Energética 252. Diciembre 2025

BALANCE 2025 Y PERSPECTIVAS 2026 MAR DUQUE DIRECTORA GENERAL DE LA ASOCIACIÓN DE FABRICANTES DE BIENES DE EQUIPO ELÉCTRICOS (AFBEL) La digitalización de la red eléctrica es imprescindible (y no es cuestionable) 2025 ha sido un año decisivo para el sector eléctrico, marcado por retos industriales, presión regulatoria y una necesaria transformación tecnológica. Desde AFBEL repasamos los principales desafíos: el auge de las importaciones asiáticas, la urgencia de digitalizar la red, el impacto del CBAM y la necesidad de un marco regulatorio que acompañe las inversiones. Desde AFBEL consideramos primordial la vigilancia de mercado, ya que muchos productos importados acceden sin cumplir los requisitos exigidos a los fabricantes europeos, generando una competencia desleal que pone en riesgo la industria local. E l año 2025 ha marcado un punto de inflexión para el sector eléctrico eu- ropeo. La gran pregunta es: ¿en qué dirección avanzamos? Desde AFBEL, la Aso- ciación de Fabricantes de Bienes de Equipo Eléctricos, identificamos tres grandes vecto- res que han condicionado este año: la cre- ciente incertidumbre regulatoria, la amenaza de las importaciones asiáticas, y el enorme esfuerzo en innovación y adaptación tecno- lógica que está acometiendo el tejido indus- trial europeo para cumplir con unas exigen- cias regulatorias sin precedentes. A ello se suman los grandes retos energéti- cos del país: la creciente demanda eléctrica derivada de la electrificación del transporte, la digitalización de la industria, los nuevos centros de datos y los procesos térmicos, todo ello con una red eléctrica que aún no se desarrolla al ritmo que requiere esta transfor- mación. Y, una vez más, nos enfrentamos a los habituales cuellos de botella administra- tivos que ralentizan su despliegue. Soberanía industrial, más necesaria que nunca Las recientes crisis, desde la pandemia has- ta la guerra de Ucrania; nos han dejado una lección clara: los proveedores locales son esenciales. Durante la pandemia, el sumi- nistro eléctrico en España no se vio afectado gracias al papel clave que desempeñaron los fabricantes nacionales. Nuestro país fue un ejemplo en Europa por su capacidad de mantener toda la cadena de valor operativa, garantizando el suministro de equipos esen- ciales en un contexto de máxima presión. El reconocimiento a este esfuerzo, sin embargo, no debe quedarse en palabras. En 2025, la amenaza de deslocalización se ha materializado en forma de un crecimiento exponencial de importaciones desde Asia. Desde AFBEL hemos realizado un seguimien- to detallado de las importaciones proceden- tes de China y Turquía, y los resultados son alarmantes. No solo se confirma el incremen- to acelerado de estos productos, sino que también se constata una caída preocupante de la fabricación nacional. El riesgo es claro. Si Europa no defiende el contenido local, especialmente cuando se trata de proyectos financiados con fon- dos públicos europeos, nos encaminamos hacia un escenario similar al del sector del automóvil, con cierres masivos de fábricas. Pero con una diferencia fundamental, el sec- tor eléctrico es estratégico y esencial para el funcionamiento del país. Perder capacidad industrial en este ámbito supondría una pér- dida crítica de soberanía, calidad de servicio y seguridad en el suministro. Vigilancia demercado y competencia justa Una de las grandes preocupaciones del sec- tor es la falta de mecanismos eficaces de vigi- lancia de mercado. Muchos de los productos que llegan del exterior no cumplen con los estándares ni con la documentación exigida a los fabricantes europeos. Esto genera una situación de clara competencia desleal, ade- más de comprometer la seguridad y fiabili- dad de los equipos instalados. El apagón puso en evidencia lo crítico que es contar con una red eléctrica robusta, pero también la capacidad de respuesta de los operadores y de los profesionales del sector, que lograron restablecer el servicio enmenos de 24 horas. Ese nivel de eficiencia es posible gracias a décadas de inversión en talento y tecnología. No podemos permitirnos poner en riesgo ese capital. En este contexto, la reciente entrada en vi- gor del Mecanismo de Ajuste de Carbono en Frontera (CBAM) añade un nuevo factor de preocupación. Tal como está diseñado, solo aplica a materias primas, pero no al producto final. Así, un fabricante nacional debe pagar 88 ENERGÉTICA XXI · 252 · DIC 25

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