Revista Energética. Abril 2026

EN CENTROS DE DATOS Eficiencia operativa en centros de datos: del PUE a la sostenibilidad integral Uno de los grandes retos actuales en el sector de los centros de datos es la eficiencia en operación, entendida ya no solo como la minimización del consumo energético, sino como la optimización global del uso de recursos, la resiliencia operativa y la alineación con los objetivos de descarbonización. MAR SERNA PRESIDENTA ASHRAE E n un contexto marcado por el creci- miento exponencial de la demanda digital —impulsado por la inteligen- cia artificial, el cloud y los servicios críti- cos—, los centros de datos han pasado de ser infraestructuras técnicas a convertirse en activos estratégicos dentro del sistema energético global. Desde ASHRAE, se viene observando esta evolución desde hace años, promoviendo un enfoque basado en están- dares técnicos, operación eficiente y adapta- ción continua a nuevas cargas tecnológicas, especialmente en entornos de misión crítica. Métricas clave para la gestión de los centros de datos Las métricas tradicionales siguen siendo fundamentales, pero su interpretación ha evolucionado significativamente en los últi- mos años. PUE Y DCIE: vigentes pero no suficientes El PUE es el acrónimo de Power Usage Effec- tiveness, y es el valor que resulta de dividir el consumo de energía empleada por todas las instalaciones del centro de datos entre la energía que se suministra al equipamiento IT de este. El DCiE es el acrónimo de Datacenter Infrastructure Efficiency, es el inverso del an- terior, es decir el consumo total de energía requerida por el equipamiento IT dividido por el consumo total del centro. Estas métricas, desarrolladas por The Green Grid y posteriormente estandarizadas, siguen siendo el punto de partida para eva- luar la eficiencia. Sin embargo, en 2026 su papel ha evolucionado: • Ya no se utilizan como único indicador de rendimiento • Se integran dentro de marcos más am- plios de sostenibilidad • Se complementan con métricas ambien- tales y operativas En este sentido, desde ASHRAE se insiste en que el PUE debe interpretarse dentro de un contexto operativo más amplio, conside- rando las condiciones reales de explotación, la criticidad del servicio y la interacción entre sistemas. La propia normativa y documentación co- mentada establece como medir establecien- do hasta cuatro categorías de PUE según los niveles de precisión o calidad buscada en la medida. La mayor diferencia de estas categorías se basa en: • La forma de definir en el intervalo de me- dida de la energía, pudiendo ser, en el caso más estricto 15 minutos o menos, y en el mas laxo hasta periodos mensua- les. • El punto de medida de la energía, pu- diendo ser desde las acometidas energé- ticas de la infraestructura hasta el punto de conexión de los sistemas IT. Por tanto, el PUE es una medida orientativa que nos permite conocer la eficiencia energé- tica del centro de datos, desde un punto de vista estrictamente energético. Por otro lado, como sabemos, medir y establecer pautas de control energético es la primera actividad del proceso de mejora de la actividad. El rango “teórico” en el que se mueve el PUE está entre 1 y el infinito. El valor de 1 indicaría que tenemos una eficiencia del 100%, caso ideal y teórico. La mayoría de los estudios sectoriales relativos a centros de datos hablan de valores PUE por debajo de 2.0 para considerarlo de eficiencia media, pudiendo llegar a 1,2 en el caso de infraes- tructuras muy eficientes. eficiencia energética 44 ENERGÉTICA XXI · 255 · ABR 26

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