Revista Energética - abril 2020

TRANSMISIÓN Y DISTRIBUCIÓN obligatorias para cualquier equipo eléctrico. En todo caso, son totalmente recomenda- das ya que muchos de los daños que sufre el personal técnico (quemaduras, trauma- tismos y en ocasiones heridas mortales) podrían evitarse si los cuadros eléctricos incorporaran estos elementos de seguridad. Nivel de seguridad 2.- Monitorizar y alertar Uno de los indicadores principales de que algo no está funcionando bien en un cua- dro eléctrico es la temperatura, tanto en las conexiones principales como la tem- peratura ambiente dentro de cuadro. Una disipación térmica fuera de los rangos permitidos está señalando un problema de sobreconsumo o sobreintensidad en la instalación. El estrés mecánico que pue- den sufrir tanto las protecciones eléctricas como el conductor o cable de la instala- ción puede derivar en un incendio, ponien- do en riesgo la seguridad de las personas, la de los propios equipos y la continuidad del suministro. Para abordar esta problemática, sería muy recomendable disponer de sensores de temperatura tanto en los “puntos ca- lientes” del cuadro eléctrico, entendiendo las conexiones principales entre embarra- do general y los interruptores principales, como en interruptores secundarios más otros sensores repartidos a lo largo del cuadro. Los primeros nos alertan ante una sobreintensidad incipiente en los circuitos de la instalación; los segundos nos dan valores de temperatura medios del interior de las envolventes, pudiendo discriminar, así, si estamos ante un problema aislado de alguno de los circuitos o si es algo ge- neralizado en todo el cuadro o instalación. Este tipo de sensores transmiten sus da- tos vía radio y son recogidos mediante un receptor central, pudiendo definir alertas que permiten al personal técnico evaluar y actuar antes de que se produzcan daños irreparables en la instalación. En esta se- gunda fase no esperamos a que el daño ocurra, sino que, mediante el análisis de los datos, se actúa en el equipo eléctrico de forma preventiva. Nivel de seguridad 3.- Detectar y extinguir En un estadio superior, catalogado ya como el nivel máximo de seguridad ante arcos eléctricos, se englobarían los sis- temas que son capaces de detectar ese principio de ‘chispa’ y actúan en una fase muy temprana del cortocircuito para así extinguirlo. Estos dispositivos, a través de sensores fotosensibles, se distribuyen a lo largo de los embarrados principales del cuadro eléctrico y en el momento que de- tectan los primeros fotones de luz lanzan una señal de alerta a la unidad central de gestión. En ese momento, se activan los resortes que hacen disparar el interruptor principal que, en conjunto con unidades de ‘enfriada’ que absorben esa energía ini- cial, logran frenar el cortocircuito en barras y mantener a salvo tanto los dispositivos eléctricos como al personal técnico que pudiera estar haciendo labores de mante- nimiento cerca. Los cuadros eléctricos que equipan es- tos sistemas normalmente están diseña- dos para que una parte del cuadro sigua ‘energizado’, de modo que un segundo interruptor principal se cierra para ali- mentar a las cargas definidas como vitales mientras se supervisa y rearma el interrup- tor principal que se disparó inicialmente. En definitiva, seguridad para el personal técnico, continuidad de suministro eléc- trico y resiliencia de los cuadros eléctri- cos son los grandes beneficios que estas tecnologías de prestaciones superiores aportan en las instalaciones donde son usadas. Cada vez más, las diferentes industrias y actividades comerciales requieren de un suministro eléctrico continuado y sin ningún tipo de interrupciones debido a procesos más complejos, disponibilidad y producción 24/7, como la banca, comer- cio electrónico o CPD, todos ellos sectores donde cualquier parada inesperada repre- senta millones de pérdidas. La reposición de un cuadro eléctrico ge- neral que haya sido dañado debido a un cortocircuito o explosión interna puede demorarse varias semanas hasta que vuel- va a estar instalado y en funcionamiento. Muchos son los sectores que, teniendo estos escenarios contemplados en sus pro- tocolos de seguridad, adoptan este tipo de medidas que claramente se sitúan por encima de los estándares habituales. Tanto la seguridad del personal técnico como la continuidad del suministro eléctrico que- dan garantizadas en todo momento Cada vez más, las diferentes industrias y actividades comerciales requieren de un suministro eléctrico continuado y sin ningún tipo de interrupciones debido a procesos más complejos, disponibilidad y producción 24/7 71 energética XXI · 195 · ABR 20

RkJQdWJsaXNoZXIy OTAxNDYw