Energetica. Edición de diciembre 2020
BALANCE 2020 Y PERSPECTIVAS 2021 hacia el único vector energético susceptible de sustentarse únicamente en fuentes eco- lógicamente neutras: el vector eléctrico. Por este motivo, en mayo pasado AFBEL presentó al Gobierno una propuesta de 18 medidas que podrían incentivar la inversión en el tejido eléctrico español, ya que este posee el potencial de generar empleo alta- mente cualificado y de calidad y sustentar el crecimiento económico mejorando el mix energético hacia la descarbonización, sin renunciar a los altos estándares de calidad de servicio a los que los consumidores espa- ñoles estamos acostumbrados. Entre las medidas específicas para el en- tramado eléctrico español (integrado por operadores de transporte y distribución, proveedores de tecnología de red y toda su cadena de valor y proveedores de solucio- nes y sistemas inteligentes), destacaba la aprobación de la Ley de Cambio Climático. Por ello, la tramitación cada vez más ur- gente de la aprobación de dicha Ley traerá consigo la reactivación de sectores de alto valor añadido con contenido nacional, a la vez que impulsará la electrificación de la economía con la consiguiente necesidad de inversión en el refuerzo y digitalización de la infraestructura eléctrica. La segunda medida específica más rele- vante es el aumento de al menos un 30% del límite regulado para la inversión en ac- tivos de distribución para así poder gestio- nar un alto grado de integración de fuentes renovables embebidas en todos sus niveles de tensión, al tiempo que soportar las solici- tudes de nuevos consumos y servicios como recarga inteligente de vehículos, servicios de flexibilidad, agregación y gestión de la demanda. Un tercer grupo de medidas propuestas por AFBEL lo constituyen la agilización y reducción de plazos del proceso adminis- trativo para la instalación de nuevas instala- ciones eólicas y fotovoltaicas, así como para la instalación de puntos de acceso público de recarga del vehículo eléctrico. Otras me- didas que entran en este apartado son la promoción de la renovación del parque de sistemas de alimentación ininterrumpida, atenuación responsable del término poten- cia en puntos de carga rápida del vehículo eléctrico y extremar los mecanismos de vi- gilancia de mercado para garantizar la le- gislación vigente en cuanto a Eco diseño, Modelo de Uso, etc. Ninguna de todas estas medidas propues- tas implica coste alguno para las adminis- traciones públicas. En cuanto a medidas que requieren inver- sión pública, destacan un plan para renovar transformadores de más de 25 años por maquinas más eficientes de última gene- ración, ayudas fiscales para la exportación de productos fabricados en España; así como incentivos a los programas de I+D+i relacionados con la potenciación de ener- gía segura, limpia y eficiente y la movilidad sostenible. Nuevas iniciativas de empresas tractoras que arrastren hacia la nueva economía verde El próximo año 2021 llega con nuevas in- certidumbres y en un momento de crisis global sin precedentes. La industria espa- ñola de bienes de equipo eléctrico sigue exhibiendo un fuerte efecto tractor sobre su cadena de valor nacional y la economía local, dada su elevada inversión en I+D, casi dos veces superior respecto a la media de la industria manufacturera, especialmente en sectores estratégicos en un futuro cada vez más digital y eléctrico. Relanzar y preparar a la industria y a la sociedad para la nueva economía mundial, más sostenible, digital, eficiente y resiliente, es primordial ante la severidad de la crisis económica provocada por la pandemia. Por este motivo, los fabricantes agrupados en AFBEL proponen una oportunidad indus- trial real para el relanzamiento de la eco- nomía en la era posCOVID y demandan un marco regulatorio ambicioso y adecuado al momento que estamos viviendo que sea capaz de facilitar la transición energética. La industria española del sector dispone del conocimiento, de la tecnología y de la cadena de valor nacional para realizar di- cha transformación energética, económica y social contribuyendo a la lucha contra el cambio climático. La cadena de valor na- cional asociada representa, en tecnología y productos, más del 65% de las inversiones en renovables y del 90% del de las redes. Antes de la irrupción de la COVID-19 se calculaba una inversión en redes en Espa- ña de entre 38.000 y 46.000 millones de euros hasta 2030 mientras que la genera- ción renovable traería consigo inversiones adicionales cercanas a los 7.000 millones de euros en equipos eléctricos por la des- carbonización, la modernización y digitali- zación. Según estas cifras, la comercializa- ción de equipos eléctricos derivados de las inversiones en redes y nueva generación renovable pasaría de 25.000 millones de euros a 32.000 millones según el estudio realizado por Monitor Deloitte para AFBEL. También es necesario destacar que este sector se ha enfrentado a una bajada de la rentabilidad y competitividad ya que sus precios se han mantenido estables pese a la bajada de productividad y al incremento de las medidas de seguridad impuestas por la pandemia. Por otra parte, las extraordi- narias inversiones en logística y, en parale- lo, la volatilidad del precio de las materias primas ha provocado un aumento conside- rable de los costes en un sector de márge- nes ajustados. El paso de proyectos pilotos a desplie- gues masivos de la tecnología de red con- tribuirá decisivamente no sólo a la recupe- ración de este sector sino también de la economía y de nuestro tejido productivo. Hay que destacar que la industria española de bienes de equipo tiene un fuerte com- ponente exportador que comparte lideraz- go internacional con sus homólogos de los países tractores de Europa. Como ante cualquier crisis, la recupe- ración económica sólo puede venir con inversiones masivas para proteger y crear empleos cualificados y de calidad apoyan- do a todas las regiones sin excepción, a sus empresas y sub-sectores. Los fabricantes de bienes de equipos eléctricos de media y alta tensión se encuentran en disposición de afrontar la recuperación con la capaci- tación y solvencia suficientes para contri- buir a aliviar los efectos negativos que la pandemia sigue ocasionando en nuestra economía. En definitiva, el avance hacia descarboni- zación global, alcanzando los objetivos de 2030 y 2050 y consiguiendo los niveles más altos de eficiencia energética, podrá ser una realidad si, y solo si, se incorpora una mayor penetración del vector energético eléctrico, con la integración de más renovables y la ne- cesaria adaptación de las redes en inteligen- cia y resiliencia. La electrificación de los usos finales beneficia a los ciudadanos y al tejido industrial español contribuyendo además a la mejora de la calidad del aire en nuestros municipios asegurando un futuro más soste- nible a las generaciones venideras 81 energética XXI · 192 · DIC 19
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