Revista Energética. Abril 2026

EN CENTROS DE DATOS Empresas especializadas en infraestruc- tura eléctrica crítica, como Socomec, han trabajado durante años en el desarrollo de una arquitectura de medición avanzada, anticipando un escenario en el que la di- gitalización energética sería indispensable para operar centros de datos a gran esca- la. Y tecnologías como Digiware o analiza- dores avanzados como Diris Q800 ilustran esta evolución del concepto de medición. Siendo sistemas que permiten desplegar redes de sensores energéticos altamente escalables, capaces de monitorizar circui- tos críticos con gran precisión, registrar per- turbaciones eléctricas y proporcionar una visibilidad continua del comportamiento de la infraestructura. Más que herramientas de reporte, estos sistemas se están consolidando como pla- taformas de inteligencia energética. Su función se extiende desde el cumplimiento normativo hasta la optimización operativa y la mejora de la resiliencia eléctrica. PUE y eficiencia operativa: una métrica que cambia el diseño Entre los indicadores que la EED obliga a re- portar, el Power Usage Effectiveness (PUE) ocupa un lugar central. Este índice compara la energía total consumida por el centro de datos con la utilizada directamente por los equipos IT. Los sistemas de alimentación ininterrum- pida (UPS) desempeñan un papel determi- nante en este punto. Tradicionalmente, la prioridad absoluta en centros de datos ha sido la disponibilidad y los UPS se dimen- sionaban con amplios márgenes de segu- ridad; lo que en algunos casos generaba ineficiencias energéticas cuando las car- gas operaban por debajo de su capacidad nominal. Por suerte, la evolución tecnológica ha permitido resolver esta tensión entre resi- liencia y eficiencia. Los UPS actuales ofre- cen modos de operación con rendimientos muy elevados incluso en rangos de carga parciales. Arquitecturas modulares como Modulys XM permiten adaptar la capaci- dad instalada a la carga real del centro de datos, reduciendo pérdidas energéticas y mejorando la eficiencia global del siste- ma. Por su parte, plataformas de mayor potencia como Delphys XM están diseña- das para ofrecer altos niveles de eficien- cia en aplicaciones de gran escala, donde incluso pequeñas mejoras porcentuales pueden traducirse en ahorros energéticos significativos. Recuperación de calor: del residuo energético al recurso urbano Uno de los aspectos más innovadores de la nueva regulación europea es el impulso a la recuperación de calor residual. Los cen- tros de datos generan grandes cantidades de calor debido al funcionamiento conti- nuo de los servidores, un subproducto que tradicionalmente se evacuaba mediante sistemas de refrigeración. La política ener- gética europea propone ahora cambiar esta perspectiva. En entornos urbanos o industriales, ese calor puede integrarse en redes de calefac- ción urbana (district heating) o reutilizarse en procesos industriales cercanos. Algunos países del norte de Europa ya han desarro- llado modelos en los que los centros de datos actúan como fuentes térmicas para comunidades locales. Este enfoque transforma el papel de estas infraestructuras: de grandes consumidores eléctricos pasan a ser nodos energéticos dentro de ciclos de reutilización térmica. Para que estos modelos funcionen, la es- tabilidad y la previsibilidad del suministro eléctrico son esenciales, ya que cualquier interrupción comprometería tanto la dispo- nibilidad informática como la continuidad del aprovechamiento térmico. Monitorización y resiliencia: la base invisible de la sostenibilidad La sostenibilidad en centros de datos suele asociarse a refrigeración eficiente o ener- gías renovables. Sin embargo, la infraes- tructura eléctrica es la base que permite que todas estas estrategias funcionen. Un centro de datos no puede optimizar su consumo si no dispone de una red eléctrica interna capaz de ofrecer datos precisos, es- tabilidad operativa y capacidad de respuesta ante perturbaciones. En este contexto, los sistemas de transferencia automática entre fuentes de energía son fundamentales. Equi- pos como Statys permiten conmutaciones seguras entre líneas de alimentación inde- pendientes, garantizando la continuidad operativa incluso ante fallos en la red. Cuando estos sistemas se integran con plataformas de monitorización energética, es posible obtener una visión completa del comportamiento eléctrico del centro de da- tos, desde la calidad de la energía hasta la respuesta de los sistemas críticos ante inci- dencias. Esta inteligencia energética resulta clave para cumplir con las exigencias de la Directiva de Eficiencia Energética (EED) sin comprometer la resiliencia operativa. En este ámbito, especialistas en infraestruc- tura eléctrica crítica como Socomec aportan décadas de experiencia en sistemas de ali- mentación segura, medición energética avan- zada y gestión de calidad de energía para cen- tros de datos e instalaciones industriales ◉ eficiencia energética 43 ENERGÉTICA XXI · 255 · ABR 26

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