Energética 252. Diciembre 2025

BALANCE 2025 Y PERSPECTIVAS 2026 PALOMA SEVILLA DIRECTORA GENERAL DE AELĒC (ASOCIACIÓN DE EMPRESAS DE ENERGÍA ELÉCTRICA) 2025: un año decisivo para el sistema eléctrico español y las claves para 2026 La cifra de 67 GW de potencia con permisos de acceso y conexión evidencia el compromiso inversor y la ambición del país. Sin embargo, la elevada saturación de la red de distribución demuestra que la infraestructura actual está ya cerca de su límite operativo E l año 2025 ha marcado un punto de inflexión para el sector eléctrico es- pañol. La urgencia de acelerar la elec- trificación —tanto para cumplir los objetivos climáticos como para reforzar la competiti- vidad industrial— ha puesto el foco sobre la capacidad real del sistema para integrar nue- va demanda y nueva generación renovable. En este contexto, las solicitudes de acceso y conexión a la red de distribución ha alcanza- do ya los 67 GW en 2024, con unas redes que presentan una saturación superior al 83%, reflejando tanto el éxito de la transición ener- gética como las limitaciones estructurales que deben abordarse con urgencia. La cifra de 67 GW de potencia con permisos de acceso y conexión evidencia el compromi- so inversor y la ambición del país. Sin embar- go, la elevada saturación de la red de distribu- ción demuestra que la infraestructura actual está ya cerca de su límite operativo. Este esce- nario hace indispensable acelerar la inversión en refuerzo, digitalización y automatización para garantizar que la electrificación pueda progresar sin fricciones desde la integración del vehículo eléctrico hasta el despliegue del almacenamiento y los centros de datos. En este sentido, el sector valora positiva- mente los avances normativos realizados en 2025, especialmente las propuestas regu- latorias relativas a los planes de inversión, que incrementan los límites de ejecución y reconocen, por fin, las inversiones anticipato- rias como una herramienta clave para prepa- rar la red ante el crecimiento de la demanda. Se trata de un cambio fundamental: ya no se trata solo de responder a las necesidades ac- tuales, sino de adelantarse a ellas. El apagón ha sido el evento más crítico del año. Más allá de su impacto puntual, ha pues- to de manifiesto los retos técnicos que impli- ca gestionar un sistema eléctrico altamente descarbonizado como el español, con eleva- da penetración renovable, más volatilidad y mayores exigencias de flexibilidad. El incidente ha acelerado la necesidad de avanzar en normas específicas sobre control de tensión, calidad de suministro y servicios de ajuste, y ha reabierto el debate sobre cómo garantizar un sistema robusto en un contexto de transición tecnológica y operativa. El sec- tor coincide en que España cuenta con una de las redes más robustas de Europa, pero el episodio demuestra que es imprescindible adaptar la regulación y los procedimientos de operación a la nueva realidad del sistema. A pesar de los avances en inversión, 2025 también ha sido un año marcado por la ne- cesidad de cerrar dos piezas regulatorias esenciales: • Un nuevo modelo retributivo para la distribución, que ofrezca estabilidad, certidumbre y señales de inversión ade- cuadas. • Una nueva tarifa de retribución financie- ra (TRF) alineada con las necesidades del ciclo inversor actual y con las referencias europeas. La magnitud del reto exige que ambos ele- mentos estén plenamente alineados con las mejores prácticas de la UE y permitan desa- rrollar la infraestructura necesaria en tiempo y forma. La perspectiva para 2026 debe estar marca- da por una prioridad clara: impulsar el nuevo periodo regulatorio que permita el desarrollo efectivo de las redes. Este proceso deberá acompasarse con la normativa europea y, en particular, con la implementación del Paque- te de Redes, que establece una hoja de ruta para unos sistemas eléctricos más resilientes, flexibles y orientados a la integración de re- novables y demanda. Pero quizá el mayor desafío sea avanzar de- cisivamente en la conexión de la demanda: in- dustria, vivienda, electrificación del transpor- te, almacenamiento, hidrógeno renovable y centros de datos. Sin redes capaces de absor- ber y acompañar este crecimiento, la electrifi- cación simplemente no podrá materializarse. 2025 ha dejado claros los retos, pero tam- bién los pilares sobre los que construir el futuro del sistema eléctrico español. La elec- trificación avanza con fuerza, pero exige una red preparada, un marco regulatorio comple- to y una operación adaptada a un sistema cada vez más renovable. El año 2026 debe ser el de la consolidación del nuevo ciclo inver- sor y el del desbloqueo definitivo del acceso y conexión de la demanda. España tiene la oportunidad de situarse a la vanguardia de Europa si acelera el paso en esta dirección ◉ 82 ENERGÉTICA XXI · 252 · DIC 25

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