253 magazine

EN EL SECTOR PÚBLICO Y RESIDENCIAL Los Certificados de Ahorro Energético (CAE) como palanca de descarbonización en el sector público Avanzar en la descarbonización del sector público requiere voluntad política, pero no resulta suficiente sin la inversión, el conocimiento/capacidad técnica y, sobre todo, un marco jurídico que aporte seguridad y permita tomar decisiones con confianza. En este contexto, los CAE se consolidan como un instrumento innovador que permitemonetizar ahorros energéticos reales y verificables, ofreciendo a las administraciones públicas una vía adicional para promover sus actuaciones de eficiencia energética. AGUSTÍN VILLAR Y NORIKO OKAMURA DIRECTOR DE REGULACIÓN Y FORMACIÓN Y RESPONSABLE DEL ÁREA LEGAL EN LA ASOCIACIÓN NACIONAL DE EMPRESAS DE SERVICIOS ENERGÉTICOS (ANESE) El sistema CAE: una breve contextualización El sistema CAE, regulado en España desde 2023, introduce un mecanismo de mercado mediante el cual los ahorros de energía final (medidos y verificables) de cualquier sector económico, tras un procedimiento de verifi- cación e inscripción pueden transformarse en un activo transmisible una vez recogidos en o en un documento electrónico denomi- nado CAE. Este planteamiento se inserta en el marco de la obligación de ahorro energé- tico establecida a nivel europeo y nacional, y permite a los sujetos obligados cumplir con sus compromisos adquiriendo ahorros ge- nerados por terceros. Desde un punto de vista técnico y econó- mico, el sistema CAE supone un cambio rele- vante respecto a los esquemas tradicionales de ayudas o subvenciones. La retribución deja de estar vinculada a la mera ejecución de una actuación y pasa a depender del aho- rro energético efectivamente conseguido. La trazabilidad y la verificación son, por tanto, elementos centrales del sistema, reforzando su credibilidad y su alineación con los objeti- vos de eficiencia energética. Aunque en una primera etapa el sistema CAE se ha aplicado prioritariamente en sec- tores energéticamente intensivos, especial- mente en el ámbito industrial, su diseño está pensado para abarcar cualquier actuación que genere ahorro de energía final. De forma progresiva, el sistema se ha ido extendiendo a nuevos sectores, abriendo un abanico de oportunidades también en el ámbito públi- co, más aún si se tiene en cuenta el papel ejemplarizante que este desempeña en ma- teria de eficiencia energética. Una oportunidad para el sector público El sector público ocupa una posición estra- tégica en la transición energética. No solo actúa como regulador, sino también como consumidor de energía y como promotor de actuaciones de eficiencia energética. El parque de edificios públicos, el alumbrado exterior, las instalaciones deportivas, la mo- vilidad urbana o determinadas infraestruc- turas concentran una parte significativa del consumo energético y, por tanto, del poten- cial de ahorro. La normativa europea refuerza este rol ejemplarizante. La Directiva (UE) 2023/1791, relativa a la eficiencia energética, introduce obligaciones específicas para el sector públi- co. A ello se suma la Directiva (UE) 2024/1275, sobre la eficiencia energética de los edificios, que incide en la necesidad de actuar sobre el parque edificado y sitúa a los edificios públi- cos como elemento tractor del cambio. En esa línea, el sistema CAE le ofrece al sector público la posibilidad de monetizar el ahorro energético generado. Esto intro- duce un cambio conceptual importante: el ahorro ya no solo se traduce en un beneficio medioambiental y una reducción presupues- taria en el corto y mediano plazo, sino que representa un activo económico con valor inmediato. Para las entidades públicas, este enfoque se traduce en varias ventajas concretas: • Una mejora de la viabilidad económica de proyectos de rehabilitación energéti- ca, facilitando su aprobación y ejecución. certificados de ahorro energético 36 ENERGÉTICA XXI · 253 · ENE/FEB 26

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