Revista Energética. Mayo 2026

EN EL SECTOR INDUSTRIAL Cerrar, aislar, retornar y recuperar: los primeros pasos hacia la eficiencia en el vapor En la actualidad, cuando estamos en la carrera por alcanzar los objetivos de sostenibilidad impuestos por los limites de nuestro planeta, afloran nuevos conceptos de energía, nuevas tecnologías de producción y, sin embargo, el vapor sigue siendo, pese a su -quizás injusta- ‘mala imagen’, el primero de los fluidos térmicos utilizados en industria. LAURA BRUNO SPIRAX SARCO E l tiempo nos muestra que la mala imagen del vapor como fluido rey solo tiene que ver con su generación histórica, ya que la naturaleza de este fluido per se no es otra que el agua, nuestro mayor recurso, el más compatible con la vida, el más sostenible, el que cíclica e indefinida- mente se regenera en nuestro planeta. Y es en esta carrera por la sostenibilidad donde los sistemas de vapor con una gene- ración limpia pueden ser nuestra mejor op- ción para los procesos térmicos industriales. No podemos obviar en este objetivo la ne- cesidad de cambiar y mejorar los sistemas existentes, provenientes de generaciones que datan del exceso y la abundancia de combustibles fósiles. El vapor, para ser un fluido del futuro, no solo ha de mirar hacia su generación limpia sino hacia su propio “ciclo del agua”, donde nada se desperdicia, ni materia ni energía tal y como ocurre en la propia naturaleza. Los sistemas de vapor actuales han de mi- rarse con ojos críticos, buscando cómo redu- cir al mínimo las ineficiencias de sus distribu- ciones y consumos, para así ‘regenerarse’ con el mínimo aporte energético, es decir, que la energía ‘inyectada’ en el generador de vapor sea lomás cercana posible a la que este fluido deja en nuestros procesos productivos. Esta empresa no es compleja en sí misma, o en teoría, simplemente requiere de una meticulosidad en planteamiento y explota- ción de nuestras instalaciones. En cuanto a cómo alcanzar la máxima efi- ciencia en un sistema de vapor partiendo de una instalación existente, desde mi experien- cia, que es alguna, les diría que lo primero es terminar con el derroche flagrante; reducien- do el primer y más importante paso hacia la eficiencia en un conjunto de acciones clave: cortar, aislar, retornar y recuperar. Cómo y por qué cortamos Las distribuciones de vapor siempre tienen zonas paradas, que no se utilizan durante algún tiempo, y que en cambio están inne- cesariamente calientes. Esperando, consu- miendo y gastando. Cuando tomamos en consideración estas zonas o líneas y buscamos equipos capaces de sectorizar, cerrando de forma estanca y abriendo con seguridad, nos encontramos que nuestro consumo basal de planta dismi- nuye notablemente. Para lograr esto, necesitamos al menos dos aliados: una buena válvula de corte y cono- cimiento sobre nuestras tuberías. El conoci- miento de la instalación es objeto de cada descarbonización y cae 86 ENERGÉTICA XXI · 256 · MAY 26

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