Revista Energética. Marzo 2026

Autoconsumo con almacenamiento en el sector comercial‑industrial como palanca de competitividad Las baterías permiten maximizar el autoconsumo, reducir penalizaciones por potencia y ganar flexibilidad en un contexto de redes saturadas y precios energéticos volátiles. JOSÉ MIGUEL LÓPEZ DIRECTOR DE AUTOCONSUMO INDUSTRIAL GRUPOTEC E l autoconsumo fotovoltaico se ha consolidado en pocos años como una herramienta clave para mejorar la competitividad de las empresas de los sectores comerciales e industriales. En 2025 se instalaron en España 1.214 MW de nueva potencia de autoconsumo, de los cuales al‑ rededor del 70% correspondieron a empre‑ sas y actividades comerciales, que suman ya cerca de 9,6 GW acumulados, según infor‑ mes de la Asociación de Empresas de Ener‑ gías Renovables. ¿La clave?, que en muchas industrias, este tipo de proyectos permite amortizar la inversión en plazos del orden de 5–6 años, incluso sin considerar incentivos fiscales adicionales. En paralelo, el almacenamiento ha deja‑ do de ser un “extra” para convertirse en una pieza estratégica en el sistema energético: solo en 2025 se instalaron 339 MWh de ba‑ terías asociadas al autoconsumo, con un crecimiento del 119% respecto al año ante‑ rior, y con un peso que va en aumento en el segmento comercial‑industrial. Eso pone de relieve que en un entorno de precios volá‑ tiles, potencia penalizada y redes cada vez más congestionadas, las baterías permiten ir mucho más allá del simple ahorro por kWh autoconsumido. Por qué añadir almacenamiento a un autoconsumo industrial En una instalación de autoconsumo al uso, la energía fotovoltaica permite reducir la compra de electricidad en las horas de sol, pero ese efecto no siempre coincide con los momentos de mayor demanda o de mayor precio del kWh. El almacenamiento (BESS) permite capturar ese excedente so‑ lar y desplazarlo hacia las horas realmente críticas, maximizando el porcentaje de au‑ toconsumo efectivo y, por tanto, el ahorro económico. Pero además del ahorro energético, las baterías industriales aportan varias ventajas clave que están ganando peso en el sector. Por ejemplo, un mayor control sobre los picos de potencia, evitando sobrecostes por sobrepasar en exceso la potencia con‑ tratada; resiliencia frente a microcortes o perturbaciones de inestabilidad de red que puedan tener afectaciones en líneas produc‑ autoconsumo con almacenamiento C&I 48 ENERGÉTICA XXI · 254 · MAR 26

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