Energetica 213 enero febrero 2022

Biocombustibles, una forma de obtener beneficios a partir de los residuos Los biocombustibles elaborados a partir de residuos se están imponiendo en todo el mundo, y no es de extrañar: ayudan a reducir el uso de combustibles fósiles y, al mismo tiempo, son una fuente de beneficios. ALFA LAVAL U n refrán del Norte de Inglaterra dice algo así como “donde hay resi- duos, hay ganancias”. Lo que viene a decir que don- de hay deshechos, hay oportu- nidades de negocio. Y nunca ha sido tan cierto como hoy, que es posible convertir los residuos in- dustriales y domésticos en com- bustibles sostenibles con bajas emisiones de carbono. Lo que antes era un coste para la indus- tria y la sociedad, ahora es una fuente de ingresos. Quizá sea la solución definitiva para todos: tomar los pro- ductos de desecho que son un lastre desde el punto de vista ambiental y económico, y transformarlos en combustible en un mundo cada vez más hambriento de energía, pero con mayor conciencia ecológica. Biogás producido a partir de residuos de matadero, alcohol incautado por los fun- cionarios de aduanas en Suecia, biodiésel elaborado con aceite de cocina usado de los restaurantes de Estados Unidos, bioetanol obtenido de residuos agrícolas en China... la industria de los combustibles a partir de residuos se perfila como una solución a la dependencia de los combustibles fósiles. Alfa Laval contribuye a la producción de biodiésel con soluciones estandarizadas a pequeña escala y personalizadas para la producción industrial a gran escala. Las solu- ciones de Alfa Laval están diseñadas especí- ficamente para la producción de biodiésel y combinan alto rendimiento, alta producción y bajo consumo de recursos, centrándose en ahorrar energía. Tomas Kåberger, director general de la Agencia Sueca de Energía, antiguo directivo de la industria de la bioenergía y profesor del instituto medioambiental de la Universidad de Lund (Suecia), afirma que “todos los re- siduos de biomasa pueden aprovecharse con fines energéticos. Los residuos de la sil- vicultura, de la agricultura y de otras fuentes tienen potencial energético para cubrir entre una cuarta parte y lamitad de la demanda de energía, pero a veces el coste de utilización es demasiado alto. Sin embargo, el aumento del precio del petróleo ha multiplicado su potencial económico... y más rápidamente de lo que la gente se ha dado cuenta”. Se calcula que la humanidad genera unos 4 billones de toneladas de residuos al año, por lo que además de ser una interesante fuente de energía tiene una ventaja clara: reduce el uso de combustibles fósiles y, por tanto, las emisiones de gases de efecto invernadero. El biogás y el etanol de segunda generación ofrecen un beneficio más: al descomponer- se, los residuos orgánicos generan metano, que es un gas de efecto invernadero 20 ve- ces más potente que el CO 2 . Pero si se utiliza para fabricar etanol de segunda generación, ese metano nunca se libera y además permi- te obtener biogás. “Reducir las emisiones de metano puede ser tan importante como sus- tituir los combustibles fósiles en los motores de combustión”, afirma Kåberger. La amplia gama de productos de Alfa Laval abarca soluciones térmicas y de separación inte- grales para el pretratamiento, la transesterificación, el lavado, el secado, la recuperación de meta- nol y la purificación de glicerina. Los intercambiadores de calor de placas, los soldados y semisolda- dos, las separadoras de alta velo- cidad y las mezcladoras de Alfa Laval se utilizan en las distintas fases del proceso para obtener un biodiesel de alta calidad. La mayoría de las empresas ac- tuales tienen muy en cuenta la cuestión económica, y también en este aspecto los biocombustibles gene- rados a partir de residuos son una realidad en el presente. Kåberger continúa: “No tie- nen los costes tradicionales de gestión de residuos y permiten obtener un producto de valor añadido. Actualmente existen oportu- nidades muy rentables que no había cuan- do se analizaron estos recursos hace cinco o diez años, cuando el precio del petróleo era más bajo. Y hay más oportunidades de mer- cado que aún están por descubrir”. En la actualidad, los líderes mundiales en el desarrollo y uso de biocombustibles son Brasil, Estados Unidos, Francia, Suecia y Alemania, aunque China se está convir- tiendo en una potencia importante gracias a empresas como China Clean Energy, que cada vez produce más biodiésel a partir de aceite de cocina reciclado y de otros aceites alimentarios residuales en 100.000 tonela- das al año. Otro pionero en la industria del combustible a partir de residuos es el ejér- cito estadounidense, que tiene varios pro- yectos en marcha para fabricar combustible de aviones a partir de pulpa de madera y residuos agrícolas. Una prueba más del potencial de mercado de los biocombustibles a partir de los resi- COGENERACIÓN CON COMBUSTIBLES RENOVABLES 78 ENERGÉTICA XXI · 213 · ENE/FEB 22

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