivi- dad comercial que altera el mercado global. España sí tiene una ventaja estratégica: su cadena de valor eólica es completa, poten- te y exportadora. Pero no es indestructible. Sin medidas europeas que equilibren el te- rreno de juego y sin una estrategia nacional, la industria puede perder competitividad y empleo. La ventana para reaccionar no será eterna. 80 ENERGÉTICA XXI · 252 · DIC 25
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