Revista Energética. Abril 2026

INDUSTRIA QUÍMICA Descarbonización en la industria química: retos, inercias y una hoja de ruta posible La primera caracterización energética del sector químico en Euskadi identifica el peso del calor industrial, la dependencia del gas natural y las oportunidades en eficiencia, electrificación y recuperación térmica como ejes de la transición energética SENER L a industria química es uno de los pi- lares energéticos e industriales de Europa y, al mismo tiempo, un sector especialmente complejo de descarbonizar debido a la diversidad de procesos y a su dependencia del gas natural. No obstante, existen oportunidades claras para acelerar su transición hacia un modelo más eficiente y bajo en carbono. En el contexto del Net-Zero Basque In- dustrial Super Cluster (NZBSIC), iniciativa liderada por el Departamento de Industria, Transición Energética y Sostenibilidad del Gobierno Vasco a través de SPRI (Agencia Vasca de Desarrollo Empresarial), se ha de- sarrollado en colaboración con AVEQ-Kimika (Asociación vasca de Empresas Químicas) una primera caracterización energética del sector químico en Euskadi. El NZBSIC tiene como objetivo acelerar el camino hacia las emisiones netas cero en el País Vasco, impulsando la descarbonización del suministro energético, la eficiencia ener- gética industrial y el escalado de nuevas tec- nologías y servicios innovadores. Las conclusiones de este estudio sirven como diagnóstico del sector y como base para la definición de posibles hojas de ruta de descarbonización. La descarbonización del sector químico: una transición técnica, gradual y posible La industria química agrupa actividades muy heterogéneas —desde procesos elec- troquímicos hasta hornos de alta tempera- tura o la fabricación de plásticos, pinturas y barnices—, lo que se traduce en perfiles energéticos diversos. Sin embargo, un diag- nóstico agregado permite identificar pa- trones comunes que marcan la agenda de descarbonización. El consumo energético del sector se estruc- tura mayoritariamente en torno a demandas térmicas, que representan en torno al 60 % del consumo total, impulsadas principal- mente por el uso de gas natural en hornos, calderas de vapor y secaderos. La generación de calor a temperaturas superiores a 400 °C —habitual en hornos de fusión, algunos hor- nos de destilación y RTO (oxidador térmico regenerativo)— constituye una de las princi- pales barreras para la electrificación directa. En paralelo, alrededor del 60 % de las emi- siones del sector son de alcance 1, asociadas casi íntegramente a la combustión de gas natural en equipos térmicos fijos. Existen también emisiones de proceso, ligadas a determinadas reacciones químicas, cuyo ca- rácter difícilmente evitable apunta a la futura necesidad de soluciones de captura, uso o almacenamiento de CO 2 (CCUS). La demanda de vapor resulta especialmen- te relevante en procesos de calentamiento de productos y cubas, pudiendo concentrar cerca de un tercio del consumo de gas natu- ral, lo que la convierte en un foco prioritario para medidas de eficiencia y electrificación. En el ámbito eléctrico, el consumo está dominado por procesos electroquímicos — como la electrólisis o la electrodeposición—, altamente electrointensivos y cuya eficiencia depende de la tecnología empleada. Mu- chos de estos procesos generan hidrógeno como subproducto, con potencial de valori- zación. A ello se suman los accionamientos mecánicos, los sistemas de frío y los compre- sores de aire. Una transición que combina eficiencia, electrificación y recuperación de calor El análisis de las medidas implantadas en los últimos años muestra que la descarboni- zación avanza inicialmente a través de la efi- ciencia energética. Destacan la sustitución de calderas por equipos más eficientes, la reno- vación de motores, bombas y compresores, y la implantación de variadores de frecuencia. La recuperación de calor residual constitu- ye otra palanca relevante. Ya existen ejem- plos de aprovechamiento del calor de hor- nos para generación de vapor, de reacciones exotérmicas para cogeneración o del calor de compresores y condensados. Aun así, más de la mitad del sector identifica margen adicional no explotado. La electrificación comienza a ganar pre- sencia, especialmente en la generación de vapor de menor temperatura. En paralelo, emergen oportunidades como el aprovecha- miento del hidrógeno residual y el interés por bombas de calor industriales, aunque su implantación sigue siendo incipiente. El autoconsumo eléctrico avanza de forma mo- derada, condicionado por restricciones téc- nicas y aseguradoras, si bien el despliegue fotovoltaico podría acelerar su adopción. El reto final: integrar soluciones de proceso y nuevas tecnologías La descarbonización del sector químico requiere ir más allá de la eficiencia conven- cional. La electrificación de la generación de vapor mediante soluciones con almacena- miento térmico, integradas con generación renovable, ejemplifica el tipo de enfoques necesarios. El sector químico afronta una transición profunda: técnicamente exigente y econó- micamente gradual, pero con un alto poten- cial de viabilidad. Su diversidad plantea re- tos, pero también oportunidades al permitir combinar soluciones hacia un modelo ener- gético más eficiente y descarbonizado ◉ descarbonización 80 ENERGÉTICA XXI · 255 · ABR 26

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