Energética 252. Diciembre 2025

BALANCE 2025 Y PERSPECTIVAS 2026 muchos datos, pero muy poca información comparable. Cada operador utiliza siste- mas distintos, nomenclaturas diferentes y métricas que no permiten analizar la calidad del mantenimiento de mane- ra homogénea entre plantas, regiones o proveedores. Esto complica: • Evaluar de forma objetiva el rendimiento de una planta. • Comparar proveedores de O&M. • Identificar fallos recurrentes en compo- nentes críticos. • Justificar inversiones en repowering o mejoras técnicas. • Priorizar intervenciones preventivas o predictivas. La ausencia de un marco común genera un sistema donde cada empresa evalúa “a su manera”, y donde las decisiones técnicas se basan en criterios no siempre comparables ni verificables. La industria necesita evolucionar desde la digitalización basada en acumulación de datos hacia una digitalización basada en cri- terios, estándares y evidencia técnica. Talento técnico: un cuello de botella para la transición energética El crecimiento del sector renovable no solo se mide en MW, sino en personas. Y actual- mente, España se enfrenta a una escasez crítica de perfiles técnicos especializados en O&M. Los técnicos de mantenimiento deben hoy dominar ámbitos que antes estaban sepa- rados: electrónica de potencia, comunica- ciones, SCADA, seguridad eléctrica, trabajos en altura, análisis predictivo, normativa, re- puestos, subestaciones, almacenamiento y cada vez más elementos digitales. La falta de un marco común para definir competencias dificulta la formación, la cer- tificación y la movilidad laboral. Además, la dispersión territorial y la presión del merca- do hacen complejo atraer profesionales. Si España quiere mantener su lideraz- go renovable, el refuerzo del talento debe convertirse en una prioridad estratégica: FP modernizada, certificaciones técnicas es- tandarizadas, itinerarios profesionales cla- ros y colaboración estrecha entre empresas, centros formativos y asociaciones. Prioridades para 2026: hacia un mantenimiento basado en datos Tras un 2025 que ha expuesto vulnerabilidades y oportunidades, el sector del mantenimiento renovable encara 2026 con una agenda clara: 1. Establecer KPIs comunes y verificables: disponibilidad, PR, MTBF, MTTR, criticidad, tasas de fallo…deben definirse de manera sectorial, no empresa por empresa. 2. Impulsar auditorías técnicas periódicas: para garantizar consistencia y transpa- rencia en la calidad del mantenimiento. 3. Interoperabilidad de datos y sistemas: promover infraestructuras digitales capa- ces de integrar SCADA, CMMS, repuestos, históricos y modelos predictivos. 4. Reforzar la cultura preventiva y de segu- ridad: un sector maduro requiere están- dares exigentes y homogéneos, especial- mente en FV, eólica y BESS. 5. Prepararse para el mantenimiento de tecnologías emergentes: almacenamien- to, híbridos, hidrógeno y eólica marina necesitan desde ya marcos de O&M cla- ros, realistas y compatibles con la opera- ción diaria. 6. Introducir criterios de calidad en repues- tos y reacondicionamientos: con traza- bilidad mínima y criterios de aceptación sectoriales. La industria debe caminar hacia un modelo donde la calidad del mantenimiento sea me- dible, comparable y auditable. El papel de AEMER: construir el Observatorio del O&M Renovable El crecimiento acelerado de las energías re- novables ha dejado un legado incuestiona- ble en términos de capacidad instalada, pero también una carencia estructural: el sector ha avanzado más rápido de lo que ha sido capaz de documentarse a sí mismo. Durante años, el mantenimiento ha operado en un segundo plano, resolviendo incidencias, soste- niendo la producción y adaptán- dose a contextos cambiantes sin un espacio propio de reflexión colectiva. Cada empresa ha acu- mulado experiencia, datos y cono- cimiento, pero de forma aislada, sin un marco común que permita convertir ese aprendizaje en inteli- gencia sectorial compartida. En este contexto, AEMER plantea para 2026 un cambio de enfoque: pasar de una suma de experiencias individua- les a una memoria técnica colectiva del man- tenimiento renovable en España. No como un ejercicio académico, sino como una herra- mienta viva que refleje cómo se están operan- do y manteniendo los activos que sostienen la transición energética. El Observatorio del O&M Renovable nace con esa vocación: dar voz a un sector que hasta ahora ha hablado poco, pero ha hecho mu- cho. Ser un espacio donde el mantenimiento deje de ser invisible y se convierta en parte del relato energético del país. Donde se reconozca que la fiabilidad, la seguridad y la eficiencia no son atributos espontáneos de las instalaciones, sino el resultado de decisiones técnicas, proce- sos y personas. Más que un documento cerrado, el Obser- vatorio aspira a ser un punto de encuentro. Un lugar común donde operadores, mante- nedores, tecnólogos, formadores y entida- des públicas puedan mirar el sistema desde la óptica de quien lo mantiene en funcio- namiento cada día. Un espacio para detec- tar tendencias, anticipar riesgos, compartir aprendizajes y, sobre todo, construir criterio. Porque un sector maduro no es solo el que crece, sino el que es capaz de observarse, medirse y mejorar de forma consciente. Conclusión: el mantenimiento, pilar invisible de la seguridad del sistema Este año ha demostrado que una transición energética basada sólo en potencia instalada es una ilusión incompleta. La verdadera tran- sición depende de la capacidad de mantener los activos renovables funcionando con cali- dad, seguridad y criterios técnicos robustos. 2025 ha sido el año en que el mantenimien- to dejó de ser invisible. 2026 debe ser el año en que construyamos, entre todos, el marco técnico que garantice su calidad ◉ 85 ENERGÉTICA XXI · 252 · DIC 25

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