Revista Energética. Marzo 2023

En muchos de los espacios y edificios en los que se empieza a concentrar un elevado nú- mero de vehículos que deberán ser cargados en período corto de tiempo, la infraestructura eléctrica disponible está dimensionada para las necesidades básicas y no para esta nueva demanda. Hasta ahora, la opción generaliza- da ha sido la de instalar dispositivos y aplica- ciones con capacidad demodulación dinámi- ca de la recarga, de manera que tan solo se dedica la potencia residual del edificio que es repartida entre los vehículos solicitantes del servicio. Pero, ¿qué pasa cuando la potencia dispo- nible en las horas de recarga es insuficiente? Una solución para facilitar este reto es la in- corporación de un sistema de acumulación de energía que puede o no estar asociado a alguna capacidad de autogeneración de energía en el propio espacio. De esta mane- ra, la energía acumulada en horas de poten- cia disponible, a lo largo de la noche o en las horas de mayor radiación solar, puede ser empleada en repotenciar el sistema y poder asegurar la recarga de los vehículos. Pongamos un ejemplo en un aparcamiento de una empresa. Si consideramos una poten- cia de recarga de 3,6 kW para cada vehículo, y un consumo de 15 kWh por cada sesión, suficientes para cubrir 100 km de desplaza- miento, podemos imaginar que, si el número de vehículos alcanza una veintena, nos en- frentamos a un incremento de la demanda de 72 kW, durante unas 5 horas y 300 kWh de consumo extra. Si disponemos de una reser- va de potencia para recarga de 15 kW de red, podemos disponer de un volumen de energía diaria de 360 kWh, para esta aplicación, un sistema equipado con 308 kWh de capacidad y 75 kVA de capacidad de descarga, como la que puede dar el modelo BAS-S154 de Circu- tor powered by Intilion sería suficiente para poder asegurar el servicio sin necesidad de modificar la infraestructura existente. Pero sin duda alguna, es en la recarga de rápida en la que la acumulación de energía va a tener un papel más importante. Si aten- demos a la planificación de nuevos puntos de recarga que definen las directivas europeas, que fijan la obligatoriedad de disponer, para 2026, de puntos de recarga rápida a una dis- tancia no mayor a 60 km a lo largo y ancho de la geografía, se entiende la necesidad de disponer de potencia instantánea en lugares desprovistos, en la actualidad de líneas eléc- tricas suficientes. Pongamos un nuevo ejemplo. Si deseamos instalar dos puntos de recarga de 150 kW en una estación de servicio alimentada por una línea eléctrica con capacidad para tan solo 50 kW, el primer paso que debemos abordar es entender la curva de carga de los vehícu- los eléctricos que actualmente circulan por nuestras carreteras y evaluar el número de vehículos que diariamente solicitarán ser recargados. Lamayoría de los turismos que se comercia- lizan en nuestro país presentan una demanda máxima de potencia de recarga rápida, en corriente continua, alrededor de los 100 kW y tienen un descenso por debajo de esta cota cuando su batería supera el 50%de estado de carga (SoC). Suponiendo que, en los próximos años, la mayoría de las sesiones de carga rápida, en ruta, se realicen entre el 20 y el 80% de la ca- pacidad de las baterías y dando a éstas una capacidad media de 60 kWh, deberíamos prever sesiones de unos 40 a 50 kWh de ca- pacidad con una duración media de unos 30 minutos, de los que, aproximadamente, lami- tad se realizan a niveles de potencia cercanos a los 100 kW y el resto, claramente por debajo, debido a las consignas de reducción emitidas por el sistema de gestión de la batería del pro- pio vehículo. Si hacemos una previsión equivalente a 20 sesiones de carga por día y cargador tendre- mos una necesidad energética del orden de 2 MWh. En este caso la acometida podría aportar un máximo de 1,2 MWh, por lo que estos pun- tos deberían tener un aporte de generación local, a través, por ejemplo, de una pérgola de aparcamiento fotovoltaica o una planta solar de autoconsumo, de 200 kWp y un sistema de almacenamiento con una potencia de carga/ descarga de 300 kVA y una capacidad de acu- mulación de al menos 900 kWh. Esta combinación de recarga rápida asisti- da en potencia por sistemas de acumulación con baterías de litio está siendo ya adoptada como obligatoria por los países europeos con mayor volumen de ventas de vehículos eléc- tricos, como Reino Unido. Si además de la acumulación de energía para poder gestionar la potencia asociamos la generación local mediante energías reno- vables, no sólo se solventa el problema de la restricción de potencia, sino que además se dota de un nivel de superior de sostenibilidad y estabilidad al sistema, pudiendo llegar al extremo de tener infraestructura de recarga totalmente aislada de la red en aquellos em- plazamientos en los que por coste y/o capaci- dad del sistema no sea posible conseguir un punto de acceso. Para este tipo de soluciones, Circutor, en alianza con la empresa alemana Intilion, ofre- ce soluciones de acumulación con capacidad para asistir tanto a los edificios en los que se instala una serie numerosa de puntos de re- carga de flota como para los puntos de recar- ga rápida que se están desplegando por todo el territorio en combinación, siempre que sea posible con las pérgolas fotovoltaicas que ya venía ofreciendo desde hace unos años ◉ 59 ENERGÉTICA XXI · 224 · MAR 23

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