Revista Energética - abril 2020
DIÉSEL & GAS Los grupos electrógenos, amigos invisibles de hospitales y laboratorios en tiempos de coronavirus Los cortes en el suministro de la red eléctrica, por todos conocidos como ‘apagones’, entrañan importantes riesgos en cualquier ámbito de aplicación. Las consecuencias de la falta de energía eléctrica en hospitales pueden ser irreversiblemente trágicas: equipos de cirugía, quirófanos, laboratorios o los respiradores, de los que tanto hablamos estos días, dejarían de funcionar hasta que la red eléctrica se restableciese. Y es ahí donde los grupos electrógenos entran en juego. Para que todo siga funcionando sin que nadie note nada Los generadores eléctricos son equipos de emergencia que permanecen en la som- bra, ‘vigilando’ que no se produzcan cor- tes, fallos o interrupciones en la red. Así, ésta se monitoriza de forma constante, y si se detecta cualquier carencia o anomalía, el equipo se pone en funcionamiento de manera automática. Los cuadros de con- mutación, con los que se equipan estas instalaciones, permiten cortar el paso de corriente del generador cuando la red se restablece y viceversa. Aunque el compromiso de todas estas instalaciones siempre ha sido máximo, la COVID-19 ha hecho que centremos nues- tra mirada en el ámbito sanitario, donde las UCI y los centros hospitalarios sufren una presión sin precedentes. Instalaciones que operan a pleno rendimiento y que ne- cesitan aliados invisibles que garanticen su funcionamiento cuando no está permitido fallar. Entre estos aliados se encuentran los grupos electrógenos. Cuando no está permitido fallar Los grupos electrógenos pueden ofrecer distintos niveles de respuesta en función del compromiso de la aplicación de des- tino. Así, los generadores equipados con módulos de sincronismo son además ca- paces de vencer el ‘segundo cero’, es de- cir, evitan la interrupción del suministro eléctrico tras el restablecimiento de la red eléctrica. En cualquiera de los casos, los genera- dores deben ofrecer un máximo nivel de fiabilidad, que nos permita confiar en que el grupo electrógeno se pondrá en funcio- namiento, si así se requiere. Para poder contar con las máximas garantías, resulta imprescindible hacer uso de componen- tes mecánicos, eléctricos y electrónicos de máxima calidad y que se encuentren abalados por fabricantes de reconocido prestigio. Esto debe ir acompañado de un riguroso control de calidad en el proceso productivo y test de pruebas de rendi- miento y funcionamiento de la máquina. Estas garantías sólo las podrá ofrecer un fabricante que cuente con experiencia contrastada en instalaciones de estas ca- racterísticas y cuyos productos y servicios se encuentren evaluados y certificados conforme a normas de calidad, como es el caso de la conocida ISO 9001. Dagartech ha diseñado y desarrollado numerosos proyectos a medida en el sec- tor de la salud, acompañados de servicios de mantenimiento predictivo y preventivo. Entre ellos se encuentra el realizado para el Hospital San Eloy de Barakaldo, con el que se garantiza el suministro de uno de los centros hospitalarios comarcales de re- ferencia del País Vasco, o el recientemente completado en el Laboratorio de Bioquími- ca Clínica del Hospital General Universita- rio Gregorio Marañón, en Madrid. PROYECTO 1 Un grupo electrógeno Dagartech de 600 kVA garantiza el suministro de energía del Hospital San Eloy de Barakaldo San Eloy es el centro hospitalario comar- cal de referencia para las poblaciones de Imagen del Hospital San Eloy de Barakaldo, donde se encuentra instalado un generador Dagartech de 650 kVA para funcionamiento en emergencia. Autor: Mikel Arrazola. 34 energética XXI · 195 · ABR 20
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy OTAxNDYw