Revista Energética. Marzo 2023
ubicaríamos las placas solares. En función de nuestro diseño (sobre todo si las placas solares están muy cerca de las turbinas) de- bemos evaluar dos impactos que, aunque pequeños, no podemos despreciar a la hora de estimar el P50 de nuestro proyecto híbri- do. Las turbinas (esencialmente las torres, puesto que el impacto de las palas es des- preciable) harán cierto sombreado sobre los paneles que habrá que estimar para calcular la pérdida correspondiente. Una segunda afectación, aunque menor, es el posible efecto de los paneles sobre la rugosidad del terreno y el consiguiente impacto sobre el recurso eólico (en general aumentando la turbulencia). Si el impacto del sombreado es pequeño, el impacto en recurso es des- preciable en la mayoría de casos, especial- mente teniendo en cuanta la cada vez mayor altura de buje de las turbinas. Una vez estimada la producción solar y eólica (debemos tener la producción anual horaria estimada) deberemos estimar la pro- ducción neta del proyecto de forma conjun- ta. Aquí recordar de nuevo el curtailment que debemos aplicar y también la degradación de las placas, que hará disminuir año a año a producción de la planta fotooltaica. Esta pérdida del conjunto por degradación pue- de ser compensada, al menos parcialmente, disminuyendo el curtailment. Todo esto hay que calcularlo con el máximo detalle. Por último, hemos de tener en cuenta el portfolio benefit. Para los que no conozcan este concepto, es algo sencillo. Como todo el mundo sabe, las estimaciones de pro- ducción tienen siempre una incertidumbre asociada. Estos parámetros son clave para la estructura del financiamiento. En un pro- yecto híbrido vamos a tener también una in- certidumbre asociada a cada tecnología así como al combinado. Sin embargo, el hecho de combinar dos tecnologías nos puede re- sultar beneficioso a nivel de incertidumbre. El motivo es que la probabilidad que un año sea malo en producción eólica y a la vez sea malo en producción solar es más baja que el mismo efecto en una sola tecnología. De esta forma las incertidumbres van a com- pensarse de la misma manera que se com- pensan cuando se analizan varios proyectos con la misma tecnología alejados entre sí y con características climáticas distintas. Así pues, se nos abren un montón de posi- bilidades con los proyectos híbridos, a la vez que una serie de retos técnicos asociados que, como toda nueva tecnología, se irán su- perando a lo largo del tiempo ◉ Figura 2. eólica 69 ENERGÉTICA XXI · 224 · MAR 23
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