Revista Energética. Marzo 2026
EN EL SECTOR ALIMENTACIÓN/BEBIDAS Valorización energética de subproductos lácteos mediante digestión anaerobia: descarbonización industrial en la quesería Queizuar La integración de tecnologías de digestión anaerobia en industrias alimentarias permite transformar residuos orgánicos en energía renovable, reduciendo emisiones y costes energéticos. El proyecto desarrollado por Bioenergy Ibérica en la quesería Queizuar constituye un ejemplo técnico de economía circular aplicada al sector lácteo, con resultados cuantificables de descarbonización. JOSÉ LUIS ROMERO DIRECTOR DE OPERACIONES BIOENERGY IBÉRICA E l sector de la alimentación y las bebi‑ das se caracteriza por una elevada in‑ tensidad energética, especialmente en procesos que requieren generación con‑ tinua de calor para pasteurización, limpieza, concentración o secado. En el caso de la in‑ dustria láctea y quesera, la demanda térmica representa uno de los principales vectores de consumo energético y, por tanto, de emi‑ siones asociadas. Paralelamente, estas instalaciones generan corrientes residuales con alta carga orgáni‑ ca —lactosuero, grasas, lodos biológicos y aguas de proceso— cuya gestión tradicional implica costes económicos y ambientales. La necesidad de avanzar hacia modelos productivos alineados con los objetivos de neutralidad climática ha impulsado la adop‑ ción de soluciones que integren gestión de residuos y producción energética renovable en un mismo sistema. En este contexto, la digestión anaerobia aplicada in situ se configura como una herra‑ mienta técnica eficaz para cerrar el ciclo de la materia orgánica y reducir la dependencia de combustibles fósiles. Principios tecnológicos de la digestión anaerobia industrial La digestión anaerobia es un proceso bio‑ lógico en el que consorcios microbianos degradan materia orgánica en ausencia de oxígeno, produciendo biogás —mezcla com‑ puesta principalmente por metano (CH₄) y dióxido de carbono (CO₂)— y un residuo es‑ tabilizado denominado digestato. El proceso se desarrolla en cuatro etapas bioquímicas sucesivas: hidrólisis, acidogénesis, acetogé‑ nesis y metanogénesis. La estabilidad del sistema depende del equilibrio entre estas fases y del control de parámetros operativos como temperatura, pH, carga orgánica volu‑ métrica y tiempo de retención hidráulico. En aplicaciones industriales, la operación en régimen mesófilo (en torno a 35–40 °C) ofrece un equilibrio adecuado entre estabi‑ lidad biológica y rendimiento energético. La agitación controlada, la monitorización con‑ tinua de ácidos grasos volátiles y alcalinidad, así como la gestión precisa de la alimenta‑ ción, son factores críticos para garantizar la producción sostenida de metano. Diseño e integración de la planta en la quesería Queizuar El proyecto desarrollado por Bioenergy Ibé‑ rica en la quesería Queizuar (A Coruña) parte de un análisis detallado de los flujos de resi‑ duos generados en el proceso productivo. La caracterización físico-química de los sustra‑ tos permitió dimensionar el reactor anaero‑ bio y los sistemas auxiliares para maximizar el rendimiento energético y asegurar la esta‑ bilidad operativa. La planta está diseñada para tratar resi‑ duos orgánicos procedentes principalmente del lactosuero no valorizado y de los lodos generados en la depuración interna. La ca‑ pacidad instalada permite producir aproxi‑ madamente 3 millones de kWh anuales de energía renovable, destinados al autoconsu‑ mo industrial. El esquema tecnológico incluye: • Sistema de pretratamiento y homoge‑ neización, que regula la concentración de sólidos y evita la entrada de materia‑ les no biodegradables. • Reactor anaerobio de mezcla completa, con control automatizado de agitación, temperatura y alimentación. • Sistema de almacenamiento y acondi‑ cionamiento de biogás, que incorpora dispositivos de desulfuración para pro‑ teger los equipos térmicos. • Aprovechamiento energético del biogás en instalaciones térmicas existentes, sus‑ tituyendo gas natural u otros combusti‑ bles fósiles. • Gestión del digestato, con reducción sig‑ nificativa de la carga orgánica respecto al residuo inicial. La integración física y energética en la plan‑ ta industrial ha sido un elemento clave del proyecto, permitiendo minimizar pérdidas y optimizar la eficiencia global del sistema. Balance energético y eficiencia global Uno de los aspectos más relevantes desde el punto de vista técnico es el balance energé‑ tico global de la instalación. La producción anual estimada de 3 GWh permite cubrir una parte sustancial de la demanda térmica de la quesería, reduciendo en más de un 80% el consumo de combustibles fósiles asociados a los procesos productivos. El rendimiento de conversión depende del poder metanogénico de los sustratos tratados. En residuos lácteos, la elevada concentración de carbohidratos y grasas fa‑ vorece un potencial de producción de bio‑ gás significativo. La optimización de la carga descarbonización 74 ENERGÉTICA XXI · 254 · MAR 26
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