Energetica 213 enero febrero 2022

duos es el interés de las grandes empresas, como los gigantes del petróleo como Shell, BP y Chevron. British Airways invertirá en una planta que convertirá 500.000 toneladas de residuos orgánicos en 73 millones de li- tros de combustible de aviones al año. Alfa Laval adquirió hace un tiempo la compañía Ageratec, empresa especializada en equipos de producción de biocombustibles y fabri- cante de procesadores de biodiésel, que está dando mucho que hablar. Según Kåberger, “algunas pequeñas ‘start- ups’ son fuertes desde el punto de vista tecnológico, pero débiles en la comerciali- zación y el escalado de la producción. Les vendría muy bien unirse a grandes empre- sas consolidadas”. Gert Ternström, director de marketing de biocombustibles de Alfa Laval, afirma que el desarrollo tecnológico ha contribuido a crear una situación en la que los biocombustibles fabricados a partir de residuos pueden competir con combus- tibles fósiles en condiciones cada vez más equitativas. “Fabricar gasóleo a partir de grasa animal es más difícil que hacerlo a partir de aceite vegetal crudo, pero el cos- te de producción es mucho menor. Ahora, el negocio de los biocombustibles está en una fase más madura, ya que existe una in- fraestructura. Fabricar combustible a partir de residuos es algo lógico hoy en día, pero hace años no había incentivos para llevarlo a cabo”, comenta. Kåberger pronostica que el mercado de combustibles a partir de residuos crecerá rá- pidamente en poco tiempo: “Estas empresas [las fabricantes de combustible a partir de residuos] están creciendo desde una escala muy pequeña; tardarán bastante en conse- guir una cuota de mercado importante por- que el mercado de los combustibles fósiles es enorme. Pero a la larga se convertirán en un pilar esencial de la industria de los com- bustibles para automóviles puesto que las reservas de petróleo son limitadas mientras que los biocombustibles, no”. Los grandes avances técnicos necesarios para la expansión de los biocombustibles a partir de residuos ya son una realidad. Según Kåberger, “hay oportunidades para mejorar levemente el rendimiento y reducir costes, pero no creo que encontremos una solución perfecta que lo haga más compe- titivo”. Hay menos obstáculos políticos para la expansión de los biocombustibles fabri- cados a partir de residuos. Por ejemplo, la directiva de biocombustibles de la Unión Europea obligaba a los Estados miembros a incluir un 10% de biocombustibles en los combustibles fósiles para automoción en 2020. Kåberger cree que “el mayor escollo es que muy poca gente es consciente de las oportunidades tecnológicas y económicas. Los residuos siempre han sido residuos, y pocos son capaces de darse cuenta de que pueden transformarse en combustibles de automóviles a un coste razonablemente bajo. Con ello se reducirían los costes eco- nómicos y medioambientales de su mani- pulación y, al mismo tiempo, se obtendría una nueva fuente de ingresos” ◉ COGENERACIÓN CON COMBUSTIBLES RENOVABLES 79 ENERGÉTICA XXI · 213 · ENE/FEB 22 USTED PUEDE HACER QUE SU EMPRESA DESTAQUE Llámenos al 91 6308591 o escríbanos a ala@energetica21.com

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