Energética XXI. Abril 2024

Y COMUNIDADES ENERGÉTICAS Cercanas y participativas: las comunidades energéticas generan empleo e inversiones Las comunidades energéticas representan un cambio transformador en el paradigma energético actual, ayudando a ciudadanos, PYMES y entidades locales en la transición hacia una matriz más sostenible. Al facilitar la participación colectiva en la generación y gestión de energía renovable, no solo se promueve la justicia energética y se reducen las emisiones, sino que también se fomenta la creación de empleo verde y se fortalece la resiliencia comunitaria. ESCAN L as comunidades energéticas facilitan acciones energéticas colectivas, y aumentan la inversión pública y pri- vada en la transición energética, con la par- ticipación activa de los ciudadanos, PYMES y entidades locales. Son un medio eficaz que involucra a los ciudadanos y les hace partí- cipes de un nuevo modelo energético, más distribuido y con un gran número de insta- laciones renovables. Además, generan bene- ficios directos mediante una mejor gestión energética, con facturas menos variables y más justas, lo que reduce la pobreza energé- tica y crea oportunidades locales de empleo verde. El autoconsumo colectivo de energía solar fotovoltaica La factura eléctrica supone un gasto eleva- do para cualquier usuario, pero impacta de forma especial en las familias, comercios, pequeñas empresas y municipios, con poca o nula capacidad de reacción ante las varia- ciones de precios en el mercado. Es un he- cho que todos los días se necesita este sumi- nistro de energía y, consecuentemente, cada mes hay que afrontar el pago de la factura. Existen numerosos sistemas consumidores, desde un simple frigorífico o lavadora en los hogares, pasando por los sistemas de ilumi- nación, informáticos, bombas de calor, cal- deras (sí, también consumen electricidad) y un amplio catálogo de equipos enchufados a la red eléctrica. Sin duda, una de las energías renovables más viables para producir electricidad a ni- vel local es la energía solar fotovoltaica. En- tre los motivos principales están el hecho de que es una tecnología archiconocida en Es- paña, se puede instalar en cubiertas o suelos (y otros lugares, como los recientes proyec- tos agrovoltaicos), la relativa mayor facilidad de conexión a la red frente a otras energías, la bajada del precio de los paneles durante los últimos años y el escaso mantenimiento necesario. Conviene recordar, que producir local o regionalmente la energía ayuda a reducir la dependencia exterior, en un país donde los puntos de generación y de consu- mo están a cientos de kilómetros en nume- rosas ocasiones. Y no hace falta mencionar los problemas energéticos causados por las guerras y conflictos, provocando grandes subidas de precios y una crisis energética a nivel nacional. En el año 2019 se aprobó la normativa de autoconsumo colectivo, que permite com- partir la energía producida en una cubierta, suelo u otro tipo de localización, con otros consumidores (familias, PYMES, comercios y entidades locales principalmente) situados a una distancia cercana. Esto ha supuesto un gran avance para democratizar la generación y consumo de energía ya que, por ejemplo, un edificio de viviendas o una PYME pue- de instalar una fotovoltaica en su cubierta y compartir la producción entre los veci- nos o empresas cercanas. Según el RD-Ley 20/2022, las instalaciones de autoconsumo en proximidad podrán estar a una distancia de hasta 2.000 m entre sí, siempre y cuando la instalación fotovoltaica esté en su totali- dad sobre cubierta, suelo industrial o estruc- turas artificiales cuya finalidad no sea exclu- sivamente la generación de electricidad. Y la normativa permite que, si un tercio de los vecinos de un bloque de viviendas están interesados en instalar la fotovoltaica, puede hacerse, dejando la posibilidad de que otros vecinos realicen su instalación posterior- mente o se unan al autoconsumo. Mejorar las ciudades y pueblos con las co- munidades energéticas Para facilitar la ejecución de las instalacio- nes renovables – también proyectos de efi- ciencia energética, puntos de recarga, etc.- y gestionar la energía de forma más eficiente, se ha creado la figura de la comunidad ener- gética. Mediante estas comunidades, que se autoconsumo 46 ENERGÉTICA XXI · 235 · ABR 24

RkJQdWJsaXNoZXIy OTAxNDYw