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geometría exterior de elementos fabricados en estos últimos materiales se suele mecani- zar mediante corte láser de CO 2 , en verde (es- tado previo a sinterización), o mediante láser de fibra (tras sinterización). Este tipo de corte láser (en orden de femto o nanosegundos normalmente) permite un control adecuado del choque térmico sobre el material, lo que posibilita un mecanizado con ausencia o mi- nimización de grietas microestructurales que puedan propagarse y dañar las piezas. Un FabLab también capacita áreas como las referentes a la actividad de bio-energía, centrada en el uso energético a partir de residuos orgánicos (agrícolas, ganaderos, aguas residuales, etc.), a través de la impre- sión 3D de diferentes tipos de electrodos y/o soportes de capas delgadas de catalizadores y tapones de diferentes materiales para reac- tores, entre otros, de corte láser de soportes o capas difusoras de gases en telas carbono- sas, etc. Además, el concepto open de este tipo de laboratorios de fabricación impulsa, por ejemplo, el desarrollo a pequeña escala de sistemas eléctricos propios para experi- mentación con la capacidad de regenera- ción de aguas residuales por el hidrógeno producido por microorganismos presentes en las mismas. Adicionalmente a las tecnologías de hidró- geno en sí, se encuentra la ingeniería, man- tenimiento y/o trabajos auxiliares asociados al desarrollo de las mismas. Por ejemplo, en el montaje de tuberías y valvulerías se hacen indispensables el diseño 2D y 3D para crea- ción de diferentes sistemas o adecuación de espacios; la impresión 3D de componentes tales como soportes para electroválvulas o distanciadores de diferente equipamiento; la fabricación por corte láser de juntas poli- méricas (PTFE, EPDM, etc.) para el sellado de diferentes componentes (válvulas, bombas, etc.). De hecho, tanto en esta parte como en el resto de tecnologías de hidrógeno, el tes- teo de propiedades mediante ensayos me- cánicos se hace necesario para evaluar mate- riales propios y comerciales antes de montar sistemas y/o estudiar el envejecimiento tras un determinado tiempo de operación. En este texto se han comentado algunas de las tecnologías existentes y su combinación con técnicas de fabricación de un FabLab concreto, como es el del CNH 2 , pero las solu- ciones pueden ser tan amplias como la dis- ponibilidad de diferente tipo de software y maquinaria lo permita. Además, se han mos- trado tan solo algunos ejemplos para intro- ducir el concepto de implementar este tipo de laboratorios en el mundo del hidrógeno, pudiendo haberse enumerado una mayor cantidad de trabajos. En definitiva, un FabLab como herramienta de impulso para las diferentes tecnologías de hidrógeno dota de gran autonomía y ver- satilidad a la hora de trabajar, teniendo en cuenta que, para un centro de investigación como el CNH 2 o similares, pueden ser crucia- les para flexibilizar soluciones tecnológicas, reducir tiempos de proceso y de espera de componentes o para realizar ingeniería in- versa entre otras muchas ventajas ◉ hidrógeno verde 57 ENERGÉTICA XXI · 253 · ENE/FEB 26 HOTEL RIU PLAZA ESPAÑA MADRID 26 MARZO +350 ASISTENTES DE ALTO NIVEL EL PUNTO DE ENCUENTRO CLAVE PARA LOS LÍDERES DE LA ENERGÍA EN ESPAÑA Y EUROPA www.energyear.com/datacenters

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