Revista Energética. Abril 2025
condiciones ambientales extremas durante su vida útil. A pesar de la existencia de estas normas, la realidad es que son ampliamente ignoradas en la mayoría de las instalaciones. Los técni- cos no siempre las conocen, los instaladores a menudo no las aplican correctamente y los clientes finales no exigen la documentación que certifique que su sistema cumple con estas normativas. De hecho, el incumpli- miento de estas normas es la norma, no la excepción. ¿Qué pasa en una instalación “normal“ hoy? (Yporqué esto es grave) ¿Qué nos encontramos realmente cuando va- mos a inspeccionar una instalación fotovoltai- ca “normal”? Lo que se supone que debería ser una instalación segura y con un performance ratio adecuado, amenudo está lejos de serlo. Cables mal dimensionados o mal protegidos o mal instalados que pueden generar sobreca- lentamientos o cortocircuitos. En muchas ins- talaciones, el diseño no cumple con las espe- cificaciones de la IEC 60364-7-712, lo que pone en riesgo la integridad del sistema. La mayoría de los sistemas fotovoltaicos pre- sentanproblemasdecircuitoabiertoode fallos de aislamiento porque tanto los conectores DC como su instalación incumplen la IEC 62852, que es la que define los requisitos de seguridad de las conexiones en DC para fotovoltaica. Otro ejemplo con las tomas de tierra sin veri- ficación ni medición de la continuidad ni cum- plimiento de la ITC-BT-18 del REBT. Esta es una de las fallasmás comunes, que compromete la seguridad eléctrica y aumenta el riesgo de cho- ques eléctricos. Cuadros de corriente continua sin proteccio- nes DC ni seccionadores adecuados según IEC 62548-1, lo que impide desconectar de mane- ra segura el sistema en caso de emergencia o mantenimiento. Inversores sinpruebas de configuraciónni va- lidación de protecciones. A menudo, se instala el inversor sin realizar pruebas completas, lo que pone en riesgo la estabilidad del sistema. Ausencia de documentación de puesta en marcha. La norma IEC 62446-1 exige que se documenten todas las pruebas realizadas, pero esta práctica no se sigue en la mayoría de los casos. Sin un informe detallado, no se puede comprobar si el sistema está operando dentro de las especificaciones de diseño. Estos son sólo algunos de los ejemplos que vemos en las auditorías fotovoltaicas que realizamos a los sistemas fotovoltaicos con problemas y que habrían sido muy fácilmen- te evitados con el correcto conocimiento de los estándares y su aplicación. Las consecuencias reales (no teóricas) El incumplimiento de los estándares IEC tie- ne consecuencias mucho más graves de lo que muchos piensan. Se tiende a decir que las instalaciones fotovoltaicas no necesitan un gran mantenimiento porque no consta de partes móviles (excepto aquellas que llevan seguidores) pero esto no quiere decir que sean del todo seguras. Por ejemplo, sin las pruebas adecuadas de aislamiento o sin las protecciones ne- cesarias, el sistema está en riesgo de gene- rar arcos eléctricos o cortocircuitos, lo que podría desencadenar un incendio que no tiene que acabar en tragedia, un combiner box o un inversor ardiendo también es un accidente que afecta a la credibilidad del sistema. Otra consecuencia “silenciosa” son las pér- didas de producción. Un sistema fotovoltai- co que no cumple con las especificaciones puede generar menos energía de la que de- bería, sin que el propietario se dé cuenta. A largo plazo, esto puede suponer una pérdida significativa de producción y un rendimiento por debajo de las expectativas. Otra cosa que observamos en aquellos sistemas en los que no se ha realizado una correcta puesta en marcha y verificación es que hay módulos con daños que han esta- do operando poniendo en riesgo a la propia instalación además de estar provocando una bajada de rendimiento general en la producción. Por otro lado, aunque esto no se tenga en cuenta en primera instancia por ingenieros, montadores y propietarios, es importante destacar que los fabricantes de paneles y componentes suelen exigir que las instala- ciones se realicen según ciertos estándares para que las garantías sean válidas. Sin la documentación adecuada que lo certifique, las garantías pueden ser anuladas. Todo el mundo entiende que una instala- ción FV mal hecha requerirá un mayor nú- mero de intervenciones correctivas, lo que aumentará los costes de mantenimiento y reparación a lo largo del tiempo, sin embar- go, esto no parece ser motivación suficiente para hacer cumplir unos estándares que ase- guren una calidad y fiabilidad mínima. ¿Qué podemos (y debemos) hacer? Lo ideal sería que por parte de un Gobierno o de las administraciones responsables, se publicara un reglamento de obligado cumplimiento que reuniera algunos de los estándares IEC que, por ejemplo, definen los requisitos de diseño, revisión y man- tenimiento de instalaciones fotovoltaicas. Ahora bien, mientras esto llega, quizás la solución a este problema pasa por crear una cultura de calidad técnica en todo el sector. Aquí presento algunas acciones concretas que las empresas implicadas pueden co- menzar a implementar: • Aplicar la norma IEC 62446-1 como un re- quisito básico para todas las instalaciones, asegurando que se realicen las pruebas y se entregue toda la documentación de puesta enmarcha. • Formar a los instaladores en los requisitos técnicos de la IEC y garantizar que tengan las competencias necesarias para cumplir con los estándares. • Formar a las ingenierías y responsables de firma en el dimensionamiento y diseños de los sistemas fotovoltaicos según IEC 60364-7-712, IEC 62548-1 e IEC TS 62738. • Fomentar la trazabilidad técnica: cada ins- talación debe contar con un informe de pruebas, mediciones y verificaciones. El cliente debe tener acceso a esa informa- ción. • Auditorías independientes: realizar audito- rías externas para verificar la conformidad con los estándares IEC antes de la entrega del sistema más allá de la revisión que la OCA hace del cumplimiento del REBT. • Reforzar la figura del técnico responsable, asegurando que cada proyecto tenga un responsable técnico que asuma la respon- sabilidad del cumplimiento normativo. En definitiva, el sector fotovoltaico se en- frenta a una encrucijada. Debe comenzar a tomarse en serio la calidad y la seguridad por parte de la Administración y por parte de las empresas del sector, de lo contrario o se seguirán instalando sistemas que no cumplen con los estándares, poniendo en riesgo la confianza de los clientes y la via- bilidad a largo plazo de la industria. Es algo que ya estamos viendo con las compañías de seguros, algunas imponiendo sus pro- pios requisitos, otras, incluso, aconsejando a sus clientes no instalar sistemas fotovol- taicos ◉ fotovoltaica i+d 51 ENERGÉTICA XXI · 245 · ABR 25
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