Energética 252. Diciembre 2025
BALANCE 2025 Y PERSPECTIVAS 2026 En solo un año, los Sujetos Delegados han in- crementado su participación tanto en número de expedientes como en volumen de ahorro energético gestionado, consolidando su papel como garantes operativos del sistema CAE. El reto de llevar el sistema CAE a los sectores masivos Si bien el crecimiento del sistema CAE en 2025 ha estado impulsado principalmente por los sectores industrial y del transporte, comien- zan a darse los primeros pasos en el ámbito re- sidencial, que representa uno de los grandes retos de futuro. Según los datos del MITECO, en 2024 se tramitaron 92 solicitudes en el sec- tor residencial, de las cuales 64 fueron presen- tadas por Sujetos Delegados, lo que suponía un 70% del total. En 2025, el número de soli- citudes en este segmento a cierre de noviem- bre, ha aumentado hasta las 1.439, de las que 1.182 han sido gestionadas por Sujetos Dele- gados, lo que eleva su participación al 82%. Este incremento debe entenderse como una señal positiva, pero aún incipiente. El verdadero objetivo del sistema CAE a medio plazo es lograr que el ahorro energético reco- nocido se extienda y se consolide en los sec- tores masivos. Y en ese camino, el papel del Sujeto Delegado se vuelve aún más determi- nante. Si ya es una figura clave en los sectores industriales, su labor resulta imprescindible para articular y facilitar la participación del sector residencial en el sistema. Los datos muestran que, allí donde hay una mayor atomización de agentes, la figura del Sujeto Delegado no solo aporta estructura y solvencia técnica, sino que se convierte en un facilitador del acceso al sistema. Esto refuer- za la necesidad de seguir apostando por mo- delos de acompañamiento experto, capaces de traducir la complejidad del sistema CAE en procesos viables para ahorradores ener- géticos de todos los tamaños. Adaptar el sistema para facilitar su capilaridad Para avanzar hacia una aplicación más ca- pilar y generalizada del sistema CAE, resulta necesario revisar su operativa actual. Hasta ahora, el sistema ha mostrado una mayor viabilidad en entornos industriales o de transporte, pero sigue presentando comple- jidades técnicas y administrativas que dificul- tan su despliegue en otros ámbitos, como el residencial. Para facilitar su implantación en entornos más fragmentados, será impres- cindible simplificar procedimientos, revisar las fichas técnicas y aligerar las exigencias documentales. En esta evolución, los Sujetos Delegados vuelven a desempeñar un papel clave. Su experiencia directa en la tramitación de ex- pedientes les permite identificar cuellos de botella y proponer soluciones concretas. Para que el sistema sea escalable, especial- mente en proyectos de menor tamaño, será necesario avanzar en la digitalización, auto- matización y estandarización de procesos. De lo contrario, su implementación a gran escala será inviable. Estas mejoras no solo fa- cilitarán el acceso a nuevos actores, sino que también reforzarán la eficiencia en los secto- res donde el sistema ya opera. El objetivo debe ser claro: facilitar que cual- quier proyecto de eficiencia energética, por modesto que sea, pueda acceder al sistema CAE sin barreras técnicas o administrativas desproporcionadas. Para ello, se necesita una visión estratégica compartida entre ad- ministración, verificadores, Sujetos Delega- dos y todos los agentes implicados. Lecciones aprendidas: lo que nos ha enseñado 2025 El año 2025 ha sido clave para madurar el sistema y entender sus dinámicas reales de funcionamiento. Una de las lecciones más importantes ha sido constatar que el sistema funciona mejor cuando se apoya en agentes profesionales con capacidad técnica, expe- riencia y visión de conjunto. También se ha evidenciado la necesidad de contar con mar- cos regulatorios estables y con una interlocu- ción clara entre todos los actores implicados. La coordinación entre la administración central, las comunidades autónomas, los verificadores y los Sujetos Delegados es hoy más necesaria que nunca. En este sentido, ha quedado patente que las mejoras normativas o procedimentales deben surgir del conoci- miento práctico acumulado durante estos dos primeros años de despliegue. Y ahí, de nue- vo, los Sujetos Delegados tienen mucho que aportar. Otro aprendizaje fundamental tiene que ver con el valor de la anticipación. Muchos de los retrasos o cuellos de botella que se han pro- ducido podrían haberse evitado con procesos más automatizados, criterios más homogé- neos y herramientas de gestión más robustas. Esta experiencia debe servir como base para una mejora continua del sistema. Qué nos espera el 2026 De cara a 2026, el sistema CAE tiene por de- lante una oportunidad estratégica: conso- lidar lo logrado, corregir ineficiencias y dar un salto cualitativo hacia la capilaridad. El volumen de expedientes y energía gestiona- da no puede ser el único indicador de éxito. También debe medirse la calidad del proce- so, la trazabilidad del ahorro y la capacidad del sistema para incorporar sectores hasta ahora poco representados. Se espera que en 2026 se produzcan avan- ces normativos que permitan facilitar aún más la tramitación, especialmente en pro- yectos recurrentes o con tipologías ya es- tandarizadas. También será crucial reforzar los sistemas de información, integrar herra- mientas de seguimiento y explorar mecanis- mos de verificación más eficientes. Más allá de su creciente participación en expedientes y volumen de energía gestio- nada, los Sujetos Delegados también están desempeñando un rol determinante en la mejora técnica y procedimental del sistema CAE. No se limitan a aplicar el marco vigen- te, sino que contribuyen activamente a su perfeccionamiento. Este compromiso se ha articulado a través de la creación de ASDAE, una asociación que agrupa a los Sujetos De- legados con el objetivo de colaborar, propo- ner mejoras y aportar mayor rigor al funcio- namiento del sistema. Esta labor, discreta pero estratégica, ha permitido identificar ineficiencias, propo- ner cambios y elevar el nivel técnico general del sistema. En numerosas ocasiones, los propios Sujetos Delegados han detectado errores en fichas o procedimientos que po- drían haberles beneficiado en términos de ahorro reconocido, y han optado por comu- nicarlo a la administración para su correc- ción. Esa actitud refleja una visión de largo plazo: construir un sistema robusto, fiable y equitativo. Queremos terminar este balance señalan- do que los Sujetos Delegados no son meros tramitadores. Son agentes cualificados que, además de dinamizar el sistema CAE, están contribuyendo activamente a su diseño, consolidación y mejora continua. Su cono- cimiento técnico, su experiencia operativa y su voluntad de cooperación institucional están permitiendo construir un sistema más robusto, transparente y alineado con los ob- jetivos nacionales de eficiencia energética y descarbonización ◉ 95 ENERGÉTICA XXI · 252 · DIC 25
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