253 magazine

EN EL SECTOR PÚBLICO Y RESIDENCIAL Certificados de Ahorro Energético y eficiencia industrial: el apoyo de los centros tecnológicos La disponibilidad de herramientas tecnológicas adecuadas resulta clave para abordar con éxito las actuaciones singulares. La cuantificación del ahorro energético debe apoyarse en datos reales y metodologías sólidas que permitan demostrar de forma objetiva a la mejora alcanzada DR. BORJA FERNÁNDEZ VILLAR DIRECTOR DE DESARROLLO DE NEGOCIO - DIVISIÓN DE ENERGÍA EN EL CENTRO TECNOLÓGICO CARTIF L os Certificados de Ahorro Energético (CAE) se han consolidado como un instrumento relevante para impul- sar la eficiencia energética en el ámbito in- dustrial. Integrados en el marco regulatorio español, permiten transformar un ahorro energético verificable en un activo económi- co, vinculando las inversiones en eficiencia energética con una compensación asociada a los ahorros obtenidos. Este enfoque resulta especialmente significativo para el tejido de pequeñas y medianas empresas industriales ya que, más allá de la reducción del consu- mo y de los costes energéticos, los CAE con- tribuyen a mejorar el retorno económico de los procesos de modernización y a reforzar la eficiencia energética como un elemento es- tratégico de competitividad. El sistema CAE distingue entre actuaciones estandarizadas y actuaciones singulares. Las primeras se basan en fichas oficiales publi- cadas por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) con metodologías de cálculo predefinidas, lo que facilita su tramitación. Las actuacio- nes singulares, por su parte, responden a soluciones específicas o innovadoras que re- quieren una metodología de cálculo de aho- rro ad hoc para cada caso particular. Aunque implican una mayor complejidad técnica, también ofrecen un mayor potencial de aho- rro y una mejor adecuación a los procesos industriales. En este contexto, la disponibilidad de he- rramientas tecnológicas adecuadas resulta clave para abordar con éxito las actuaciones singulares. La cuantificación del ahorro ener- gético debe apoyarse en datos reales y meto- dologías sólidas que permitan demostrar de forma objetiva la mejora alcanzada. Por ello, la monitorización energética avanzada cons- tituye habitualmente el punto de partida. La instrumentación de procesos mediante sensores y sistemas de adquisición de da- tos permite caracterizar el comportamiento energético antes y después de la actuación, establecer líneas de base representativas y aislar el efecto real de la mejora implantada. Sobre esta base de datos fiable, los siste- mas de control avanzado de procesos per- miten convertir la información en ahorros sostenidos en el tiempo. El uso de modelos dinámicos, estrategias predictivas u opti- mización en tiempo real, facilita ajustar el funcionamiento de equipos y procesos a las condiciones reales de operación, reducien- do consumos sin comprometer la producti- vidad ni la calidad. De forma complementaria, la analítica de datos y las técnicas de inteligencia artifi- cial aportan una capa adicional de valor. El análisis de datos históricos y en tiempo real permite identificar patrones de consumo, detectar ineficiencias no evidentes y evaluar el impacto de distintas estrategias de ope- ración. En el marco de los CAE, estas herra- mientas refuerzan la robustez del cálculo de ahorros y facilitan su justificación frente a escenarios de referencia variables. Los gemelos digitales energéticos permi- ten integrar de manera coherente estas ca- pacidades de análisis y control. Mediante modelos virtuales que reproducen el com- portamiento energético de un proceso o instalación, es posible evaluar distintas al- ternativas de actuación, estimar su impacto energético y seleccionar aquellas con mayor potencial de ahorro certificable antes de su implantación. Posteriormente, estos mode- los facilitan la comparación entre el com- portamiento esperado y el real, reforzando la trazabilidad del ahorro obtenido. En procesos con un elevado consumo térmico, estas herramientas son relevantes en actuaciones orientadas a la recupera- ción y valorización de calor residual, o a la electrificación eficiente de procesos. El uso combinado de modelos de integración tér- mica, sistemas de almacenamiento y análi- sis comparativos, entre tecnologías fósiles y eléctricas, permite cuantificar con precisión el ahorro de energía final asociado a cada solución, facilitando su certificación como actuación singular. La aplicación coherente de estas herramien- tas exige un elevado nivel de conocimiento técnico y una visión global del proceso indus- trial. En este ámbito, los centros tecnológicos actúan como agentes de apoyo, aportando experiencia en el diseño de soluciones, en la definición de metodologías de cálculo y en la validación de resultados. CARTIF, como cen- tro tecnológico especializado en energía e in- dustria, participa en este tipo de actuaciones proporcionando soporte técnico en el uso de herramientas de monitorización, modelado y control avanzado, asegurando que los aho- rros obtenidos sean consistentes en los requi- sitos del sistema CAE. Este tipo de actuaciones singulares asocia- das a los Certificados de Ahorro Energético requieren de un enfoque integrado basado en datos, modelos y tecnologías avanzadas. La combinación adecuada de monitoriza- ción, control, analítica y simulación no solo incrementa el potencial de generación de CAE, sino que contribuye a una gestión ener- gética industrial más eficiente y alineada con una estrategia de transición energética ◉ certificados de ahorro energético 44 ENERGÉTICA XXI · 253 · ENE/FEB 26

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