Revista Energética - abril 2020

TRANSMISIÓN Y DISTRIBUCIÓN Cómo garantizar la continuidad eléctrica y la resiliencia en los cuadros eléctricos de baja tensión Uno de los principales retos a los que se enfrenta el sector productivo, sea cual sea su actividad, es especialmente el de disponer de un suministro eléctrico sin interrupciones. Máxime cuando cada vez hay menos estacionalidad y el auge del comercio electrónico ha provocado que cualquier empresa tenga que estar disponible en todo momento y lugar. JOSÉ ANTONIO AFONSO RESPONSABLE DEL SEGMENTO COMMERCIAL BUILDING EN EATON IBERIA D e nada sirve invertir todos los re- cursos disponibles en implemen- tar una instalación y en poner en marcha un negocio, si no se contemplan y se tienen en cuenta todos los escenarios que harían interrumpir el suministro eléc- trico. Es por ello que, en la actualidad, se han desarrollado todo tipo de tecnologías y soluciones que confieren a los cuadros eléctricos, tanto a los elementos de pro- tección como al conjunto del sistema (en- volvente + componentes), un alto nivel de robustez y de seguridad tanto para el personal técnico como para garantizar la continuidad del suministro eléctrico acor- des con las demandas actuales. Centrándonos en la fuente de suministro principal de cualquier infraestructura, los cuadros eléctricos, ese punto de entrada del suministro eléctrico, vemos que cual- quier anomalía y/o variable no contempla- da puede resultar fatal para el resto de la instalación. Estos equipos principales dis- tribuyen el total de la potencia contratada y, en muchas ocasiones, hay una gran can- tidad de energía circulando por los dife- rentes circuitos eléctricos y ramificaciones de la instalación. Cualquier incidencia en estos equipos por sobreconsumo, cortocircuito o fallos en el cableado y/o en la carga harán que la energía liberada en el cuadro eléctrico, que suele darse en forma de explosión, pueda generar tanto daños personales como la propia inutilización de los sistemas de pro- tección eléctrica, provocando la interrup- ción inmediata en el suministro de energía. Cortocircuitos Uno de los fenómenos más devastadores es el producido por los cortocircuitos don- de varios conductores entran en contacto entre ellos, perdiendo parcial o totalmente la resistencia eléctrica, de tal manera que se origina un aumento muy brusco de la corriente. Los arcos eléctricos, que se ge- neran entre ambos conductores, tienen mucho que ver en el devenir de ese futuro cortocircuito y es por ello que, si neutrali- zamos ese principio de arco, estamos erra- dicando el problema. El arco eléctrico, también llamado arco voltaico, es el fenómeno eléctrico que se produce entre dos electrodos sometidos a un diferencial de potencial por el cual se da el contacto entre ambos conductores mediante la atmósfera gaseosa que los ro- dea. Dicho arco hace que la corriente que circula por los circuitos eléctricos encuen- tre una vía con muy poca resistencia, de manera que, en milisegundos, se ocasiona un pico de corriente eléctrica que puede llegar a destruir los equipos cercanos. Niveles de seguridad para los cuadros eléctricos Existen diferentes métodos o estrategias para actuar y prevenir este tipo de ame- nazas. Establecer varios niveles de segu- ridad para los cuadros eléctricos según la aplicación o tipología del mismo puede ser un camino. A continuación, se repasan va- rias tecnologías divididas en 3 categorías principales. Nivel de Seguridad 1.- Elementos pasivos En una primera fase, los cuadros eléctricos pueden disponer de varios elementos pasi- vos que, si bien no anularán el cortocircui- to o arco eléctrico, sí que podrán mitigar los efectos, principalmente los daños que podría llegar a sufrir el personal técnico y de mantenimiento que se encontrara cerca del equipo. Si los interruptores generales de estos cuadros, que normalmente serán bastido- res abiertos por el calibre y potencia que tienen que soportar, incorporan funciones de disparo ultrarrápido y las envolventes están diseñadas con compuertas superio- res para evacuación de gases, se puede conseguir reducir de forma considerable los daños producidos. Este tipo de medidas, llamadas pasivas o de protección personal, tendrían que ser 70 energética XXI · 195 · ABR 20

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